artículo no publicado

Porno auditivo

Hay un creciente mercado de consumidores que busca un contenido sexual diferente: con espacio para imaginar. La pornografía auditiva atiende las demandas de este nicho. 

Las plataformas digitales en Internet ofrecen un bufé ilimitado de videos para que la gente acuda a satisfacer sus fantasías. Pero la sobrecarga visual y explícita le ha restado poder a una imagen que para algunos ya no dice más que mil palabras. Hay un creciente mercado de consumidores que busca un contenido sexual diferente: con espacio para imaginar. La pornografía auditiva parece tener los elementos para atender las demandas de este nicho.

Sitios web como audibleporn.tumblr.com ofrecen un catálogo de acciones y fantasías sexuales con detalles sonoros que harían a cualquier ingeniero de sonido venirse en sus pantalones. Al seleccionar el audio titulado Rough Couch Sex (sexo rudo en el sofá) se escucharán golpeteos carnales, los respiros hondos de un hombre y la voz pudiente de una mujer que grita “Yes!” Hay audios tan específicos como Bathtub Masturbation (masturbación en la tina), en el cual se aprecian los chapoteos sobre el agua. En Giggly sex (sexo risueño), una pareja ríe entre caricias y en Spanish Passion (pasión española) los gemidos tiernos se mezclan con frases como “me tienes escurriendo” y “estoy tan mojada”.

Uno de los factores más atractivos del porno auditivo es que invita al consumidor a involucrarse. Por ejemplo, el catálogo mencionado le da la opción al usuario de enviar sus propias grabaciones. Incluso hay sitios que ofrecen un servicio personalizado.

ravenfoxaudio.net es un sitio web donde el cliente puede pagar para obtener una grabación con demandas específicas como guión, tono de voz y preferencias sexuales que se ajustan como traje a la medida. En entrevista con Letras Libres, la creadora del sitio dice que todas sus grabaciones se basan en un cuestionario que sus clientes llenan. “Deben de clasificar cada pregunta mediante un rango del 1 al 5, que va de repulsivo a extremadamente deseable”, dijo Raven Fox, quien usó un alias porno para la entrevista. “Las preguntas varían desde cuánto te gusta que te besen en los labios hasta si te gusta que te laman los testículos”.

Raven, quien mantiene a su familia cobrando entre 60 y 250 dólares por grabación, dice que la mayor parte de su negocio consiste en atender clientes frecuentes. “Lo que hago es diferente a lo que llaman audio erótica, yo ofrezco un servicio mucho más personal, incluso donde se establece una relación”, explicó Raven quién ocasionalmente intercambia correos electrónicos en donde coquetea con sus clientes. “Para muchas personas la relación es lo más importante. De hecho a través del sitio conocí a mis dos últimos novios”.

Raven comenta que nunca pensó hacer porno auditivo,  aunque siempre tuvo una voz que las personas admiraban. Eventualmente un australiano que se dedicaba a hacer porno auditivo para mujeres le recomendó adentrarse en el negocio. “Empecé con un audio sobre una viuda entrada en años que es dueña de una granja y contrata a un joven y deslumbrante vaquero. Lo seduce y lo inicia en el sexo”, dijo Raven. “Recibí buenas criticas y comentarios en internet, continué y después decidí abrir mi propio sitio web”.

Para esta estrella naciente del porno auditivo, la pornografía visual deja demasiado que desear. “Si ves porno, estas viendo a los actores y ellos se ven como se ven. No hay manera de imaginarse las cosas de otro modo. Además ellos se ven falsos, los sonidos que emiten y lo que dicen es puro cliché”. Raven dijo que en cambio, ella le brinda a sus clientes algo para que piensen. “Tu imaginación siempre va a proveer una imagen visual mucho más poderosa que cualquier cosa que la industria porno pueda producir”.

Raven también dijo que ha notado ciertas diferencias en los gustos de cada género. Comenta que las mujeres parecen inclinarse más por el erotismo. “He tenido varias clientas: bisexuales, lesbianas, incluso algunas parejas”, dijo. “Las mujeres quieren más trama, que haya una historia que crece gradualmente”.

“Al fin de cuentas lo que la gente más pide son las típicas fantasías, desde sexo normal entre una pareja hasta un encuentro entre un doctor y una paciente. Pero yo puedo darle vida a esas fantasías y meterlos dentro de ellas. Eso es algo que el porno visual nunca podrá lograr”, concluyó Raven.

El mes pasado la revista Playboy realizó una investigación sobre el porno auditivo. En entrevista con Letras Libres, la autora del reporte Nona Willis Aronowitz dijo que el porno auditivo comenzó en los 1800s con la invención del fonógrafo. “En aquel entonces era algo más para reírse y no tanto para excitarse. La gente pagaba unos centavos para escuchar el fonógrafo, el cual emitía chistes sexuales y groseros”. 

En la década de los 1960s había discos LP pero no eran eróticos, más bien instructivos para mejorar la sexualidad entre parejas.  De acuerdo con Aronowitz, el verdadero audio de fantasía probablemente comenzó durante los 1980s y 1990s. “Surgió el denominado sexo telefónico, mediante líneas directas a las cuales la gente podía llamar para que le hablaran sucio”. Después la gente tomó algunas grabaciones y las puso en casetes y CDs.

Con la era del internet las grabaciones se situaron en blogs y sitios web como reddit y tumblr. “Se ha convertido en una cosa que ya todos pueden hacer, cualquiera puede grabar algo y compartirlo simplemente usando un teléfono inteligente”. Aronowitz dice que mucho de este porno auditivo amateur esta logrando romper una “cuarta pared” mediante consumidores que participan al también producir. 

“Mucha gente ha visto cosas en Internet demasiado extremas y estas personas están moviéndose ahora hacia una experiencia auditiva, donde pueden imaginar fantasías especificas”, dijo. Sin embargo, Aronowitz opina que el porno auditivo constituye un mercado pequeño. “Todavía no se logra monetizar bien y no creo que le pueda llegar a los talones al porno visual en cuestión de consumidores”. A su vez, la escritora piensa que este tipo de porno está renovando un interés por el pasado.

El porno auditivo parece ser una de las muchas partes de un movimiento retro. Esto se puede ver desde la moda con los denominados “hipsters”, hasta productos que están teniendo un resurgimiento – en el caso de México se podría pensar en el mezcal o el pulque.  Lo vintage, lo viejo o poco conocido se pone de moda hasta volverse popular y luego se vuelve a desacreditar una vez que se convierte en demasiado mainstream. Es un ciclo que hemos visto en muchos espacios y tiempos.

Lo que está pasando con el porno auditivo dice mucho sobre el estado actual de la sexualidad humana. En un mundo donde todo está hiperconectado y nuestra vista inmediata opaca muchas de nuestras sensaciones,el porno auditivo quizás simbolice el deseo de volver al indomable poder de la imaginación.