Tolstói estableció una comparación muy profunda entre el arte y la comida: la gente que piensa que lo más importante de la comida es el placer que nos proporciona y la exquisitez de su elaboración no entiende que la verdadera función de la comida es nutrirnos. Lo mismo puede decirse del arte. Su función principal es cultivar nuestra conciencia, nuestra alma, hacernos conscientes de que formamos parte de la raza humana, de que no estamos solos. Sin embargo, los escritores jóvenes de hoy lo tienen difícil, porque la idea más popular entre la gente es que el arte sirve para entretener, es un espectáculo.
Yo tuve la suerte de nacer en Hungría, donde el arte se consideraba un alimento espiritual. A pesar de todas las tiranías que sufrimos, encontrábamos la libertad en el arte y la poesía. El poeta siempre hablaba de sí mismo y era el tribuno del pueblo: la voz que pronunciaba las cosas que el dictador de turno no quería oír. Los poetas que yo admiraba eran personas que hablaban en nombre del pueblo, de la nación, porque nosotros no teníamos ni democracia, ni un parlamento libre, ni libertad de prensa. Grandes poetas húngaros fueron asesinados, otros tantos se murieron de hambre, otros se suicidaron, pero dejaron un legado que a los diez u once años me permitió sentirme orgulloso de mí mismo como parte de la humanidad. Gracias a ese legado supe que no estaba solo.
Lo más importante del arte, de cualquier arte, aunque yo realmente solo puedo hablar del arte de la literatura, es pues que gracias a ella aprendemos dos cosas importantísimas: que no estamos solos y que podemos comunicarnos. Tolstói afirmó que la gente que no es consciente de su historia, que desconoce lo que ocurrió antes de que ellos nacieran, son salvajes. La literatura establece un vínculo entre el sujeto y la humanidad. La tiranía bajo la que yo vivía en Hungría me enseñó estas cosas.
Otra cosa que me inspiró es que tuve la suerte, en varias ocasiones –primero a los ocho años, luego a los trece, de nuevo a los veintidós–, de estar cerca de la muerte. Es muy importante ser consciente de tu propia mortalidad, porque si no lo eres es mucho más fácil que los demás te controlen. Ahora mismo estoy escribiendo una novela sobre el líder de la lucha contra la mafia en Italia en tiempos de Andreotti. Fue nombrado comisario antimafia y Andreotti, que no pudo impedirlo porque era demasiado popular después de haber liberado a un general norteamericano secuestrado, lo felicitó y le dijo: “Sin duda, hace falta muchísimo valor para asumir este puesto, porque debe saber que la mafia va a intentar matarle.” El comisario le respondió: “¿Quiere decir que si me muestro sumiso viviré para siempre?”
Los grandes crímenes de la humanidad, empezando por el nazismo, no habrían tenido lugar si todos hubiesen sido conscientes de su propia mortalidad. Hace poco estuve en el Museo del Prado y me sorprendí otra vez al ver cuántas calaveras se ven en sus cuadros: calaveras que nos recuerdan nuestra propia mortalidad, que forma parte de la vida. Sin embargo, si somos conscientes de nuestra propia mortalidad es mucho más fácil ser una persona libre e independiente, es mucho más fácil emitir los propios juicios sobre la vida y opinar por uno mismo. Y la literatura ayuda: un gran libro es como una partitura: solo el cincuenta por ciento del texto está escrito sobre el papel. Hay puntitos sobre el pentagrama, pero estos puntitos carecen de sentido hasta que los músicos interpretan lo que está escrito. En ese sentido, la lectura es una experiencia creativa. Nosotros somos como el intérprete, como el músico que lee la partitura y le da a lo escrito un significado adicional: completa una obra incompleta y la convierte en una realidad viva en nuestra cabeza, lo cual es extremadamente importante, incluso desde el punto de vista fisiológico.
