La vaca que quería ser presidente

Su candidato había sido derrotado por más de 40 puntos porcentuales. Andrés Manuel López Obrador rechazaba, sin embargo, tener responsabilidad alguna por los resultados adversos de aquella elección en la que el PRI les había pasado por encima, pese a haber bloqueado toda alianza política que hubiera favorecido una mayor competencia. La responsabilidad, dijo, era “de la mafia del poder”, de Carlos Salinas de Gortari, de Elba Esther Gordillo y de Televisa, a quienes acusó “de aprovecharse de la pobreza del pueblo y de la ignorancia de amplios sectores de la sociedad para terminar de implantar una dictadura encubierta”.

Aquellos comicios de julio de 2011 en el Estado de México, permitían concluir a López Obrador que “en nuestro país es prácticamente inexistente la democracia”; equiparó el triunfo electoral del PRI con el retorno del dictador Antonio López de Santa Anna y aseguró, “con todo respeto a las vacas” que bajo las condiciones actuales de competencia electoral hasta una vaca gana

En El pueblo que no quería crecer, Ikram Antaki menciona que en México nos hemos “acostumbrado a leer las páginas izquierdas de la historia con el ojo izquierdo”, como si no existiese por lo menos una cantidad similar de páginas derechas. Nos pasó que un día el chantajista se volvió amo de la historia y amo del juego, y sus reglas consisten en la revaloración del pasado sobre el presente y la ruptura sobre la negociación. “Ese chantajista es el que se ha apoderado de lo muerto de la historia para hacernos creer que sin el culto a ese muerto embalsamado todo se destruirá”.

Definido por el escritor Juan Villoro como un caudillo anticuado que no conoce la autocrítica, un viejo texto publicado en The Washington Post por Enrique Krauze identifica quizás uno de los más grandes defectos de López Obrador: su empecinamiento en tratar de sostener lo insostenible, que el México de hoy es el mismo que el México de los días en que el PRI gobernaba.

En La transición democrática en México, libro de reciente aparición, José Woldenberg hace el recorrido entre los años 1977 y 1997, tiempo en el que, afirma, nuestro país fue capaz de desmontarun sistema autoritario y construir una democracia germinal. Y fue lo que se hizo en esos 20 años, lo que permitió el cambio por la vía electoral; es decir, que existió una genuina transición democrática que precedió a la alternancia en el Poder Ejecutivo.

“El nuestro —explica Woldenberg— era un sistema autoritario (no dictatorial, menos totalitario) al que le faltaban dos piezas para transmutarse en democrático: un sistema plural de partidos representativo de las diversas corrientes políticas en el país y un sistema electoral capaz de ofrecer garantías de imparcialidad y equidad a los contendientes y a los ciudadanos”.

México ha sido capaz de construir un espacio para que la diversidad política se pueda expresar y recrear; hemos creado contrapesos y los datos están ahí. Comparemos el número de gobiernos estatales y ayuntamientos en manos de la oposición en 1977 y luego en la víspera de la elección de 2000, hagamos lo mismo con la composición del Senado al final de esos 20 años.

La historia avanza y retrocede vacilando; ignorar el pasado nos expone a repetirlo, decía de nuevo Ikram Antaki sobre la nación que somos, de ahí que debiéramos exigir a nuestros mejores hombres alzarse por encima de los órdenes antiguos, conocer todo el pasado, luego dejarlo y recomenzar. Sin embargo, en México, la tradición carroñera ha logrado postularse como proyecto de nación.

En octubre de 1988, cuando el ingeniero Cuauhtémoc Cárdenas llamó a aquella multitud en el Zócalo a fundar un nuevo partido (el PRD), persuadido de que había que procesar de alguna manera  la rabia por el maquillaje de cifras de la elección presidencial de aquel año, planteó que la nueva organización debería ser en su vida interna y, sobre todo, en la conducta personal de cada uno de sus miembros, la imagen tangible de aquello que buscaban para el país y la sociedad.

Una década después, con Andrés Manuel López Obrador en la dirigencia nacional, el PRD se había convertido ya en el partido de los Martí Batres, de los políticos clientelares que usaban las necesidades sociales para comprar la voluntad y el voto de la gente a la que le entregaban a precio de regalo, litros de Leche Betty, aunque estuviese contaminada con caca y su consumo no fuera en lo absoluto recomendable.

