Diario de la crisis

¡Mazel Tov! (2)

Noviembre 3, 2010

El Producto Interno Bruto de un país es la suma de: el consumo interno, la inversión privada, el gasto público y las exportaciones netas (es decir, lo que se exporta menos lo que se importa). En un principio se intentó compensar la caída del consumo y de la inversión expandiendo el gasto del gobierno. Esta medida, sin embargo, es finita. En Estados Unidos, los resultados de las elecciones del 2 de noviembre le dieron la mayoría en el congreso al Partido Republicano, y algunos asientos en el senado.

¡Mazel Tov! (1)

Octubre 29, 2010

Mazel Tov es el término hebreo que se ha incorporado al inglés para desear buena fortuna, usualmente en un evento especial como, por ejemplo, un nacimiento. Y dado que estamos presenciando la feliz aparición de la burbuja en los mercados emergentes, es más que apropiado expresar nuestros buenos deseos.

El futuro está en chino (2)

Octubre 11, 2010

Aludiendo al análisis de Jim Chanos, citado en el texto anterior, el desarrollo chino de oficinas y propiedades comerciales es tan exagerado que alcanzaría ya para darle a cada uno de los más de mil trescientos millones de chinos un cubículo de metro y medio por metro y medio. Como es común en burbujas así, hay múltiples mecanismos y motivaciones que se alimentan mutuamente. Por una parte, los gobiernos regionales carecen de instrumentos como impuestos prediales para recaudar recursos de los inmuebles existentes.

El futuro está en chino (1)

Septiembre 29, 2010

Se dice que el ser humano es el único animal que se tropieza dos veces con la misma piedra. Uno pensaría que después de la traumática experiencia que ha provenido de la formación y explosión de una burbuja tras otra en la economía mundial, todos estaríamos alerta y cautelosos ante la menor señal de comportamiento irracional y exhuberancia insensata. Lejos de ello, parece que queremos creer en cuentos de hadas y en mitos fantásticos.

La fascinación con China tiene muchos de estos elementos.

¿Más estímulos? No, gracias (3)

Septiembre 22, 2010

El caso a discutir es cuál debería ser el objetivo de un gobierno en términos de vivienda: asegurarse de que todas las familias vivan en una casa propia, o mejor cerciorarse de que habiten en una vivienda digna y no paguen una proporción excesiva de su ingreso en ella.

El crecimiento en la habitación en casas propias ha restado movilidad a la tradicionalmente móvil familia estadounidense. Estas tendían a moverse eficientemente hacia estados o regiones donde había mejores empleos, y eso –aunado a una política de seguro de desempleo finita– contribuyó por décadas a reducir el desempleo.

¿Más estímulos? No, gracias (2)

Septiembre 3, 2010

Derivado de la política gubernamental de apoyar al agonizante mercado inmobiliario con “estímulos”, se ha generado un proceso de endeudamiento de dos entes de la economía: el consumo de las familias estadounidenses (del que hablaba en el post anterior) y el gasto público, un sector financiero que incrementó su endeudamiento de 21% a 116% del PIB entre 1985 y 2008 y cuya deuda se había reducido 8.4% (a $15.7 billones –millones de millones– de dólares) el año pasado.

¿Más estímulos? No, gracias (1)

Agosto 31, 2010

Déjeme decirle algo obvio: los gobiernos son malos inversionistas. Hay muchas razones que explican porqué. En mi opinión, la más importante es que quien decide en qué invertir no está haciéndolo con su propio dinero. Y pocas cosas hay más fáciles que derrochar el dinero ajeno. Una segunda razón viene del hecho que, en muchas ocasiones, será evidente cuán buena o mala fue la inversión cuando ya nadie recuerde quién decidió invertir.

La bestia famélica

Agosto 12, 2010

Los mercados financieros, como siempre, parecen inmersos en eso a lo que yo llamaría el credo de CNBC[1]. Si la realidad se vislumbra a través del cristal de los medios especializados que buscan maximizar su auditorio, cada día y cada noticia será tratada como si fueran el punto de inflexión que determina la dirección del futuro. Estos medios tienen no sólo un peligroso sesgo de corto plazo, sino además una tendencia natural a encontrar el lado positivo en todo, pues asumen que la gente los verá más si ofrecen buenas noticias y presagian la abundancia futura.

Tumores presupuestales

Julio 23, 2010

Como he dicho antes, estoy convencido de que, tarde o temprano, llegará la segunda fase de esta crisis y de que ésta provocará un cambio de paradigma de magnitud similar al que ocurrió después de la crisis de 1871, o quizá incluso después de la de los años treinta.

Para muchos países, sin duda, uno de los grandes cambios provendrá de la asignación de un presupuesto fiscal cada vez más parco, a necesidades crecientemente imperiosas.

Diálogo de sordos (2)

Julio 13, 2010

Obama, Krugman, e incluso economistas que me parecen serios como Martin Wolf, intentan convencer y convencerse de que, de aprobarse más estímulos, ahora sí los cientos de miles de millones de gasto público adicional irían a parar a donde tengan un impacto de largo plazo, y de que ese esfuerzo impediría que la recesión se profundice. Dudo ambas cosas.

Sin embargo, los economistas más de corte monetarista, como Rogoff, sólo hablan de la necesidad de imponer austeridad, sin pretender adoptar soluciones estructurales serias.