artículo no publicado

De revoluciones y cisnes negros

El concepto de cisne negro fue acuñado por el filósofo libanés Nassim Nocholas Taleb, en su bestseller The Black Swan: The Impact of the Highly Improbable (2007), para analizar aquellos sucesos inimaginados cuyas consecuencias alteran las facciones de la historia hasta volverla irreconocible.

A fines del año pasado, Mohammed Buazizis, un vendedor callejero tunecino, se suicida a lo bonzo en señal de protesta contra la miseria imperante en su país. A partir de eso, se desata la Revolución de los Jazmines, la cual, impredeciblemente, culmina con la huida del déspota Ben Ali. Como en un efecto de matrioskas cada vez más agigantadas, otros regímenes tiránicos de la región empiezan a caer y producen una inesperada revolución de dimensiones continentales sin precedentes. Eso es un cisne negro.

El concepto de cisne negro fue acuñado por el filósofo libanés Nassim Nocholas Taleb, en su bestseller The Black Swan: The Impact of the Highly Improbable (2007), para analizar aquellos sucesos inimaginados cuyas consecuencias alteran las facciones de la historia hasta volverla irreconocible. Contrariamente al sueño de Laplace en su Mécanique céleste, que sigue sirviendo de innombrada y etérea base a los algoritmos financieros  (“Dada por un instante una inteligencia que pudiera comprender todas las fuerzas por las que la naturaleza está animada... para ella nada sería incierto, y tanto el pasado como el futuro estarían presentes a sus ojos”), Taleb introduce el teorema de Gödel en la vida real y, como en una pesadilla, nos condena a la indecibilidad estadística: Es imposible construir un sistema completo y consistente en el que todos los eventos puedan ser previsibles –una parvada de cisnes negros picotean las entrañas del saber absoluto.

Hay numerosos –y ominosos– ejemplos de cisnes negros pasados. Los atentados del 11 de septiembre es uno de ellos, así como la crisis económica mundial del 2009. Pero también existen intentos de  identificar cisnes negros futuros, es decir, de predecir lo impredecible. En el sitio web iknowfutures, de reconocida seriedad, corren ya las apuestas.

Consciente de que predecir un cisne negro equivale a un asesinato in ovo –más no pudiendo resistir la tentación–, aventuro los siguientes:

La conciliación monoteísta

El cisne:Tras llevarse a cabo la unificación entre el catolicismo y el judaísmo, el Vaticano reconoce oficialmente al Corán como Último Testamento. Una única Biblia, tritestamentaria, sirve de base teológica a una Iglesia Monoteísta Unificada.

Los antecedentes:En 2011 se publica la obra del Papa Benedicto XVI Jesus von Nazareth Zweiter Teil: Vom Einzug in Jerusalem bis zur Auferstehung (Herder Verlag, Freiburg), en la que queda de manifiesto, como nunca antes, lo que siempre había sido patente: que Jesús era judío. El paso lógico siguiente se asienta en la Declaración del Concilio Vaticano Segundo, Nostra aetate,en la que consta“La Iglesia mira también con aprecio a los musulmanes que adoran al único Dios, viviente y subsistente, misericordioso y todopoderoso, Creador del cielo y de la tierra, que habló a los hombres. Veneran a Jesús, aunque no lo reconocen como Dios; honran a María, su madre virginal y, a veces, también la invocan devotamente. Esperan, además, el Día del Juicio”.

Las consecuencias: Inimaginables.

 

La erradicación definitiva de las drogas

El cisne:Por decreto constitucional internacional, todos los ciudadanos son vacunados contra el efecto de las drogas. De ahí en adelante, nadie es susceptible de experimentar placeres sintéticos.

Los antecedentes:La empresa Nabi ha desarrollado una vacuna antinocotina experimental, llamada NicVAX, que bloquea el efecto de esa droga sobre el núcleo accumbens, el centro del placer. Su plan es ampliar su espectro al resto de los demás estupefacientes.

Las consecuencias:La abolición de la demanda narcótica y la oferta narco, y, consecuentemente, la coartación –acaso benévola–  de algunas libertades.

Post scríptum: Si mal no recuerdo, fue Freud quien dijo (o pudo haber dicho): “Cada vez que se cumple un sueño, muere un ángel” –en este caso, un ángel de alas negras.