Ese pasado no está en la memoria selectiva del chantajista que medra del malestar con la democracia, que se opone diametralmente a lo que el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) llama malestar en la democracia. En ese sentido, el caudillo del atávico rencor al pasado enfrenta a los votantes a una tentación peligrosa: “el rápido remplazo de un explotador por tirano y de un vencedor por su antigua víctima”. La naturaleza de esto, explica José Woldenberg, se encuentra en que “queremos la eficacia del autoritarismo sin entender que el pluralismo por definición es más tortuoso”.

En agosto de 2012, derrotado por el PRI, Andrés Manuel López Obrador se presentó a los medios en su casa de campaña con un chivo, tres gallinas, un cerdo y cuatro patos que más tarde ofreció al Tribunal Electoral como prueba de la compra y coacción del voto en la elección presidencial del 1 de julio. Al resto de su recurso de impugnación —dicho por quienes le dieron su voto— le faltaban dos elementos importantes: lógica y soporte fáctico.

El pueblo no es tonto y tonto es el que piensa que el pueblo es tonto”, dice él, aunque también cree que ese pueblo es capaz de votar por una vaca si Carlos Salinas de Gortari y Televisa lo desean. Él, los suyos, son el ejemplo más acabado de aquel pueblo que no quería crecer, siempre víctima y tan bien dibujado por la escritora siria como “un pueblo creador de tinieblas, no de luz, capaz de dar valor universal a una proposición que no tiene más que un valor artificial, que considera como concluyentes unas aserciones que no lo son”.

Ahí el riesgo. Cuando retraerse de las convenciones civilizatorias se vuelve una razón de ser y un orgullo, entonces poco queda por salvar.

 

 

La transición democrática en México. José Woldenberg. El Colegio de México, 2012.

El pueblo que no quería crecer.Ikram Antaki. Editorial Océano, 1996.

“Ese chantajista es el que se ha apoderado de lo muerto de la historia para hacernos creer que sin el culto a ese muerto embalsamado todo se destruirá”

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Comentarios (17)

Mostrando 17 comentarios.

Platicando con una ciudadana checa, me asegura con indignación que no debería existir el partido comunista en su país -¡la segunda fuerza electoral!-. Que debería hacerse como en Alemania, que prohibe el registro del partido nazi.

La democracia también llega a extremos paradójicos y grotescos...
Siempre viene armada con sus adjetivos. ¡Qué se le va a hacer!

En lo mismo ... de que podrían escribir en LL si no existieran el peje o la izquierda ? Cuando en estas páginas se podrá leer alguna evaluación sobre el buey que fue presidente aiga sido como aiga sido, quien no solo brindó la estocada sangrienta y final al "cambio democrático", sino hasta a sus propios correligionarios, socios o cómplices decepcionó absolutamente, empezando por los María Asunción Aramburuzabala, Lorenzo Servitje, César Nava, Manuel Arango o Enrique Krauze (quién en un momento de decepción total aseguró que los azules empiezan a mostrar sus raíces facistas).El peje con todo y sus graves errores y grandes enemigos sigue vivo con su Morena, mientras que el partido del "cambio" tan elogiado en LL se ha quedado con 379 mil militantes (210 mil activos y 169 mil adherentes) que son casi el mismo número que el PAN tenía en el año 2000, en vísperas de ganar la presidencia, cuando en sus momentos de gloria llegó a tener un millón 868 mil 572 militantes, activos y adherentes. Una caída inversamente proporcional al aumento de pobres, desaparecidos o en la deuda pública.

Nunca me han convencido los argumentos "democráticos" que eluden desgranar las componentes de sus números. "Sigue vivo" pero eso es bueno o es malo? Está dispuesto a aceptar que la verdad no es una y absoluta, sino resultado de discusiones y aproximaciones? Está dispuesto a hacer política dando oportunidad a todos a que se expresen, o sólo cree en lo que cree. Es un hombre de "convicciones" y estas son morales o no?

Yo creo que es muy, muy cuestionable. Lo que me pregunto es si es el único cuestionable. Leyendo LL's o Milenio, pareciera que si. Leyendo La Jornada, ni siquiera se puede hacer esta pregunta: AMLO es incuestionable. No puede errar. Jamás se equivoca. Es la definición misma del actuar político moral.

De esas sopas yo no trago ni la una, ni la otra. 

Ominoso que los "intelectuales" estén a este nivel. Eso si que da miedo.

