Entrevista con Alfredo Guevara

No creo que mi pueblo valga la pena

Alfredo Guevara (1925-2013), una de las figuras más influyentes de la política cultural de la Revolución cubana y amigo personal de Fidel y Raúl Castro, murió el año pasado en La Habana. Desde el Instituto Cubano del Arte e Industria Cinematográficos (ICAIC), que fundó y dirigió por varias décadas, se exportaron imágenes épicas que dieron la vuelta al mundo en medio de la Guerra Fría. El ICAIC contribuyó a que la Revolución fuera una representación, una gran película, de la que aún desconocemos el final.

Unos meses antes de morir, y gracias al cineasta Arturo Sotto, sostuvimos un par de entrevistas con Alfredo Guevara. El resultado de esas conversaciones, o más bien confesiones, es una visión inédita y de primera mano de alguien que estuvo en el epicentro mismo del poder. Seguro de su corto tiempo de vida, Guevara habló sin tapujos de los líderes de la Revolución, de las intrigas y luchas intestinas que marcaron las primeras décadas; de su papel como censor, de la viabilidad del socialismo en Cuba y las recientes reformas planteadas por Raúl Castro.

El primer encuentro ocurrió en su casa de El Vedado habanero, en febrero de 2012. La conversación se dio en un ambiente lujoso, adornado con cuadros de famosos pintores cubanos –podían distinguirse al menos, un Servando Cabrera y un Amelia Peláez–. Los bienes de Guevara –considerados “patrimonio cultural de la nación”– se encuentran hoy en el centro de atención de las autoridades cubanas, luego de que un inventario realizado en su casa tras su deceso arrojara la ausencia de tres obras importantes. El segundo y último encuentro fue en su oficina del Festival del Nuevo Cine Latinoamericano, un mes después. Su salud ya estaba deteriorada. “Siento que tengo poco tiempo de vida”, dice apenas comienza a hablar, “por eso me ha entrado en estas últimas semanas un deseo inmenso de apurar la vida que quede. Les estoy dando la entrevista porque no quiero que se queden cosas dentro de mí”.

La obsesión de Guevara por la trascendencia está implícita en el título de su último libro ¿Y si fuera una huella? (Ediciones Autor, 2010), que junto a Tiempo de fundación (2003) y Revolución es lucidez (1998) intenta no solo asentar su legado y biografía sino también reescribir la memoria y la historia de la Revolución cubana. “Yo no sé cómo nos van a juzgar; debía saberlo porque ya empezaron y puedo sentir que van a ser muy agudos y a veces muy crueles, injustos”, comenta a pocos minutos de comenzar el primer encuentro y aclara: “Yo leí el último libro de Fidel [Fidel Castro Ruz: Guerrillero del tiempo, de Katiuska Blanco Castiñeira] y no le voy a mandar una carta diciéndole que las cosas no fueron de la manera en que él las está contando. Pienso que él tiene su versión y yo tengo la mía; pero no quiero ninguna contradicción. Quiero ser muy cuidadoso, yo tengo miedo... No es que esté cambiando la Historia pero es que se pone a hablar y a hablar... como hacen los viejos, que se les olvidan las cosas.”

A Guevara le gustaba pensarse como un romántico: “Yo quería que mi vida pudiera mirarse hacia atrás como una novela, que me pasaran muchas cosas, que viviera muchas cosas, esa era mi imaginación y pensaba que para eso había que ser o millonario o revolucionario. Decidí escoger el camino de la Revolución. Claro, también era más difícil emprender el camino de ser millonario. Lo bueno sería ser millonario y a la vez revolucionario” [ríe]. Su vida fue, efectivamente, agitada y marcada por las luchas dentro del poder. Interpelado sobre el tema, cita a Marguerite Yourcenar y su Memorias de Adriano. El emperador Adriano “era un dios porque podía con su sola voluntad disponer de la vida de los demás. Esa es la clave del poder, y la clave de la educación antipoder es ejercer el poder como una obligación moral. Yo he tenido esa experiencia y es desgarrador pensar que la vida y el destino de otros dependen de ti. Efectivamente, el que tiene el poder es un censor, porque si yo tenía dinero para producir siete películas pero tenía doce guiones, tenía que censurar también al decidir a cuáles de ellas les iba a poner el dinero y a cuáles no. Eso es censura también, eso es gobernar. Cuando Raúl Castro está invirtiendo en el puerto del Mariel y no en el mercado mayorista que hace falta para desarrollar el sector privado y para que los cuentapropistas no tengan que robar, porque todos roban, está censurando y tomando una decisión política, está ejerciendo un poder. ¡Las cosas que me han hecho decir! Ya no me importa”.

