Pido disculpas

Octubre 20, 2011 | Tags:

El otro día le pedí una disculpa –por equis causa– a un buen amigo, experto en las sutilezas del castellano. Me reconvino de inmediato: “No pides una disculpa; la ofreces”.

–Caray, discúlpame de nue… Quiero decir, te ofrezco una disculpa de nuevo.

–No me puedes ofrecer una disculpa de nuevo, porque la primera vez no me la ofreciste, sino que me la pediste.

–Chin. Bueno, te ofrezco una disculpa por a) haber dicho que pedía una disculpa, b) porque dije “de nuevo” cuando no había antecedente y, c) por haber comenzado esta frase con la autóctona y plurinominal voz chin

–Estas disculpado tres veces, y hasta cuatro, porque eso de plurinominal…

Bue…

–Lo de la disculpa es un error común, pero un escritor debe dar ejemplo.

Y me pregunto… ¿Tendrá que ver ese error con que los mexicanos nos sentimos tan culpables que inconscientemente lo cometemos para contagiarle culpa a los demás y así atenuarla?

El inconsciente nada tiene que ver en esto. El sustantivo disculpa significa, según el diccionario, “razón que se da o causa que se alega para excusar o purgar una culpa”...

Es confuso.

Y el verbo disculpar tiene dos acepciones: “dar razones o pruebas que descarguen de una culpa o delito” y “no tomar en cuenta o perdonar las faltas u omisiones que otro comete”.

Más confuso.

Vamos a ver (o como se dice en el México plurinominal: “haber”). Escucha: 

Es evidente que el ofensor está obligado a dar u ofrecer disculpas al ofendido (a disculparse, con la primera de las acepciones); el ofendido puede entonces disculpar (con la segunda de las acepciones anotadas) al ofensor. Obviamente, el ofendido puede pedir o exigir disculpas al ofensor. Lo que resulta poco lógico es que el que cometió una falta o es culpable de algo pidadisculpas al ofendido, pues éste no tiene por qué darlas sino recibirlas. Es sin embargo muy frecuente en el español hablado en México que esto suceda, y así se oyen expresiones como "te pido disculpas, no fue mi intención ofenderte", "niño, pídele disculpas a tu maestro por tu mal comportamiento".
        

Quizá la explicación de estas curiosas construcciones esté en lo que la gramática denomina cruce de palabras.Existe y tiene mucho uso la expresión pedir perdón.Es asimismo muy usual el sustantivo disculpa y de manera inconsciente se le considera sinónimo de perdóny sustituible por él. Se produce así la sustitución del sustantivo perdónpor disculpa (en la expresión "pedir disculpas"), sin ser sinónimos, pues perdón es algo que ejecuta el ofendido y que por tanto puede ser solicitado por el ofensor, mientras que las disculpas (o razones) son proporcionadas por fuerza por el ofensor y no pueden pedirse al ofendido.

 

¿Ahora está claro?

Clarísimo. ¿Qué es?

Son las Minucias del lenguaje de don José Moreno de Alba.

¡Moreno de Alba! ¡Fue mi maestro de español en licenciatura!

Ah, mira. Ahora entiendo por qué elige como ejemplo esa frase: "niño, pídele disculpas a tu maestro por tu mal comportamiento".


Ofrezco disculpas. Aunque habrás reparado en que, en la referida “minucia”, el inconsciente volvió a mostrar su rostro aciago.

Es cierto… Ofrezco disculpas.

No tienes por qué recibirlas, sino darlas.

¡Ahora sí pido una disculpa!

Bueno… ¿quién te entiende? 

 

¿Tendrá que ver ese error con que los mexicanos nos sentimos tan culpables que inconscientemente lo cometemos para contagiarle culpa a los demás y así atenuarla?

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Comentarios (24)

Mostrando 24 comentarios.

Ha señalado con toda razón el tijuanense Federico Campbell que "ofrecer disculpas" es un anglicismo que debe ser rechazado, una traducción literal de la frase "to offer an apology".  En castellano, se siguen pidiendo disculpas, al menos si le damos crédito a la Real Academia Española.  

Yo coincido contigo, creo que mientras sea permitido por la real academia yo prefiero apegarme a sus estandares, de por si hacemos lo que nos da la gana... 