"Está dispuesto a aceptar que la verdad no es una y absoluta, sino resultado de discusiones y aproximaciones? Está dispuesto a hacer política dando oportunidad a todos a que se expresen, o sólo cree en lo que cree. Es un hombre de 'convicciones' y estas son morales o no?" ... Aquí podrías estar refiriéndote al peje, a penanieto o el exjefe del calderonato. Así que tu análisis no está precisamente a un nivel intelectual que no dé miedo.
Lo real es que el peje desde el desafuero, de haber sido un peligro para México y hasta el último error o defecto que se le haya encontrado y machacado mediáticamente ... sigue vivo. Mientras tanto nuestro próximo cónsul en Harvard cada vez está encontrando mas oposición para que platique en aquellos lares de su brillante desempeño cambatiendo exitosamente el crímen u otorgando concesiones de casinos en el último minuto de su sexenio y en las 3 primeras horas del de penanieto. Por huir de la condena nacional se está arriesgando en convertirse en un apestado harvardiano y hasta de estar en riesgo de, sino de ser atacado por una jauría de perros iztapalucos, sí de ser meado por un chihuahua anglófono, y a pesar de la protección pagada por el pueblo mexicano.

Claro, podría estarme refiriendo a santo clos, pero creo que puede inferir del contexto que no es el caso. Mi único reclamo es, precisamente, que los intelectuales claramente han elegido sus trincheras y creo que la crítica como instrumentó transformador de la cultura, da para más que eso.

Creo que el Sr. López Obrador debería tomar una determinación radical sobre lo que piensa hacer para el 2018. Sobre todo porque no ha medido bien la magnitud y sobre todo la divergencia de opiniones y como pueden variar de manera radical de una zona a otra. Porque se insiste mucho en destacar la imbecidad del Sr. López Obrador, quien frustrado puede decir muchas pendejadas, lo cierto es que logró millón y medio de votos más que hace seis años. Es claro también, que logró adueñarse de la mayoría de los estados de la región central del país, quienes apoyaron el proyecto que tenía. Hubo algunas bases, pero lo que tampoco logro entender es que tipo de pruebas quieren ustedes. Por supuesto que nunca va haber cuentas claras en lo que se refiere al manejo de los recursos en las campañas. Pero no se niega lo que se ve, sobre todo en la TV. Además, la democracia no es solo el voto, debería de ser un conjunto de situaciones.

Para que vean que no hizo Salinas y Televisa que se votara por una vaca sino por un BURRO.

Ojalá algún día algunos más reconozcan que si no hubiera sido por la lucha desde hace más de dos décadas de AMLO hoy seguiriamos totamente igual, sólo que el miedo del mexicano disminuye cuando se "arrima" a donde hay poder al menos económico, como fue el caso de los que votaron por el PAN en 2000, así era menos factible recibir la venganza del ya eterno represor.  Al final Fox y Calderón mostraron que el dinero y status no hace mejores hombres y menos, buenos presidentes. La muestra de que el sistema PRI no ha cambiado es que ha tratado por todos los medios de DECIR que es un nuevo PRI, cuando los gobiernos priistas de los estados hasta hoy día 8 de enero de 2013 han demostrado ser exactamente EL MISMO PRI CORRUPTO. Aquí habría que discutir el concepto de autoridad para expresar una opinión, unos son estudiosos, comunicadores, exfuncionarios, pero también los que vivimos observando la corrupción a diario, y no hay mejor laboratorio que la provincia, tenemos autoridad para expresar nuestra propia experiencia.

"Los Suyos" Vs. "Los Nuestros", Noticias a las seis!

Si bien es cierto que el discurso de AMLO especialmente en estos tiempos es una babosada, es también cierto que es minoritario hasta dentro de lo que podemos identificar como izquierda, también es cierto que hay otras izquierdas, que el PRD no es ni nunca ha sido homogéneo y que a ti te mueve la ideología exactamente igual que a cualquier vaca pejista.... o perredista, o panista o priista que citando al clásico del canto nuevo, "no es lo mismo, pero es igual".

Mi recomendación sería empezar a hacer crítica más seria y dirijirla especialmente a quienes te parecen mejores políticos o cuando menos a quienes detentan o detentaron clara responsabilidad de gobierno. Criticar al de enfrente siempre es lo más sencillo, un fútil ejercicio de egomanía y reforzamiento de los propios valores.

Si no, pregúntaselo a cualquier intelectual obradorista orgánico, que abundan. En fin, conviene aplicar lo mismo que se solicita de los ciegos proamlistas. Es una regla básica de convivencia, no se si la recuerdes, aquello de la paja en el ojo ajeno y todo eso, la congruencia y blah blah blah.