Rápidamente su memoria regresa varias décadas y salen a relucir sus desavenencias con el Partido Socialista Popular –antiguo Partido Comunista de Cuba– al que culpa de imponer el estalinismo dentro de la Revolución: “Muchos de los errores que se cometieron a inicios de la Revolución son responsabilidad de los miembros del partido, que no tenían más méritos que el de ser confiables, pero eran unos incapaces y estaban en todas partes. Algunos eran obreros con ninguna formación política, sin la más mínima creatividad, era gente limpia y abnegada pero estaban deformados por el estalinismo, con una interpretación del marxismo que produjo una cosa que se llamó marxismo-leninismo, que no era otra cosa que la doctrina estalinista. Así no se puede dirigir un país”, concluye. Para Guevara, este partido había perdido legitimidad tras haber construido una alianza con la dictadura de Fulgencio Batista: “El Partido Socialista Popular seguía las instrucciones de Stalin de crear un frente único antifascista, y para instaurarlo en Cuba establecieron incluso una alianza con el dictador Fulgencio Batista. El libro Los fundamentos del socialismo en Cuba de Blas Roca, en el que acaba con la historia de Cuba, se había publicado antes de la edición que seguramente ustedes conocen, que es la de 1961. Esa edición de la que hablo, que fue la primera, estaba dedicada a Fulgencio Batista. Eso no era condenable, porque estaba siguiendo la línea de la Internacional Comunista, pero esa alianza los derrotó para siempre políticamente; el partido se manchó.”

Al referirse al impacto nefasto de las fórmulas estalinistas en el diseño y manejo de la cultura en esos primeros años y sus intentos por imponer el llamado “realismo socialista”, Guevara rememora la polémica que estableciera con el secretario del partido, Blas Roca Calderío, quien en 1963 lanzó airadas críticas al ICAIC por proyectar en los cines de La Habana las películas La dolce vita de Federico Fellini, Accattone de Pier Paolo Pasolini, El ángel exterminador de Luis Buñuel y Alias Gardelito de Lautaro Murúa. En una carta que nunca se publicó entonces, sino muchos años después en su libro ¿Y si fuera una huella?, Alfredo Guevara comparaba a Blas Roca con Stalin y Beria: “Yo creo que fui muy duro con él entonces. Él no era una mala persona, pero sí estaba muy aferrado al modelo y a la experiencia soviética que ellos consideraban triunfadora, y al final se demostró que era un fracaso. La Internacional Comunista era el Partido Comunista Internacional, o sea que estaba más allá de las naciones mismas. Es un ideal al igual que el anarquismo, que el cristianismo. La Internacional era un Vaticano. Yo ya no creo en una globalización partidista y en consignas que sirvan a todos por igual.”

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Comentarios (29)

Mostrando 29 comentarios.

Nice! Sólo quería responder . Me encantó a fondo su blog. Sigan con el buen trabajo en www.letraslibres.com .

Gran sitio , fuera de mi apretada agenda todavía encontrar tiempo para responder a los comentarios en su sitio.

Alfredo Guevara fue un intelectual y un revolucionario no solo culto y complejo, sino también atrevido y  leal a sus convicciones. Que haya creído en Fidel Castro tampoco es un pecado, porque medio mundo lo hizo entonces y millones lo hacen aun.

Lo enormemente valioso de Alfredo Guevara, es que se haya mantenido fiel a sus amigos, Fidel y Raúl, en los momentos duros, cuando la revolución se tambaleaba después del 91 y tal parecía que se venía abajo. La canción "El Necio" de Silvio Rodríguez expresa la soledad colectiva que enfrentaron en aquellos momentos tantos revolucionarios cubanos ante la opción de abjurar o resistir. Y gloriosamente, no para el abyecto poder temporal de los hermanos Castro, sino para la dignidad personal de los que resistieron y la colectiva de la nacionalidad cubana, hubo integridad.

Soy un crítico de la realidad actual cubana y de su gobierno, pero la infamia no solo descansa allí.

La algarabía formada por la frase simple de un hombre en las proximidades de su muerte es como todas las algarabías, superficial. "No creo en mi pueblo" dice la entrevista que dijo Guevara. Haber dicho que no creía en la Virgen no hubiera creado tanto lelilí.

