Un breviario de Zaid contra el poder | Letras Libres
artículo no publicado

Un breviario de Zaid contra el poder

En los numerosos ensayos y poemas que publica desde hace más de cinco décadas, Gabriel Zaid ha analizado y desnudado al poder y a quienes lo ejercen. Las frases que aquí reunimos son una muestra incompleta, pero acaso representativa, de esa vertiente de su obra. 

- La redacción

 

Lectura de Shakespeare
(SONETO 66)

Asqueado de todo esto, me resisto a vivir.
Ver la Conciencia forzada a mendigar
y la Esperanza acribillada por el Cinismo
y la Pureza temida como una pesadilla
y la Inquietud ganancia de pescadores
y la Fe derrochada en sueños de café
y nuestro Salvajismo alentado como Virtud
y el Diálogo entre la carne y las bayonetas
y la Verdad tapada con un Dedo
y la Estabilidad oliendo a establo
y la Corrupción, ciega de furia, a dos puños: con espada
y balanza

          Asqueado de todo esto, preferiría morir,
          de no ser por tus ojos, María,
          y por la patria que me piden.

Suplemento "La Cultura en México", de Siempre!, 20 de noviembre de 1968.

 

Pero... ¡Qué gente!

Hubo una vez un presidente
que quiso investigar rápidamente
una cuestión espantosa y urgente,
según decía toda la gente.

Y para desafiar solemnemente
su celo inmenso de cumplir con la gente,
se puso un plazo audaz, breve, inminente.
Y hubo un rugido público imponente.

Mas sucedió que, desgraciadamente,
cuando ya meritito el Presidente
iba a encontrar detectivescamente

la clave del asunto, de repente,
se dio la vuelta y encontró la gente
con un tema de moda diferente.

Entonces, tristemente,
dijo: Pero... ¡Qué gente!

Suplemento "La Cultura en México", de Siempre!, 1 de septiembre de 1971

 

"El único criminal histórico de México es Luis Echeverría".

(De un texto no publicado en el suplemento "La Cultura en México", de Siempre! en 1971)

 

“Que a ti te conste que Echeverría es sincero y a mí no me conste pertenece al orden privado y carece de interés público. A un funcionario se le juzga por sus actos públicos, También los de omisión.

  1. Echeverría, en 1968, no estaba a cargo de una remota embajada: era secretario de Gobernación. Sin embargo, no renunció, ni aprovecha su cargo actual para aclarar responsabilidades.
  2. Echeverría se declaró públicamente indignado por la matanza de Corpus y prometió que en dos semanas se aclararían responsabilidades. Más de un año después, no se han aclarado.

[…]

¿Quién ha cometido, entonces, el ‘crimen histórico’ de la ‘abstención’ y ‘el silencio’? ¿Quién está desaprovechando la Apertura?”

“Carta a Carlos Fuentes”, Plural, septiembre de 1972.

 

“Pero el régimen [del PRI] ha sido cobarde. No se cree capaz de gobernar con menos del 95% del control. No tiene confianza en un PRI competitivo. […] No quiere ni pensar que en el año 2000 (¿o quizás en el 2006?) haya un gobernador, un presidente, que no sea del PRI.”

“Los intelectuales y la política”, Plural, octubre de 1972.

 

“Se ha dicho que Alemán le enseñó a México a pensar en millones. Habría que decir que Echeverría le enseñó a despilfarrar decenas de miles de millones. Para ser justos, hay que decir también que ambos facilitaron esos cambios de escala mental con oportunas inflaciones y devaluaciones, no solamente con gastos faraónicos y endeudamientos mayúsculos, en los cuales, sin embargo, Echeverría superó todas las marcas de Alemán.”

El 18 brumario de Luis Echeverría”, Vuelta, núm. 2, enero de 1977

 

“Repudiar a Díaz Ordaz, que se declaró responsable pero nunca rindió cuentas satisfactorias de la matanza de Tlatelolco, es perfectamente legítimo: es negarle el consentimiento, no querer tener parte en el contrato social a través del cual su intervención pudiera considerarse legítima”.