Y luego está  la ilusión del valor subjetivo-cuantitativo. Yo se que allá en el deefe con los intelectualosos de uno u otro bando parece que hay una barbaridad de pejistas, que todos trabajan en la UNAM y que, salvo Guillermo Sheridan y tres más que son tus cuates, están todos locos y aman a AMLO ciegamente y que tal actitudesunpeligroparatodos! y bueno, supongamos que sea verdad: el que ellos sean más en número no hace a tu opinión correcta, sólo la hace  impopular. Seguramente allá se sienten bien especiales porque son "diferentes" al "mainstream" pero la crítica, eso espero, puede ser algo más allá de un posicionamiento hipsterista de compis dándose shampú de cariño, no? ¿No? ¿En serio?

Conversamente, el que los borregos balen al unísino no implica que "meeeeeeh" sea una gran idea.

Lo que si es verdad es que los mexicanos eligieron a un presidente muy criticable acompañado de un gabinete todavía más criticable, miembro de un grupo político que debiera pararle los pelos a cualquier analista político con dos dedos de frente y poquititito conocimiento de la historia reciente de México. Pelos parados, por cierto, que nomás no he podido observar entre los opinionistas de hoy en día que, por el contrario, si se erizan cuando el otro trastornetas se declara salvador amoroso de la patria, situación que me parece ominosa por incongruente. Puede que tengan razón en su juicio a AMLO, pero si no opinan con similar talante intelectual sobre el presidente y los factores reales de poder nuevos y salientes, ¿pos a qué dijeron que se dedicaban? ¿críticos? ¿De quien? ¿Nomás de los que no están en el poder? ¿Porqué?

También es verdad que el sistema jurídico de México es muy injusto especialmente para el que no puede "aceitarlo", que el sistema fiscal lo es más, que el estado es un desastre y que ha fallado en diversas instancias al grado que vemos hoy mismo zonas del país bajo control de la delincuencia, y es verdad que esto no es precísamente por culpa de ningún bovino, sino de la suma de nosotros que nomás no parecemos funcionar muy eficientemente como estado: ni la clase política, ni la supuestamente ilustre intelectualidad de la que formas parte, ni la otra proamlista, ni la clase media, ni la alta, ni la baja, ni ninguna.

De esas ineficiencias se cuelga AMLO y desde ahí hace política. Y eso no es necesariamente "malo" o "bueno". Simplemente es su clientela y si votan por el, pues por el votan y qué compadre? Bienvenido a la democracia. No se si estés enterado que así es la pluralidad: un poquito turbia, complicadona, desmadrada (creo que lo leí por ahí en tu artículo).

A lo mejor son una bola de idiotas, pero en su derecho está el y su banda de pensar lo que les venga en gana y mientras no rompan la ley, que hagan de su boleta un papalote. Y en tu derecho estás de señalarlo, por cierto. Y en mi derecho estoy de decir que yo digo que ya chole, ya qué hueva el tema.

¿Tu qué crees bróder? Que el peligro es un hombre que hace todas estas maldades políticas que bien describes o que el peligro es que el estado no funciona y a los actores más importantes del mismo les falta la combinación de gónadas, neuronas y responsabilidad precisas para que empiece a medio querer como que funcionar? Lo mío no es, te lo garantizo, catastrofismo interesado. Simplemente observo que el PRI es el PRI y se comporta, sospechosamente, como el PRI. 

En serio que el género de crítica antiamlista ya es tan profuso y destilado, que cada una de las críticas que se leen en estos días parecen calcadas las unas de las otras. Es una especie de emperifollado regaño en el que se gasta saliva y tinta a lo güey, la verdad. Primero, porque si no te queda claro que al tipo y a su grey les viene guanguísima tu opinión, cuando menos debieras reconocer los resultados electorales y aceptar que a la mayoría del país su posición también se le da un ardite.

Y aquí tienes que gente supuestamente inteligente ve y se  horroriza frente a las fauces de goma del monstruo de macuspana mientras en Los Pinos Enrique Peña Nieto, ni más ni menos que el grupo Atlacomulco, el de Hank, el del PRI de siempre, el del estado más jodido del país, está en el poder.

Y a esos con poder quien los critica? Los amlistas? ¿Que no establecimos ya que no tienen así que digas tu mucha voluntad intelectual como para realizar crítica objetiva? Opino que si. ¿Entonces?