El contexto que la envuelve disminuye la "crudeza" de la frase, pero de todas formas eso no es lo importante. Yo hubiera preferido alabar la honestidad de un hombre que puso su valor donde puso su vida y que dijo lo que otros no se atrevieron a decir, fuera realidad o no. Porque lo que yo me imagino que quiso decir Guevara en esa frase no tiene que ver con el amor y la complacencia que el sintió por ser cubano, sino con la doblez aquellos tantos que desfilaban hoy en la Plaza de la Revolución y mañana aparecían en Miami enarbolando una persecución de que eran víctimas, o sabe dios.

Mencionan a un autor llamado Armengol, que no me queda muy claro si escribió sobre esto del pueblo y Guevara o y si no no se por qué entonces lo mencionan. Creo que lo de Armengol es un problema personal que tuvo con Guevara; o que tuvo alguien de su familia, su esposa o algo así, que estaba casada con otro que tuvo un problema con Guevara, algo así, que tenía que ver con Cabrera Infante, que odiaba a Guevara, o la bobería del documental PM Sabá Cabrera del que no se cansan de hablar desde hace 50 años y es en definitiva una pieza totalmente intrascendente. Si Guevara no hubiera decidido censurarlo entonces nadie lo habría recordado hoy. Así que Sabá Cabrera le debe sus momentos de fama nada y nada menos que a Guevara. Mira tú qué cosa.

Carlos, intentaremos responder del modo más breve a sus extensos comentarios. Desde el primer momento sabíamos que la entrevista generaría polémicas y debates, algo que nos produce mucha satisfacción. Desglosaremos nuestra respuesta por puntos.

 

-        En primer lugar, lo animamos a escuchar el audio que acompaña el texto. Lamentamos su falta de conectividad y de tiempo; pero eso aclararía algunas de sus dudas acerca del material.  

-        En los últimos años de su vida Alfredo Guevara dio muchas entrevistas y escribió varios libros que tenían que ver con su vida. No es entonces “raro” que nos haya concedido la entrevista. Y se publica de modo póstumo para cumplir con su voluntad, aunque el texto demoró en publicarse más de lo que hubiéramos querido.

-        El titular de la entrevista es nuestra responsabilidad, no de la revista Letras Libres. Los titulares, como se sabe, son frases escogidas para captar la atención de los lectores. Nadie puede hacerse una idea de Alfredo Guevara o de ninguna otra persona a partir de una frase o de un titular. Para eso está el cuerpo de la entrevista, para dar cuenta de esa complejidad. Si otros citan la frase sin contextualizarla, es obvio que la  responsabilidad es de ellos y no nuestra. De hecho, lamentamos la simplificación de los argumentos expuestos en la entrevista, y del debate en general, por quienes se centran en el título o una frase particular. Creemos que eso empobrece y desvía la discusión de los temas importantes que expone Guevara.

-        En cuanto al tema del estalinismo, nosotros referimos la versión de los hechos que hace Guevara, quien culpa al Partido Socialista Popular de imponer esta tendencia. No es “una hipótesis que damos por sentada”, es la versión de Guevara. Pero si usted considera esto una hipótesis, no lo es menos que afirmar que “La lucha contra el sectarismo fue una lucha victoriosa contra tendencias estalinistas en el Partido”. Asimismo, muchos historiadores y otras personas que fueron impactadas de modo negativo por esas políticas estarán en desacuerdo con la siguiente afirmación que usted hace: “Yo no creo que en Cuba se manifestó el estalinismo que es la variante del “comunismo” que se caracterizó por campos de concentración y el asesinato de los oponentes de Stalin en el plano político”. Pero es su opinión, y no lo “acusamos” o “condenamos” por ella. De igual modo, lo instamos a usted y a quienes están en desacuerdo con algún elemento del texto a evitar frases acusatorias.

-        Por otra parte, entendemos que sea más fácil alegar que Alfredo Guevara fue víctima de un “corte y edición” de los autores, que aceptar la franqueza con que el entrevistado discute muchos temas que usualmente no se airean públicamente en Cuba. En esto estriba, a nuestro juicio, el mayor aporte que puede hacer el texto. Este tipo de argumento, ya lo esperábamos. También sabemos que todo texto está abierto a las interpretaciones de sus múltiples lectores. Los lectores tienen la libertad de "leer" un texto a su antojo, incluso si no se comparte ningún código con él. Hay lecturas más o menos inteligentes, más o menos "aberrantes" pero todas son posibles. Las reacciones a la entrevista son un claro ejemplo.

