artículo no publicado

Octavio Paz: cartas tlatelolcas

Mínima antología con párrafos de cartas que Octavio Paz escribió en vísperas de la matanza de Tlatelolco en 1968, y después.

Mínima antología con párrafos de cartas que Octavio Paz escribió en vísperas de la matanza de Tlatelolco en 1968, y después:

Agosto 3 (a Charles Tomlinson):  “Parece que la represión en México es severa, brutal. Temo que estos disturbios fortifiquen aún más a la derecha. La herencia revolucionaria se disipa […] Desde hace bastante tiempo proyecto renunciar a mi puesto y lo que ahora ocurre disipa mis últimas dudas.”

Septiembre ¿12? (a Antonio Carrillo Flores): “Estos grupos de un modo intuitivo encuentran que nuestro desarrollo político y social no corresponde al progreso económico. […] No se trata de una revolución social, aunque muchos de sus dirigentes sean revolucionarios radicales, sino de realizar una reforma en nuestro sistema político. Si no se comienza ahora, la próxima década será violenta”.

Septiembre 19 (a Jean-Clarence Lambert): “Estoy mas y más convencido que la rebelión actual, sobre todo en Europa y EU, no es política sino moral y, más que moral, sensual, sentimental, emocional. Es la gran rebelión de los sentidos.” [Los jóvenes mexicanos tratan] “de lograr lo que rechazan los jóvenes europeos y norteamericanos: la democracia burguesa”.

Septiembre 27 (a Tomlinson): “Es incongruente –desde un punto de vista moral tanto como sentimental— mi permanencia en el Servicio Exterior. Precisamente había ya iniciado el trámite para obtener mi retiro. Lo que pasa ahora me revela que lo debería haber hecho antes.  Todo esto me tiene apenado, avergonzado y furioso –con los otros y, sobre todo, conmigo mismo.”

Octubre 4 (a Antonio Carrillo Flores): “Las fuerzas armadas dispararon contra una multitud compuesta en su mayoría por estudiantes. El resultado: más de 25 muertos, centenares de heridos y un millar de personas en la cárcel. No describiré a Ud. Mi estado de ánimo. Me imagino que es el de la mayoría de los mexicanos: tristeza y cólera. […] Le ruego se sirva ponerme en disponibilidad, tal como lo señala la Ley del Servicio Exterior.”

Octubre 6 (a Tomlinson): “Para entender esta vuelta a los sacrificios humanos les recomiendo ‘El cántaro roto’, en Libertad bajo palabra. Repruebo los excesos verbales de este poema, pero no su substancia. Porque hay una interpretación política, la sociológica y la mítica. La última es la cierta. Los viejos dioses andan sueltos otra vez, y nuestro presidente se ha convertido en el Gran Sacerdote de Huitzilopochtli. Decidí no continuar como representante del Gran Moctezuma (el primero).

Octubre 7 (al Comité Cultural de la Olimpiada): [Declinó escribir un poema sobre el espíritu olímpico] “No obstante, el giro reciente de los acontecimientos me ha hecho cambiar de opinión. He escrito un pequeño poema [“México: Olimpiada de 1968”] en conmemoración de esta Olimpíada. Se los envío a ustedes, anexo a esta carta y con la atenta súplica de que sirvan transmitirlo a los poetas que asistirán al Encuentro.”

Octubre 7 (a James Laughlin): “Luego del gran ritual azteca del 2 de octubre en la llamada Plaza de las Tres Culturas, decidí que lo único decente que podía hacer era cortar toda relación con Huitzilopochtli y su gran sacerdote.”

Octubre 9 (a José Bianco): “El ritual azteca del 2 de octubre en la Plaza de Tlatelolco (precisamente en los ruinas del teocalli: lee las páginas de Bernal Díaz acerca de ese lugar) me decidió a abandonar el Servicio Exterior […] Te envío copia de la carta que he dirigido al Comité organizador del Encuentro mundial de poetas y del poema que le acompaña. Espero que los poetas que iban a participar (Robert Graves, Neruda, Montale, Evtuchenko y otros) habrán cambiado de idea.

Octubre 9 (a Pere Gimferrer): [Mi renuncia] “no es tanto un gesto político como una reacción moral.”

Noviembre 28 (A Manuel Moreno Sánchez):“ Al enviar mi renuncia a Carrillo Flores creo que fui fiel a aquellas interminables conversaciones nocturnas durante nuestras caminatas no menos interminables […] Mi renuncia no fue sino un intento más por preservar un poco esa imagen colectiva del joven que fuimos.”

 

(Hice una cronología y un análisis de la renuncia de Paz a la embajada de la India en las páginas 485-495 de Poeta con paisaje: ensayos sobre la vida de Octavio Paz, Ediciones ERA, México, 2004.)