Incluso los libros que son puro entretenimiento, como los libros policiacos, obligan al lector a pensar algo, aunque sea solo quién puede ser el asesino. Aunque sea la forma de literatura más popular y más fácil, el lector piensa y es mucho mejor leer estos libros que no leer nada. El cerebro necesita ejercicio, igual que el cuerpo. Y una mente que no se ejercita también tiene efectos sobre la salud y sobre el cuerpo. La forma más elevada de literatura es aquella en la que la partitura exige más esfuerzo mental por parte del lector: eso significa que es más difícil, que menos gente la entiende, pero es mucho más importante, ya que cuando completamos una novela así en nuestra mente también estamos ejercitando nuestra imaginación, y cuanto más ejercitemos nuestra imaginación más grande será. Y para la sociedad es tremendamente importante que la gente tenga imaginación: la matanza de millones de personas durante la Segunda Guerra Mundial no hubiese sido posible si la gente hubiera podido imaginar lo que supone que te quemen vivo o que te torturen. Todos los horrores del mundo se han dado porque muchas personas carecían de la capacidad de imaginar lo que suponían sus actos. Lo más terrible de la naturaleza humana es la incapacidad de imaginarse estas cosas. Y la literatura, el arte en general, nos ayuda a pensar fuera de nuestra propia mente, a imaginarnos cómo se siente la otra persona. La gente es buena o mala no en función de sus principios morales, sino en función de la capacidad que tenga para imaginar lo que supone ser otra persona. ~

Edición España



Comentarios (14)
Lo qu me pareció mas relevante del articulo es la ultima frase. En verdad me ha dejado reflexionando sobre la realidad de la imaginación.
Solo quiero comentar que me sorprende el hecho de que un escritor de tal calibre escriba "raza humana". Somos la especie humana, Homo sapiens. Las razas las diferentes comunidades a lo largo y ancho del mundo que nos dan diversidad de apariencia, lengua y costumbres.
Antiguamente se decia raza humana, es cierto. Esta es una costumbre europea ya caduca que deriva del hecho de que los europeos consideraban en ese entonces ser la unica raza humana con cualidades dignas de tomar encuenta. Dicese, comer con las dos manos y usar cubiertos.
Estimado amigo: Aunque es cierta la justificación de tu comentario, es Importante saber que los escritores tenemos la ventaja de escribir de una forma libre. Aunque las letras y el lenguaje se rigen por una serie de reglas, no podemos estar sujetas a algo que con el tiempo, las épocas y los movimientos culturales va cambiando. Existen lenguajes, expresiones y estilos diferentes, aquel que sigue a un autor, a un escritor, es porque se identifica con sus textos.
Es válido tu comentario, me encanta que puedas expresar lo que deseas, sin embargo, es importante saber que cuando estamos inmersos en el mundo de la escritura estamos vulnerables a críticas; somos tantos humanos como libros escritos, son tantas las posturas como comentarios "positivos" o "negativos". En lo particular escribo ensayos, libros de historia, poesía, cuentos y reportajes periodísticos, y si me caracterizo por "algo" es por hacer de las letras mi propio lenguaje. Saludos y espero que algún día comprendas, sobre todo si te dedicas al mundo de las letras. "PAZ Y BIEN" ABIUD ALAN|dávila
En la literatura busco algo que no es ni nutrición ni atragantamiento. No suple ninguna función que se pueda equiparar a la fisiología; busco entre las palabras, el hueso, la pepa de la fruta, algo que no me pueda tragar de una forma académica, ni intelectualista, busco ventanas, puertas, grietas, asomos, ecos de algo que no encuentro otra forma de llamar y es "verdad". Es un nombre demasiado arrogante en ocasiones para lo que busco. Podría decir simplemente que "busco al hombre" o... al ser humano para no ofender a mis congéneres femeninas.. Soy colombiana y estoy harta de las historias de mafiosos, estoy harta de la repetición que no hace más que demostrar la fascinación que sentimos por el crimen pero ni siquiera de una manera original, ni siquiera de una manera decidida. El moralismo es igual de vicioso que el crimen, y encima de todo, es aburrido y limitante. No sé si el artículo responde bien al título que lleva, pero en lo que si estoy de acuerdo es que sin imaginación no se hace un escritor, sin una mirada múltiple, dislocada, aunque no descontextualizada- no se hace un escritor.