-  Por último, como toda entrevista periodística hubo edición de un material extenso, resultante de varias horas de conversación. Sin embargo, solo porque no se comparten las ideas expresadas, no es ético sugerir que los entrevistadores no fueron profesionales. En ningún momento se tergiversaron las palabras o motivaciones de Alfredo Guevara, quien además consintió a ser grabado, algo que usted puede comprobar si escucha el audio. Guevara quería hablar y dijo mucho más. Debido al interés que ha provocado la entrevista, continuaremos trabajando en el futuro con este material. Aprovechamos para responder a todos los que airadamente o por genuino interés han indagado sobre la transcripción completa: debido a consideraciones éticas no publicaremos la transcripción de todas las horas de entrevista en un futuro próximo. En ellas, hay información que puede dañar a terceras personas. Trabajaremos para continuar publicando aquello que sea de interés público y no contenga información privada. Llegado el momento, es muy probable que la transcripción forme parte de los archivos de alguna institución académica interesada. 

 

 Abel Sierra MAdero y Nora Gámez Torres.

Que facil es jusgar, cuando no se a vivido lo suficiente, ningun regimen politico, ha servido al ser humano.  

Hector, nada hay de progreso pues en la Humanidad? No existe humanidad sin organizacion politica. Recuerde amigo que el la palabra viene del griego Polis, que quiere decir "ciudad".

 

Nora y Abel, sin duda esta es una entrevista importante y controversial. He leído lo publicado en Letras Libres dos veces. No he podido, por falta de tiempo y razones de conectividad, escuchar los videos que ustedes pusieron en la web. Por tanto mi comentario está basado en lo que ustedes publicaron. Quisiera comenzar por reconocer la muestra de confianza que Alfredo tuvo en ustedes al darles una entrevista que él autorizó a publicar póstumamente. Esto es algo sumamente raro en un dirigente político no sólo cubano. Entrevistas como ésta son raras en Estados Unidos, en Francia o donde quiera. Sobre todo porque al darles una entrevista de forma póstuma, Alfredo perdió todo el control con lo que ustedes en definitiva publicarían, un riesgo que pocos líderes políticos están dispuestos a correr, sobre todo ante dos jóvenes inquisitivos como son ustedes. En segundo lugar los felicito por lograr la entrevista y publicarla. Dicho esto, quisiera referirme a dos pasajes de la entrevista, el que se refiere al estalinismo y el que se refiere a su concepción del pueblo cubano que sirvió como titular: “No creo que mi pueblo valga la pena”. En este último caso, esa frase fue seguida por una explicación que la contextualiza y condiciona o modifica sustancialmente. Lamentablemente es la frase más citada en la mayor parte de los comentarios que he leído de autores como Alejandro Armengol y Haroldo Dilla, quienes la citan sin contextualizarla. Esa frase fue infeliz e injusta a la luz de lo que Alfredo dice, y darle ese titular a la entrevista daña su imagen. Así que me pregunto si fue una decisión editorial de la dirección de Letras Libres o de ustedes. Respecto al tema del estalinismo, ustedes afirman: “Rápidamente su memoria regresa varias décadas y salen a relucir sus desavenencias con el Partido Socialista Popular –antiguo Partido Comunista de Cuba– al que culpa de imponer el estalinismo dentro de la Revolución”. Es decir, ustedes dan por sentada esa hipótesis, muy manida por analistas que tienen una opinión sesgada y una posición “frontal” frente al gobierno cubano, perspectiva que Abel dice defender en un comentario que hizo en Facebook. Lo que Alfredo dice en la entrevista lo pone francamente en las filas de los oponentes del estalinismo y posible víctima de los estalinistas dentro del Partido Socialista Popular en el breve período que en que ese sector logró hegemonizar el proceso dentro del nuevo Partido que se formaba. La lucha contra el sectarismo fue una lucha victoriosa contra tendencias estalinistas en el Partido. Para mí, ese análisis de Alfredo es esencialmente correcto y su comportamiento político en esa etapa fue francamente anti estalinista. Yo no creo que en Cuba se manifestó el estalinismo que es la variante del “comunismo” que se caracterizó por campos de concentración y el asesinato de los oponentes de Stalin en el plano político. Aprovecho aquí para señalar que, a mi criterio, esa posición de “enfrentamiento frontal”, de la que Abel dice ser partidario, conduce a los que la sostienen, de uno y otro lado, consciente o inconscientemente, a no dejar espacio a las visiones moderadas que son vistas siempre como partes del “enemigo”. Para mi esa tendencia, venga de la posición ideológica que venga, causa mucho daño por lo que Guanche y Arturo Lopez Levy argumentan en sus respectivas participaciones en este debate reproducido a raíz de la publicación en Facebook del ensayo “El drama del analista” originalmente en Havana Times. En todo caso, me sumo a los comentarios de dos intelectuales tan serios como Oscar Zanetti y Jorge I. Domínguez en la página web de Letras Libres. Ambos reclaman la publicación íntegra del texto completo de la entrevista. Me sumo a esa demanda.