Legítimo repudio”, Vuelta, julio de 1977

 

“En México nadie puede dar un golpe de estado con más facilidad que el presidente de la república, y que seguramente lo hará, si llega a necesitarlo, adelantándose a cualquiera. Las ineptitudes presidenciales que provocaron la rebelión estudiantil de 1968 no terminaron en que un general pusiera orden. Fue el presidente quien lo hizo. Los presidentes se comportan según el dicho militar que el que manda, manda; y, si se equivoca, vuelve a mandar. El poder presidencial es tan extremo y tan exento de rendirle cuentas a nadie, que puede cometer errores mayúsculos sin que nadie lo detenga; tan desastrosos, que solo otro presidente, con más poder todavía puede remediarlos; o, si no hay tiempo, él mismo: arrogándose poderes extraordinarios, que no tiene que pedirle a nadie, ni justificar después.”

Escenarios sobre el fin del PRI”, Vuelta, junio de 1985

 

“La corrupción no es una característica desagradable del sistema político mexicano: es el sistema. Consiste en declarar que el poder se recibe de abajo, cuando en realidad se recibe de arriba; en disponer de las funciones públicas como si fueran propiedad privada; en servir al país (porque el sistema le ha servido al país, eso no se puede negar), pero sin dejar a juicio del país: ni quiénes le sirvan, ni cómo le sirvan, ni cuánto se sirvan como pago de sus patrióticos servicios, ni si el trabajo quedó bien hecho o procede una reclamación.”

La propiedad privada de las funciones públicas”, Vuelta, noviembre de 1986. 

 

“Pémex es una empresa corrupta y despilfarrada, que frena la modernización del país y destruye sus recursos naturales, pero eso tiene que pagarlo el país, no Pémex. Si provoca desastres en San Juanico y Guadalajara, no es asunto suyo. Asombrosamente, en San Juanico, cuando al director de Pémex le preguntaron cómo resarciría a los damnificados, respondió: ¿Y quién va a resarcir a Pémex de sus pérdidas? Así es el Grupo Industrial Los Pinos: daña, pero no responde de nada. No sólo eso: los dañados tienen que fregarse más para que los dañinos puedan salir adelante.”

“Redistribuir en efectivo”, Contenido, IV 1995.

 

“Desgraciadamente, aquellos que no tienen interés en lo que están haciendo, sino en ser aprobados, presionan hasta que se salen con la suya. Muchos años después, cuando llegan al poder y la gloria, son los modelos ejemplares de una sociedad reducida a trepar, y la degradación se extiende desde arriba.”

“¿Qué hacer con los mediocres?”, Letras Libres, octubre de 2004

 

“Nadie se hace ilusiones sobre el PRI. Nadie cree, por ejemplo, que Peña Nieto enjuiciaría a Montiel por corrupción. Pero todavía hay quienes creen que un antiguo partido de oposición puede encabezar un gobierno honesto. Para que esa creencia se vuelva una ventaja electoral, tendría que confirmarse con acciones llamativas. Por ejemplo: que el gobierno de Calderón enjuiciara a Fox o el de Ebrard a Encinas. O cuando menos que impusieran la regla de que un jefe renuncia cuando se enjuicia a un subordinado directo. No necesariamente por complicidad, sino por el mero hecho de ignorar que se apoyaba en un presunto delincuente.”

“Honestidad competitiva”, Contenido, marzo de 2009; Reforma y otros periódicos, 22 de febrero de 2009.

 

“Ante el estancamiento, los políticos han dado prioridad a la política del empleo: a la política de su propio empleo, a un costo inmenso para la sociedad; no sólo por lo que se pagan a sí mismos, sino por todo lo socialmente útil que no hacen (o hacen mal), ocupados como están en aspirar a más.”

Aspirantismo”, Reforma, 27 de marzo de 2011

 

“La administración de la verdad en el sexenio de Salinas alcanzó una rara perfección.”

Ni lo ven ni lo oyen”, Reforma, 2 de mayo de 2011


“Las democracias que funcionan mejor no tienen políticos mejores que los nuestros. Lo que pasa es que allá no los dejan hacer de las suyas.”