Me suena como cuando una maestra de secundaria nos corrigio que se decia vaso con agua en vez de vaso de agua, porque el material del recipiente no era agua. Suena logico pero el idioma no funciona asi, jaja. Lo que se me hace raro es que gente que maneja las letras no se apegue a las reglas de la RA. 

Excelnte. me gusto y aprendí bastante con este divertido díalogo

Maestro Sheridan: esto no tiene que ver con la entrada, pero resulta que un profesor de la UNAM, de la Facultad de Filosofía y Letras, Alberto Constante, fue acusado de plagio, pues bien, él trata de "dar disculpas" y explicar lo que el llama un "pseudoplagio", le dejo el link

http://www.razonypalabra.org.mx/anteriores/n51/aconstante.html

¿Usted le creería?

 

Saludos.

No lo sé, pero la disculpa del profesor parece sincera.Yo, en lo personal, no quisiera tener un profesor de filosofía, en particular de ética, en el que pudieran darse tales dislates.... PERO, creo que no todo mundo puede, quiere o siquiera DBEIERA ser Kant.

Leave it be. La gente es gente.... 

Nadie le cree ni le ha creído nada a Constante mas que su apellido: el constante embaucador. La plagiadera que no cesa. Todos en la Facultad lo saben, pero al parecer tiene buenos padrinos.

Echenle un ojo a este ensayo sobre Rilke  http://www.observacionesfilosoficas.net/poesiamod.htm

 

y compárenlo con el ensayo de Heidegger sobre Rilke: 

http://www.heideggeriana.com.ar/textos/rilke.htm

Ahi se la llevan ¿no? 

 

Es una vergüenza lo que comunica Sara Rodríguez Méndez sobre este profesor Alberto Constante de la UNAM al que pescaron plagiando. El link que señala ( (http://www.razonypalabra.org.mx/lector/heidegger.html) envía a la revista electrónica “Razón y palabra” donde aparece esta carta pública: 

 

A nuestros lectores

El pasado 30 de noviembre recibimos un correo electrónico firmado por el profesor Eduardo Carrasco Piraud en la que se denunciaba un robo intelectual por parte del profesor Alberto Constante López en referencia al texto "Heidegger y la Ética Imposible", publicado en la edición número 51 de Razón y Palabra.

Como sustento de este señalamiento, el profesor Carrasco documentó que el mismo texto, con el nombre de "Heidegger y la Ética", había sido publicado anteriormente en el journal de filosofía de la Universidad de Chile, así como en la revista electrónica Heideggeriana <http://www.heideggeriana.com.ar>.

Inmediatamente dimos cuenta de ello al profesor Constante, quien después de revisar detalladamente ambos textos, aceptó que, efectivamente, no era de su autoría y que por un error relacionado con el manejo de archivos de su computadora supuso suyo el texto original del profesor Carrasco Piraud.

Vía correo electrónico el profesor Constante se responsabilizó del caso, ofreció disculpas y explicó detalladamente esta situación al profesor Carrasco. Ambos coincidieron en la imperante necesidad de retirar el texto, lo cual hicimos inmediatamente. De igual forma, el profesor Constante solicitó que fuera publicada una carta en donde explica todos los pormenores del caso con la finalidad de resarcir el daño al profesor Carrasco.

Por nuestra parte, consideramos una obligación enterar a nuestros lectores y colaboradores de esta situación, así como ofrecer disculpas a todos aquellos que, de una u otra forma, pudieron verse afectados por el particular.

Razón y Palabra

¿Apoco no es gracioso que el plagiario se haya puesto a “REVISAR DETALLADAMENTE AMBOS TEXTOS”, como si no supiera de antemano que se lo había robado? Sin duda, como de costumbre, lo más divertido son las excusas que se inventa el plagiario, tal como se vio cuando el Mtro. Sheridan desenmascaró los plagios de Guadalupe Loaeza, que le echó la culpa a un problema gástrico.

 

En este caso, el Dr. Constante le echa la culpa a su computadora. Primero reconoce que se debió

 

a un descuido en el manejo de archivos y de fuentes, que de un plagio. Esto se ve por la literal copia que hice del artículo y que no intenté embozar porque creí que era de mi autoría.