 

El señor Alzugaray ha desplegado una pasión en la defensa de Alfredo Guevara digno de un cruzado. No ha perdido espacio para enaltecer su figura y vida, lo que es comprensible viniendo de un amigo personal. Pero creo oportuno dejarles el link de mi respuesta al articulo de Guanche donde fijo mi posicion sobre Guevara

http://www.havanatimes.org/sp/?p=96476

Carlos, con sorpresa veo que usted ha reproducido de modo parcial y
descontextualizado parte de un largo debate que sucedió en Facebook
con otros colegas. Su comentario ya fue respondido por mí y reproduzco
parte de mi respuesta aquí:

"La Historia tal y como yo la entiendo, no es ni lineal ni
continua...Alfredo Guevara era un personaje, complejo, polémico, y no
predecible de antemano como muchos suponen y esta entrevista, ni
ninguna otra pude dar cuenta de ello. Con respecto a la frontalidad,
me refería al ejercicio del criterio como siempre lo he hecho, apegado
a la más estricta ética profesional y atendiendo a la complejidad de
las disciplinas en las que suelo moverme. No creo en dogmas ni en
ecuaciones ideológicas binarias que dejan poco espacio al debate y al
reconocimiento del otro. Rehúyo de la sinuosidad, de los malabares,
siempre creído en la fluidez y no en las barricadas. Todo mi trabajo
ha estado encaminado a desterrar binarismos que sólo benefician a los
más reaccionarios, de uno y otro lado. En su momento, el material irá,
efectivamente, a algún centro de investigación o al archivo de alguna
universidad para que pueda ser consultado."

En lo adelante, le animo a respetar los contextos y los espacios de debate.

 

Abel, agradezco su comentario pero no lo comparto. No sé por qué le causa sorpresa e intenta censurar que yo reproduzca en la página web de Letras Libres lo que escribí en Facebook. No es parcial ni descontextualizado. Reproduje mi comentario para lo cual tengo derecho, me referí al debate en Facebook, di referencias a los materiales que dieron origen a estos comentarios y referí algunos de los comentarios que se hicieron. Cualquiera que sea miembro de Facebook lo puede verificar. No tengo derecho a reproducir el suyo por un problema de respeto. Usted, sin embargo, hizo exactamente lo contrario cuando en Facebook calificó de “un airado comentario, que no parece haber sido emitido por un historiador” lo que escribió Zanetti aquí a sabiendas de que no es miembro de esa red social y no puede ver lo que se dijo de él allí. Aprovecho para hacer dos nuevos comentarios que no había podido hacer por falta de tiempo. Primero, verifiqué las identidades de las personas que aparecen comentando aquí bajo los nombres de Oscar Zanetti y Jorge I. Domínguez. El resultado es que efectivamente el participante en este debate es el Profesor Oscar Zanetti, laureado y reconocido historiador cubano. Jorge I. Domínguez, sin embargo, no es el Profesor cubano-americano de la Universidad de Harvard que yo suponía. Segundo, y este es un problema de apreciación, creo que hay una contradicción evidente entre el Alfredo Guevara que Ud. describe ahora, “un personaje, complejo, polémico, y no predecible de antemano como muchos suponen” y el que Nora y Ud. proyectan en los pasajes de la entrevista que publican en Letras Libres, con las acotaciones que son insinuantes en muchos casos. Si Ud. hubiera hecho lo que dice practicar, “apegado a la más estricta ética profesional y atendiendo a la complejidad de las disciplinas en las que suelo moverme” hubiera hecho referencia a los elementos de la personalidad de Alfredo Guevara que algunos comentaristas en esta página y Julio César Guanche han señalado, que son bastante conocidos. En definitiva, considero que Zanetti tiene razón cuando alerta que Nora y Ud. pueden haber incurrido en cambiar la imagen de Alfredo Guevara con un "corte y edición" de una entrevista a alguien que puso toda su confianza en ustedes. Finalmente, no le voy a recomendar nada. Usted saque las conclusiones que desee de mis comentarios, que son mis comentarios y nada más. No soy quién para recomendarle ni animarle nada a nadie a no ser que me lo pida.

