El grafólego

Lectores A. C.

Reseña de la novela El último explorador (FCE, 2011) de Alberto Chimal.

I Premio Literario Pensemos la Humanidad 2012

Abril 23, 2012

Una rápida y parcial definición del escritor aparece resumida en los tres lugares comunes más socorridos cuando se trata de responder la pregunta ¿para qué escribir?

Idea de un lector

Abril 9, 2012

La industria editorial genera lectores. ¿Qué tipo de lectores somos según las grandes editoriales?

Citas citables

Marzo 13, 2012

Se dice que una buena manera de engañar sobre la propia erudición consiste en memorizar citas oscuras de libros poco famosos...

Historia antigua

Marzo 9, 2012

Grupos de estudiantes de secundaria abarrotaron las presentaciones de libros en la Feria de Minería. ¿Qué hay detrás de esto? Literatura, fútbol y una reflexión sobre la ficción en la escuela.

Manual del enemigo académico

Febrero 27, 2012

Seis breves lecciones sobre el temperamento, usos y costumbres del enemigo académico.

Crítica y ficción

Enero 31, 2012

Reflexión sobre la úlitma edición del Premio Xavier Villaurrutia y los vínculos entre crítica y creación. 

Job Koelewijn, "Sin título" (Lemniscate) 2005

La fábrica del lenguaje y la generación zombi

Diciembre 5, 2011

¿Quién forma parte de la Generazón Z? ¿Qué es La fábrica del lenguaje y quién la gobierna? Lectura de textos de Pablo Raphael y Alberto Chimal.

Imagen de portada: "Sórdido jueves por la tarde" de Germán Hernández

No use las manos, mejor escriba poesía

Noviembre 22, 2011

Cuando uno escucha hablar de Los Kikín Fonsecas y el Gringo Castro ( fácilmente puede pensar que se trata de:

a) Un grupo de rock

b) Un conjunto musical que ameniza bodas

c) Un equipo de fútbol rápido

d) Un nuevo cártel michoacano

e) Un grupo de luchadores (técnicos)

f) Todas las anteriores

Cómo escribir relatos policíacos en tres breves tiempos

Noviembre 8, 2011

Reseña sobre el libro Cómo escribir relatos policíacos de G. K. Chesterton.

Espantapájaros. Oliverio Girondo

Para (no) leer poesía

Octubre 31, 2011

Para calificar como un (no) lector de poesía es necesario reunir las siguientes dos características: amor incondicional al género e inexplicable poca dedicación a su lectura.