Porque vamos, aunque ni él lo quiera creer, la verdad la verdad, déjame explicarte, es que AMLO no es el presidente, que el PRD es minoritario, que Morena lo es más y que, en consecuencia, puede afirmarse que es más probable que los responsables del estado de este país, sean quienes si detentaron y detentan el poder. ¿Y la crítica apá?

Si no tengo razón, entonces empecemos a sacar los expedientes médicos de todos los internos del manicomio de la ciudad de México y hagamos ejercicios críticos contra cada uno de ellos, que así se avanza, camareiror! 

Y bueno, cada quien escribe lo que quiere. Yo sólo señalo este síntoma que me parece de muy mal agüero: los mejores se ensañan contra el peligro menor. La crítica sirve para enbridar al caballo del gobierno y también para señalar al idiota y es válida en esos y muchos más casos, pero hay actividades intelectuales más valiosas que otras...  

BUENO ES TOTALMENTE CIERTO QUE EN MEXICO NO EXISTE LA DEMOCRACIA Y ESO NO PUEDE OCULTARSE, LO DIGA QUIEN LO DIGA, SEA LOPEZ OBRADOR O SEA HUGO SANCHEZ, O HUGO CHAVEZ, NO EXISTE.

ADEMAS NO ES MENTIRA QUE LOS MEDIOS MASIVOS HICIERON UNA PRUEBA DE PONER A ALGUIEN EN LA PRESIDENCIA Y LO CONSIGUIERON; A FUERZA DE MENTIR EN LOS NOTICIEROS, HABLAR DE OTRAS ESTADISTICAS INEXISTENTES, FALSEAR HECHOS REALES, ETC, ETC

POR LO TANTO NO DESVINCULEN LA REALIDAD CON FALSOS MATICES, EN MEXICO LA DEMOCRACIA ES UN CUENTO, ES HIPOCRESIA, ES MENTIRA, ES IMAGINARIA YA QUE SOLO EXISTE ESCRITA EN EL PAPEL, PERO NO EN LA PRACTICA, LA DEMOCRACIA FUE ASESINADA EN MEXICO Y NO VIVE MAS.

...su empecinamiento en tratar de sostener lo insostenible, que el México de hoy es el mismo que el México de los días en que el PRI gobernaba.

 

¿Cómo dice que dijo?  ¿Pues quién gobierna ahora?

El texto al que aludo es de 2006. Por supuesto se refería a las décadas de gobierno priista antes del 2000: Una disculpa por la falta de claridad.

¡Ay, Líbero, brother! ni cómo ayudarte, mano. No vengas con el pretexto de que eso es lo que entendiste. No hagas que me preocupe, si tú eres rete listo. Bueno, igual ahí te va. Que ¿quién gobierna ahora?, sí, sí, sí, el PRI, tranquilo. El autor, nos habla de la diferencia entre el México que gobernó el PRI durante tanto tiempo hasta hace 12 años y el México (gente, país) de hoy. No me vayas a salir con que estamos igual, brother, por favor. El asunto es que en este artículo, el autor muestra, por cierto con gran claridad, a uno de tus héroes favoritos, al que siempre has visto con los ojos medio cerrados; ábrelos y verás. Es que ves pero no ves mi cuate. Oyes, en otro asunto de observación ¿es cierto eso de que dicho dueño de morena, ex militante del PRD, ex militante del PT, ex militante del PRI, también es dueño de una casita en La Toscana?

Yo también tengo casa allí, pero no se llama La Toscana se llama fraccionamiento Galaxia en Tabasco 2000 son casas de interés social.

Existen individuos que escriben una y otra vez sobre chismes refritos a la menor oportunidad, estimada Carmen, sin aparentemente tener algo mejor que hacer.  Te sugiero que no desperdicies tu tiempo.  Saludos.

 

http://bloghueco.blogspot.com/2012/05/mentiras-pegajosas-amlo-y-la-toscana.html

Ai te hablan Hugo.