He leido las diversas opiniones, y me gustaria tambien, dar la mia.Realmente han leido y analizado las palabras de Guevara?Realmente han entendido su contenido?

Alguien desde New York, defendiendo el sistema y sus gobernantes, otros desde un odio profundo al mismo sitema, otros que opinan sobre su sexualidad sin haberlo conocido.Nada tiene que ver su titulo con la escencia, esto es mas alla de ser socialista o no, homsexual o hetero,es una verdad que los jovenes y menos jovenes hemos tenido la oprtunidad de conocer, una verdad que nuca se hubiera escrito en la historia, que nunca hubieran enseñado en las escuelas.Es la verdad que alguien bueno, malo o regular, vivio, conocio,y que tuvo el valor de compartir.Es mas profunda que toda banalidad.

Hemos sido victima de ese titulo, porque el que se documenta o conoce acerca del trabajo de Guevara, debe saber que confiaba en los jovenes, los apoyaba, enseñaba,compartia su sabiduria y cultura,ellos son su pueblo.El que conocio del trabajo de Guevara, sabia como luchaba porque cada diciembre la Habana se convirtiera en una gran fiesta,llevaba cultura y alegria a su pueblo.Entonces, por eso y mucho mas, para Guevara"SU PUEBLO, SI VALIA LA PENA"

Siempre me ha impresionado el joven Abel Sierra Madero, me encanta esta entrevista. Otro Alfredo Guevara de lo que yo pensé. Lamento no haberme comprado en La Habana los extensos tomos de sus memorias.

Esta entrevista será una fuente importante para mi tésis de maestría sobre Cuba...

 

Gracias

Nada de víctima, Alfredo Guevara disfrutó de los privilegios derivados de su condición de funcionario del estado cubano y amigo personal de Fidel Castro.

Era homosexual pero no fue perseguido, ni internado en la UMAP como muchos homosexuales.

Interesante entrevista. Yo cubano emigrado en Mexico algo garantizo:Estuvistes errado en un punto importante el pueblo cubano SI VALE LA PENA, somos alrededor de 13 millones regados por medio mundo, con solo alrededor de 2 millones en USA y el saldo son 3 senadores(dos presidenciables), 4 representantes a la camara(no simples marionetas sino de gran influencia), lo mismo hubieramos hecho en otros paises pero la gran xenofobia que los caracteriza( su propia historia quizas los justifique) al menos en Latinoamerica no nos lo ha permitido. En cuanto a comunismo Cuba es un pequeño pais que aunque perdio su principal aliado (la Ex URSS)  se mantuvo con su sistema y quien sabe por cuanto tiempo mas( con una nueva URSS con otro nombre en camino), en contra de todas las probabilidades incluyendo la mia y posiblemente ahi estara por muchos años mas. Yo creo los cubanos hemos demostrado en ambos sistemas que si se puede ( y no solo como una vacia consigna de Televisa). Seremos pesados a veces (a mi mismo me sacan de mis casillas a veces algunos, especialmente de Miami) pero hay algo seguro SOMOS DISTINTOS y los hechos lo comprueban.

Saludos Guevara donde quiera estes

Creo en todo lo dicho por Guevara. El, mas que un privilegiado, fue una victima de aquel sistema que lo manipulo a su antojo y conveniencia. Como el hay un sinnumero de intelectuales cubanos, dentro y fuera de la isla, cargando sus frustraciones y sus desencantos. Señores, cincuenta y cinco años de dictadura es demasiado tiempo, no creen?

 

Comprendo la preocupación de Guillermo Torres. Abel Sierra, que tiene formación de historiador, sabe cuanto puede hacerse con fragmentos presentados fuera de contexto. Todavía más si los contextos son ofrecidos al lector por los entrevistadores, en términos que el entrevistado en varios pasajes no suscribiría. Solo cabe esperar que los entrevistadores nos brinden el texto íntegro y en su secuencia original de esta entrevista. Sería muy triste que un hombre que amó tanto al cine como Alfredo Guevara termine, casi en sus últimas palabras, siendo víctima de “corte y edición”.

 

Estimado Oscar Zanetti. Debo decirle primeramente que este material fue cuidadosamente preparado y ningún fragmento fue tomado al azar o sacado de contexto de modo tendencioso o irresponsable. Esta entrevista se realizó de manera consensuada con Alfredo y  lo animo, como le sugerí a otro de los comentaristas que escuche el audio que aparece al final de la entrevista. Al contrario de lo que usted piensa, Alfredo Guevara no fue una víctima de “corte y edición” ni una persona predecible de antemano como usted supone. No era tan ingenuo, créame, y esta entrevista se publica de modo póstumo, porque él así lo pidió. Su complejidad era tal que ninguna entrevista puede “reflejar” todo su pensamiento. Su comentario demuestra cierto desconocimiento del Guevara humano, muy distante del Guevara ideal al que usted prefiere apegarse. Como le dije al principio, oiga el audio que está al final de la entrevista, después saque sus conclusiones. Saludos.  