 

Ya desde ahí es genial: “creí que era de mi autoría”… Pasumá…

 

Pero luego mejora, porque entonces decide ponerse ahora sí a “embozar”:

 

Con el artículo del señor Carrasco me sucedió que leí los primeros párrafos y me pareció, en efecto, muy interesante. Acto seguido, lo copié y al pegarlo en una página de Word lo hice (ahora que he revisado mis archivos me di cuenta) sin el título y sin el nombre del autor.

Tiempo después, a raíz de una discusión sobre si había o no una ética en Heidegger, fui a mis archivos y leí el artículo sobre la ética (que no tenía autor ni título). Me pareció adecuado pero largo para que fuera publicado en la revista que aparece por Internet. Así que quité párrafos (desde ahí puede verse que no hubo mala fe sino a lo sumo torpeza), dí algunas entradas, le puse un epígrafe y se lo envíe para que me hiciera favor de publicarlo.

O sea que el mecanismo mental de este señor filósofo de la UNAM funciona así: lee algo que le parece “muy interesante”, lo copia, luego se le olvida que lo copió, luego se lo encuentra de nuevo y dice “pero qué interesante texto escribí” y lo publica como propio.

¿Y saben qué le va a pasar? Nada. Seguirá cobrando en la UNAM, seguirá cobrando en el SNI y seguirá dándoselas de filósofo. Es lo bueno de vivir en México.  

Y pidió disculpas ? o las ofreció.  Seguro también lo olvidó !!!

Claro que no va a pasar nada... En una universidad europea o norteamericana lo habrían despedido de inmediato y su descrédito habría sido perpetuo. 

En México no. El pueblo no sólo perdona sino que le seguirá pagando constantemente su salario de la UNAM y su mesada del SNI. 

Sr. Sheridan:

Ya pasé por esto gracias al encantador Liborio:

"PD Yo sólo ofrezco disculpas falsas. Pero nadie las quiere aceptar", escribió relamiéndose, estremecido de extraño placer. Total, que ha logrado seguidores muy impresionables.

Pienso que es incorrecto, porque resulta ridículo decirle a un niño de cuatro años: "Te ofrezco una disculpa".  Y también a la pareja, y a la hermana, y al amigo... Suena mal y cursi. Y falso y pretencioso.

 

He dicho. 

Podrías ahora pedir ser disculpada por andar invocando al más alto funcionario del averno, querida amiga Romántica Insoluta. No juegues con fuego, por favor.

 

 

También podrías solicitarlo por haberme dejado solo ayer, gritando "¡duro, duro!", en el circuito de la Minerva, y todo por tu enojo ante el deplorable desempeño de nuestros marchistas en la prueba de 20 kilómetros; tuve que ir a comer sólo y descorazonado, luego me fui al aeropuerto y ya estoy de regreso en esta trinche "ciudad" (que, en realidad, viene siendo algo así como un hacinamiento de léperos). Por cierto, querida amiga, no imagino a quién se le pueda haber ocurrido esa competencia ridícula de ir sangoloteando el trasero "pero, eso sí, sin flotamiento", ni cómo pueda haber sido aceptada como deporte olímpico.

 

 

El próximo "deporte" que se incorporará al catálogo olímpico seguramente será el de "aguante de respiración" o la competencia de "digestión contra reloj"; ambos en sus modalidades individual, por equipos y en parejas mixtas.

 

 

Te saludo con gran afecto, amigocha, y espero verte allá en tu Guadalajara, pues mañana viajaré otra vez a Jaliscou con dos finalidades: presenciar en tu compañía la apasionante prueba de "tiro con pistolita de aire" y conseguir que aceptes pedirme que te disculpe por el abandono ya comentado.

Querido Carlos, me parece que nada supera a ver jugar póker en televisión. En general, todo eso de "HABER quién tiene las elecciones internas más grotescas" o "HABER quién estira las ligas más apretadas", me tiene harta.

En cuanto a las dos finalidades comentadas, propongo una tercera: llevar un clavel azul y buen humor como señales de identificación. No me falles.

 

Siguiendo la "lógica de las disculpas" en México: Pedir es sinónimo de ofrecer y antónimo de exigir. Habría que verificar si no fue Cantinflas el primero en pedir disculpas. Un buen negocio sería dar un curso propedéutico a extranjeros que quieran vivir en México.

"...por qué elije como..."