La otra constitución”, Reforma, 26 de junio de 2011

 

“El reconocimiento genera más reconocimiento, el presupuesto más presupuesto, el poder más poder. El círculo vicioso: dinero: televisión: popularidad: votos: poder: dinero: televisión, etcétera, reduce la democracia a un negocio cínico.”

Todo por el micrófono”, Reforma, 26 de septiembre de 2011

 

“[…] las gubernaturas son soberanías que no le rinden cuentas a nadie. Tienen a su favor la Constitución, que las legitima como gobiernos de "estados libres y soberanos". Tienen dinero como nunca, congresos, tribunales y policías para hacer su voluntad. Tienen mañas para abusar impunemente y escapar al escrutinio local y federal.”

Soberanos irresponsables”, Reforma, 31 de octubre de 2011.

 

“Paradójicamente, la profusa publicación de los abusos, que se ha vuelto normal, no provoca vergüenza, sino exhibicionismo. En voz alta, los políticos cínicos declaran impunemente: "Robé, pero poquito".”

Votar sin ganas”, 1 de junio de 2015.

 

“Ni el poder ejecutivo ni el legislativo ni el judicial han demostrado capacidad de autodepurarse. El combate a la corrupción tiene que ser emprendido por la sociedad desde abajo y desde afuera. Los simples ciudadanos deben empezar por los charales. Los peces gordos pueden ser enfrentados por la gran prensa, las grandes empresas, los intereses extranjeros y los peces gordos enemigos.”

Mapas de corrupción”, Reforma, 24 de febrero de 2013.

 

“A mediados del siglo XX, el gabinete presidencial tenía una escolaridad promedio que apenas llegaba a la licenciatura. Sin embargo (¡lo que es el subdesarrollo!), muchos funcionarios de entonces creían en los libros, en el arte, en la cultura, como algo importantísimo para la vida personal y nacional. Algunos fueron grandes escritores. Ahora hay altos funcionarios con doctorados en el extranjero a los cuales no es fácil explicarles que la cultura sí nos importa.”

Paradojas de la cultura”, 27 de noviembre de 2013.

 

“Después de dos sexenios panistas (que lograron la hazaña de sacar al PRI de Los Pinos, pero decepcionaron), el retorno triunfal del PRI confirmó la alternancia democrática y asombró al lograr reformas importantes. Se dijo que habían vuelto los que sí sabían gobernar. Pero no sabían.”

Triste sexenio”, Reforma, 30 de abril de 2018.

 

“Las personas que insultan suelen tener un repertorio limitado y repetitivo. No AMLO. Es un artista del insulto, del desprecio, de la descalificación. Su creatividad en el uso de adjetivos, apodos y latigazos de lexicógrafo llama la atención.”

AMLO poeta”, Reforma, 25 de junio de 2018.

 

“En los viejos tiempos del PRI, la omnipotencia presidencial y el servilismo llegaron a extremos cómicos. El presidente era el Creador de todas las cosas y el Verbo Encarnado que las definía en sus propios términos, como en aquel certero chiste. Pregunta a un ayudante obsequioso:
–¿Qué horas son?
–¡Las que usted diga!, Señor Presidente.”

Poder y verdad”, Reforma, 28 de abril de 2019.

 

“Hizo un escándalo por la gasolina robada de los ductos de Pémex, los cerró para impedirlo, provocó un desabasto y tuvo que reabrirlos. El robo continúa.”

Pifias presidenciales”, Reforma, 31 de mayo de 2020.

 

“El declive observable no está en él, aunque a veces parece cansado. Está en la esperanza que despertó, y ha venido disminuyendo. Está en el temor que despertaba enfrentarlo. Cualquier resistencia a su voluntad parecía "ponerse con Sansón a las patadas". Ya no parece así. El temor ha disminuido junto con la esperanza.”

El declive”, Reforma, 25 de abril de 2021.

 

“La atención pública centrada en la presidencia hace olvidar que, más allá de quién esté a cargo, el país vive por lo que hace la gente, no el presidente.”

La respuesta ciudadana”, Reforma, 30 de mayo de 2021.