Yo no entiendo ese pedido de AG, para que se publicara de modo postumo esta entrevista. El fue de los que pudo expresar y expreso sus puntos de vista con total libertad. Sabia que le quedaba poco de vida ? A que le temia entonces ? Si tenia obsecion por trascender, que sentido tienen estas declaraciones ? Y por que a uds ? En los dias de hoy se puede desconfiar de audio, y hasta de imagenes. Me disculpan, pero yo no le doy credito a esto que publican: no consigo encajarlo ni con el pensamiento, ni con la vida de Alfredo Guevara (ni el humano, ni el ideal). Saludos, Victor J

El trabajo, en sentido general, está bien. Sin embago, es penoso quedurante la redaccion final no se haya guardado respeto alguno por un Guevara que, anciano o como quiera, se dignó a dar una entrevista y confesar todas esas cosas. Es un problema de tono, que revela toda esa apatía que llevan dentro quienes ya no creen en nada. Es una pena, porque lejos de parecer optimistas, perdieron la oportunidad de ser objetivos, y hasta decentes. El título es un simple gancho para que esos mismos apáticos se despachen a su gusto, pero no le hace honor a la entrevista y tal pareciera que busca confundir, enseñar a un Guevara que ya no confia en nadie ni en nada, algo que es muy difícil de creer. Aunque fuera por mero orgullo, él nunca desprestigiaría una cosa de la que fue parte. Además, el título es una manipulación por cuanto lo que dice Guevara es lo que han dicho muchos antes que él, que en el trópico las ideas no valen nada, que todo es gozadera... Eso no quiere decir que el rechace a su pueblo. Pero bueno, como nadie saldrá a contrastar nada, qué remedio queda... Hay que conformarse con lo que aparece aquí en blanco y negro.

He leído con interés y sorpresa esta entrevista. Creo que publicar la grabación es esencial. Al menos los fragmentos más inusitados de la misma como, por ejemplo, cuando Alfredo Guevara dice que Fidel Castro ha contado una versión falseada de lo que sucedió en el mundo cultural cubano a principios de la revolución, cuando confiesa tener miedo o cuando afirma no creer en su pueblo. Esas afirmaciones, que se publican póstumamente, contradicen directamente lo que Guevara afirmó durante más de medio siglo: su alegría de vivir en Cuba y ser uno de los gestores de la revolución, su amistad, admiración y fidelidad a Fidel Castro, y su amor por el pueblo cubano. Me sorprende que ni los autores ni la revista se den cuenta del posible impacto y de la importancia de poner a disposición del público esas grabaciones. ¿Tienen planes de publicarlas? Muchas gracias,

Jorge I Domínguez

Estimado Jorge I Domíngues, creo que usted ha dejado su comentario sin darse cuenta de que al final de la entrevista hay fragmentos de la grabación, precisamente esos a los que usted alude. Lo animo a que los escuche. Ya usted dirá. Gracias por su interés

Estimado Abel Sierra Madero:

Gracias por la respuesta. Tiene razón: no había notado que al final de la entrevista estaba el audio de una de las afirmaciones más inusitadas o sorprendentes de Guevara durante la entrevista. Esa, por cierto, me parece la más sorprendente de todas. Por eso creo importante haberla publicado. Gracias.

Habrá visto Ud. que en La Joven Cuba afirman ahora que la entrevista es falsa. No me sorprende. El debate probablemente continuará. Por eso es que pensaba que hubiese sido más eficaz, desde el punto de vista periodístico, haber puesto todas las grabaciones a disposición de los lectores. Un cordial saludo,

 

Jorge I. Domínguez

Quiero preguntarles si la decisión de no tocar la etapa de París y su regreso a Cuba fue de los entrevistadores o del entrevistado. Es comprensible que al disponer de un tiempo limitado por sus condiciones de salud y otras, ustedes se vieran obligados a elegir ciertas etapas o que él las eludiera. Si no hay más (me temo que no), se ha perdido una ocasión única pues recuerdo muchísimos contactos de Guevara con nosotros –los jóvenes de entonces– algunos de los cuales fueron con él a París, así como cuando le correspondió, así decía, «atender» y ocuparse de los norteamericanos interesados en Cuba. Creo que no hay casi nada de eso en sus muchos libros.