No, ya en serio mi queridísimo brother, buscar, tratar de entender qué está bien o mal, y más aún si es verdad que está bien o mal son juicios de valor a los que no podemos abstraernos, ¿cómo caminar sin voltear a ver a un lado y a otro en busca de la virtud, de lo equitativo, de lo justo? Algo bueno tendrá el señor López pero es innegable su mediocridad, imbecilidad y mezquindad. En un país con tantas carencias (y con tanto chillón, envidioso, revanchista social, advenedizo político y oportunista también) es fácil venir a contar cuentos... "y juntos vivieron felices por siempre"... "cuando vino papá gobierno y llenó sus manos vacías (y a veces ociosas, con máquinas de cogé), sus bocas hambrientas (pero también lenguaraces, ignorantes, pródigas de coros aprendidos para la manifestación o llenas del grito, la acusación o el chisme de un muerto en una tribuna, ¡ah! o el bostezo en una curul). Vino papá gobierno y repartió y repartió y repartió hasta que ya no hubo nada que repartir... y así todos felices quedaron re-partidos".

Verdad y opinión contrapuestas seguramente. Nos hace falta moderación, sin duda, caemos en la vulgaridad. Debemos observar con menos indiferencia. Pero distinguir al manipulador, al manipulador profeta entre los políticos a algunos les afecta mucho, lo evitan, no quieren caer en desilusión, sería un golpe demasiado duro. No perder la esperanza que brinda éste o aquel con su discurso que se opone, se opone, se opone, se oponeeeeeeeeee. Y como se opone, entonces debe ser bueno. Y nosotros como sociedad ¿qué damos? ¿manifestaciones, vandalismo, indiferencia? Hemos de aferrarnos a alguno de estos chapuceros para no caer en el desánimo o en la desesperación. Difícil, muy difícil me parece que es distinguir a quienes promueven el conflicto civil de quienes lo hacen para producir acuerdos; distinguir al cobarde y valentón del valiente, al que habla con tosquedad del cortés. Son tantos los primeros que opacan a los demás y no se si existen. Todos se ven iguales, no hay forma de distinguir a Martí Batres de Monreal, a Bejarano de Ahumada o Imaz, a Beltrones de Moreira a Madero de Creel o Cordero, a Elba Esther de una arpía. ¿Dónde está el líder valiente, que busca la justicia, que respeta las leyes y las instituciones, que es cortés, que sabe distisnguir entre los mejores y los más aptos hombres para trabajar con él, que no confunde ningún nacionalismo, que se reconoce ciudadano de un país y también del mundo, que sabe lo que es ganarse el pan de cada día, que no es oportunista? No sé, no lo veo, pero, sin duda, no en López. ¿Te acuerdas cuando al hombre le dió por hablar de amor? Nada más falso y caricaturesco se pudo ver en él.

Algunos aconsejan no disertar sobre la realidad, los hechos, los valores pero no los podemos hacer a un lado para saber qué es lo mejor para los hombres, qué orden político es el mejor. Realidad nacional internacional en un sinfin de ámbitos; hechos sin prejuicios, todos, personales, de gobierno municipal, estatal, federal, de política, profesionales, de la sociedad, de los individuos; valores de quienes buscan el respeto a la vida.

Mira brother, en México nos hace falta desmitificar las ilusiones. No somos todopoderosos, ni omniscientes, somos vulnerables, somos capaces de enriquecernos unos a otros mediante el intercambio de ideas, del diálogo. Alguien se hace libre cuando promueve la libertad de los demás. 

Saludos mi brother del alma.

Sí, ahí también tiene una casita, y el rancho ése al que dijo que se iría si perdía pero, como este hombre es puro bla bla bla, no cumplió. Hora que hay de casitas a casiiitas, mi estimada, el "recibidor" (ahí donde "recibe" lo que le mandan los de Morena y los fieles del perrede, ya ves que vive de las dádivas del buen pueblo), de su casita en La Toscana es del tamaño de su casita en Tabasco (al menos en algo se parecen). Es un hecho que ahora con más razón lo tienen que apoyar con sus cuotas sus seguidores porque el predial de una más el predial de otra no suman cualquier cosa, pero viéndolo bien, a la mejor lo excentan del pago en la de Tabasco (bueno, quién sabe con el gober de ahora) y de la otra... pue´ que sea más fácil aunque casi sea ya un experredista y expetista. Necesita también de sus nobles benefactores para empezar sus giras con el propósito de hacer campaña para el 2018 y 2024 y 2030 y... así sucesivamente. Te felicito, Carmen por tu casa. Cada vez que oigo a la gente decir que no se puede, que no se pudo en el sexenio pasado nada, también me encuentro casos como el tuyo en el que sí se pudo. Ojalá se nos quite lo chillones y mostremos más los casos como el tuyo. A mí me sigue indignando la casa de López en La Toscana, ni modo.

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