A Betty
Y Dios creó las grandes ballenas
allá en Laguna San Ignacio,
y cada criatura que se mueve
en los muslos sombreados del agua.
Y creó al delfín y al lobo marino,
a la garza azul y a la tortuga verde,
al pelícano blanco, al águila real
y al cormorán de doble cresta.
Y Dios dijo a las ballenas:
“Fructificad y multiplicaos
en actos de amor que sean
visibles desde la superficie
sólo por una burbuja,
por una aleta ladeada,
asida la hembra debajo
por el largo pene prensil;
que no hay mayor esplendor del gris
que cuando la luz lo platea.
Su respiración profunda
es una exhalación”.
Y Dios vio que era bueno
que las ballenas se amaran
y jugaran con sus crías
en la laguna mágica.
Y Dios dijo:
“Siete ballenas juntas
hacen una procesión.
Cien hacen un amanecer”.
Y las ballenas salieron
a atisbar a Dios entre
las estrías danzantes de las aguas.
Y Dios fue visto por el ojo de una ballena.
Y las ballenas llenaron
los mares de la tierra.
Y fue la tarde y la mañana
del quinto día. –
Cultura auditiva
En vez de en Capuletos y Montejos, en la era digital los bandos se dividen en PC o Mac. Por eso llama la atención que, en medio de este contexto, el iPod haya logrado un consenso…
Leerse traducido
El último de los avances en video de la plática sobre traducción incluida en nuestro número de febrero. Trujillo, Moreno Villareal y Morábito discuten la experiencia de leer la propia obra…
Ánimo, Carlos
“El afecto está más allá de las diferencias”, me has dicho siempre, Carlos, y al enterarme que estás en el hospital entiendo mejor tus palabras. Por mi parte, el afecto, unido al…
La nueva novela de Landero: un testamento de amor
Con esta novela ha elevado el listón del grotesco –su estética esencial, que él llamaría kafkiana– de las novelas anteriores y de sus figuras.
RELACIONADAS
NOTAS AL PIE
AUTORES