Me resultó inspirador, resalta la importancia de la imaginación.
La humanidad ha evolucionado, en tiempos atras me quemarian a mi, hoy solo queman mis libros.... (S. Freud)
Mentiria si yo escribiera palabras tan elegantes, cuando yo misma e caido en el mundo del conformismo y el pasivo entretenimiento que aqueja a esta sociedad que se encuentra viviendo el S.XXI aclamado por el avance de la tecnología y la comodidad que acarrea.
El articulo que a abierto una salida de aquí.
Lindo texto. Totalmente de acuerdo.
Wilde decía que podía perdonar todo menos a una persona carente de imaginación.
Quizás algunas cosas dentro de los postulados que ya tiene arraigados (por costumbre) nuestra sociedad, serían menos dramáticos en sus consecuencias si sus componentes sociales , pudieran "ver más allá del instante", pero creo que es una cuestión de paradigmás geo políticos que están subordinados a la estructura d e producciónd en cada sociedad.
SI puedo añadir un punto de vista a la metáfora sobre la escritura y la música,yo la percivo de otra manera, puesto que en el libro ya está escrito todo, el elctro no tiene que sumar nada, es más mientras más despejado se siente frente a ella , menso rpejuicios lo atraviesen más garantías hay de que la experiencia "sea", es imposible no epnsar en la fenomenología frente a una obra de arte como "meta" aunque nosea posible yo prefiero la virginidad máxima en esos casos y dejarme conducir. Sucede lo mismo frente a la pintura pro cierto.
Veo más la analogía entre EL DIRECTOR de orquesta (que también se ciñe a la partitura el no al escribe!) y los músicos, es decir "la cosa en sí" ya está allí, el director garantizaría en todo caso enmendar cualquier extravío
y el mejor músico DENTRO DE UNA ORQUESTA es para mí el que es un todo en el uno de la obra.
De cualquier modo disfruto su blog, un día me gustaría leer sobre sus experiencias en Hungría ya que ud plantea siempre un pasado sombrío, yo siento lo mismo viviendo en un "régimen democrático" que sin mucho analizar me doy cuenta que no es tal.¿Cuál e ssu postura política? i mean
saludos y gracias pro mantener vivo este sitio!
Los fantasmas de la muerte me esperan, mientras tanto viviré.
Los libros me enseñaron a construir mundos interiores, cierro los ojos y puedo ver un campesino ruso, me veo viajando por un río o una selva, abro los ojos y tengo miles de palabras para comunicarme, para contar, para invitar a otros a soñar.
LOS LIBROS SE QUEDAN EN LA MEMORIA ABRIGANDO EL ALMA CON PALABRAS.
Te invito a leer mi blog: www.zulemaasaldini.com
Me pareció realmente interesante este artículo; las metáforas que ocupa al referirse al libro con una partitura, curso lengua y literatura hispánica, y espero ser uno de los nuevos escritores en potencia, aunque se que aún me falta demasiado, sin duda, eso de que los jóvenes de hoy nos falta mucho por recorrer y que no sabemos mucho del mundo, tiene mucha razón.
Gran lectura.
.- "...la negligencia y la mala inteligencia causan en este mundo, tal vez, más perjuicios y trastornos que la astucia y la malicia mismas." Goethe.
"A mind needs books like a sword needs a wet stone" (Tyrion Lannister)
Soy consciente de la importancia que adquiere la literatura al momento de redescubrir el pasado. Leer, para mí, no es cuestión de entretenimiento ni diversión; es crear un vínculo con el escritor y sus ideas a partir de una lectura que revase lo superficial. Estoy de acuerdo en que muchas personas prefieren no interesarse por el verdadero significado del arte, les resulta aburrido. No gustan de ideas originales sino de ideas impuestas por aquellos que de igual forma se engloban en lo material. Dejando aún lado el aporte que devieran tener sus trabajos, a la sociedad y a la construcción de un pensamiento crítico, por lo menos selectivo.
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