EstimadoGuillermo Torres, le escribe Abel Sierra Madero, uno de los entrevistadores. El proceso de armar este material fue muy engorroso debido a la cantidad de horas de grabaciones y a la complejidad misma del entrevistado. Con respecto al formato debo decirle que en modo alguno puede confundirse este texto con una reseña. Es sólo una entrevista que aparece en un formato diferente al tradicional de preguntas y respuestas. Eso no es nuevo, existen numerosos ejemplos de este tipo de trabajo, los de Oriana Fallaci, por ejemplo, es uno de los que pudieran citarse. Por otra parte, en la versión para Ipad de “Letras Libres” existe un track de  una de las grabaciones de la entrevista. Seguramente los editores de esta prestigiosa publicación podrían, tal vez, adecuar ese track para que acompañe la entrevista en esta página. Muchas gracias por su interés y por escribir.

Llego un poco tarde al intercambio.  Es cierto que el formato ha sido utilizado antes y es totalmente valido. Sin embargo, como es un tema tan sensible, es oportuno que se de a conocer la entrevista completa y la correspondiente grabacion. El formato tiene licencia periodistica, la transcripcion completa y la garbacion confieren la licencia historica.

Estimado Guiilermo Torres, soy Abel Sierra Madero, uno de los entrevistadores. El proceso de armar este material fue muy engorroso debido a la cantidad de horas de grabaciones y a la complejidad misma del entrevistado. Con respecto al formato debo decirle que en modo alguno puede confundirse este texto con una reseña. Es sólo una entrevista que aparece en un formato diferente al tradicional de preguntas y respuestas. Eso no es nuevo, existen numerosos ejemplos de este tipo de trabajo, los de Oriana Fallaci, por ejemplo, es uno de los que pudieran citarse. Por otra parte, en la versión para Ipad de “Letras Libres” existe un track de  una de las grabaciones de la entrevista. Seguramente los editores de esta prestigiosa publicación podrían, tal vez, adecuar ese track para que acompañe la entrevista en esta página. Muchas gracias por su interés y por escribir.

Muchas gracias por vuestro trabajo.

Perteneci al ICAIC de 1975 al 85 y , por supuesto, conoci a Alfredo todo lo que el se dejaba conocer por un cineasta comun y corriente. La entrevista me resulta muy interesante ya que imagino como se puede sentir una persona como el ante el descalabro obvio que ha vivido, vive y vivira por varias generaciones el pais que lo vio nacer y morir.

Conoci sus virtudes y sus defectos. Pesan mas sus defectos por pertenecer a un sistema que le dio rienda suelta al personalismo y a la omnipotencia. Pecados en los que el cayo.Tal vez en un sistema balanceado, su amor por la cultura lo hubiera llevado a actuar de otra manera... pero eso no fue lo que sucedio. Alfredo Guevara pertenecio  a una generacion que heredo de la Republica el uso de las armas en la lucha politica. Lo que es lo mismo saltar las reglas de la democracia desenfundando la pistola o fusilando. Pobre pais!!. No es la primera vez que le escucho a Guevara hablar del suicidio. Desgraciadamente, si Cuba fuera Japon, unos cuantos deberian hacerse el harakiri en la Plaza.

  Me gustaria mucho que transcribieran la entrevista sij agregarle ni quitarle una coma. Eliminaria muchas suspicacias.

Mil gracias.

 

SEPPUKU, ESTIMADO CINEASTA SOTOLONGO, EL TERMINO HARAKIRI ES DEMASIADO OCCIDENTAL Y GASTADO PARA UTILIZARLO EN NOTA TAN LAPIDARIA SOBRE EL HONOR DEL CUBANO.

Buenas tardes (desde esta parte del mundo, Barcelona). Me resulta interesante lo publicado por ustedes. Pregunto, fueron los entrevistadores?, está completa la entrevista?, existen grabaciones de la entrevista? De esto contesten lo que tengan a bien contestar, es que conversando con una amiga al respecto esta mañana, nos surgieron estas dudas a modo de curiosidad.

En principio entiendo que la entrevista es vuestra, pero se me confunde con una reseña. En todo caso es una suerte poder haberla hecho. En mis tiempos en cuba sólo logré dos conversaciones medianamente relevantes con personajes públicos: Retamar y la Loynaz. He de señalar que no hicieron grandes confesiones (risas).

Me alegra haber encontrado esta publicación. Gracias.

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