Válganos. Ahora sigue el pleito sobre la ortografía: ¿cómo que "eliJe"? ¡Por Dios! 

Yo sí le pido disculpas al disque ofendido, que no tome en cuenta mis fallas u omisiones, es decir que no sea payaso y lo olvide, y es bastante lógico

O sea que la entrada en realidad se titula "ofrezco disculpas"...?

Jamás he creído en ni usado eso de ofrecer disculpas. Creo, igual que Carrillo, que hay que pedir ser disculpado. Es más lógico y sensato: te ofendí, estoy arrepentido, luego te pido que me dis culpes, esto es, que me descargues la culpa.

Estupendo post, don Guillermo. Sobre todo en su segmento final, desde el... –Vamos a ver (o como se dice en el México plurinominal: “haber”)... y hasta el último renglón. Esa velada referencia al gazapo de Pedro P. Fernández, el del 10 de octubre pasado, no tiene el menor desperdicio. 

 

 

Ahora bien, parece ser que Efraín no comprende que los sinónimos son perdón e indulgencia, mientras que las dos acepciones de disculpa ya han sido claramente presentadas y explicadas en esta entrada y viajan por otro carril. Creo que a él correspondería ofrecernos disculpas, tanto a usted como a sus lectores, por decretar superada una "discusión" que, evidentemente, él no ha podido asimilar todavía.

 

 

Coincido plenamente con la hipótesis explicativa basada en el cruce de palabras que propone usted, maestro Sheridan, en el párrafo que antecede al diálogo final. Éste, el intercambio al cierre, me parece que se cuece aparte y está de carcajada a mandíbula batiente.

 

 

Mil gracias por el humor.

Según la RAE, es perfectamente aceptable la frase "pedir disculpas". Esa discusión está, por tanto, superada: http://buscon.rae.es/draeI/SrvltGUIBusUsual?LEMA=disculpa

Me encanto esta pieza. En ingles existe un libro gigantesco donde, en orden alfabetico, un pedante humoristico describe el uso correcto de muchisimas palabras. El mecanismo es el mismo que en esta pieza: usando el significado de la palabra, se demuestra que un uso popular es ilogico. Al mismo tiempo, cuando la gran mayoria de las personas usan una palabra de la manera equivoca, es posible que sea el momento para anadir un nuevo uso correcto.

Me inclino fervientemente por el uso (oficial o no) del término "pedir disculpas", ya que me parece totalmente y gramaticalmente ilógico el hecho de ofrecerlas. Uno pide disculpas y no las ofrece porque el que quita la culpa es el ofendido y no el ofensor, entonces el ofensor le PIDE al ofendido que le quite de encima el pesado peso de la culpa. El pedir disculpas no es pedirle algo material al ofendido, por lo cual el ofendido no tiene que ofenderse una segunda vez, es tan sólo requerir de su parte el favor de liberar el peso que el ofensor lleva a cuestas por haber causado algún mal al ofendido. El término, que es gramaticalmente correcto, podría quizá ser mejor entendido si se quita la partícula "pedir". Así se obtiene en vez de un "te pido disculpas" un "discúlpame". Pero por si me equivoco, les pido disculpas.  

Marco López

Atendiendo a tu argumentación, Marco, podríamos concluir que es incorrecto decir "te pido disculpas", pero sería correcto decir "te pido me disculpes".

 

Saludos.

Lo que me evidencia este análisis, es que, en la mayoría de los casos, cuando cometemos una ofensa ofrecemos la disculpa sin haberla ofrecido en realidad:

"Te ofrezo una disculpa, Padre". Y ya está, pero, y la disculpa (la razón que nos exime de la culpa) ¿cuál fue?

Así que, cuando se ofrezca una disculpa, en lugar de expresar que se ofrece la disculpa, que se ofrezca y punto. 

Me a sucedido muchas veces y no soy mexicana sino chilena ... tengo la misma dificultad y cuando le dije a mi abuela PERDON, me contesto que solo DIOS perdona de verdad...Quien entiende... A lo mejor es la causa de la mayoria de los problemas de convivencia. ¿Como se lo explicas a un niño pequeño? yo lo entendi en el Chavo del 8 cuando era niña.jajaja. Bueno no tenemos muy buena educación.

Un Abrazo.

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