El democrático contra los dedicotráticos

Dice La Crónica del 18 de octubre:

Con la amenaza de que la universidad se agitará en caso de que la Junta de Gobierno elija a un candidato “espurio”, grupos estudiantiles ligados a la ultra lanzaron la candidatura de Luis Javier Garrido, profesor investigador del Instituto de Investigaciones Sociales.

Sin embargo, profesores de Economía, entre ellos Tomás Oropeza, y miembros de las Redes Universitarias, como Manuel Otero, alertaron sobre este intento de revivir el CGH, utilizando como bandera a Garrido.

En el auditorio Narciso Bassols, de la Facultad de Economía, algunos estudiantes y profesores, entre ellos Gabriel Ramos Carrasco, hijo de la Tita Carrasco, dirigente estudiantil del 68, y Alfredo Velarde, profesor de Economía y asesor del Consejo General de Huelga, lanzaron la candidatura de Garrido ante lo que consideraron una amenaza de Juan Ramón de la Fuente por perpetuar su intento, a través de José Narro, de privatizar la UNAM. Ante decenas de opiniones estudiantiles, en donde se planteó incluso la toma de algunas Facultades Velarde puntualizó: “Nos oponemos a un proceso viciado de origen”, dijo.

“¡No compañeros!, en la UNAM no se eligen a los rectores, son impuestos por una estatocracia dedicotrática que se llama Junta de Gobierno”, y alertó:

“Una primera actividad que tendríamos que hacer es multiplicar la convocatoria y probablemente llevar este pronunciamiento a la sede de la propia Junta bajo la advertencia de que si repiten la lógica procedimental la universidad se agitará y repudiará a aquél que salga de este proceso espurio”, advirtió.

Poco después se mostró a favor de participar en el proceso, siempre y cuando cuente con el apoyo estudiantil.

“Si se me pide que acepte ser un candidato a la rectoría, del sector democrático, estaría dispuesto a acudir a este llamado llenando todas las formalidades del caso y defendiendo a la universidad pública y al proyecto histórico de la universidad”, dijo.

Luego de anunciar el Sr. Garrido ante sus ultras que, en caso de que así se le solicitase, estaría dispuesto a ser candidato del sector democrático a la rectoría, sus ultras le pidieron que fuese candidato del sector democrático a la rectoría, a lo que el Sr. Garrido repondió de inmediato aceptando ser el candidato del sector democrático a la rectoría.

Tanto el sector democrático como el Sr. Garrido, que fue “asesor del Consejo General de Huelga (CGH)” durante la huelga de 1999-2000, estaban muy contentos.

El Sr. Garrido es un destacadísimo cuanto original pensador que realiza investigación de alto nivel en el Instituto de Investigaciones Sociales de la UNAM y semanalmente exhibe la originalidad de sus ideas en un tan honesto cuanto objetivo periódico.

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Comentarios (12)

Mostrando 12 comentarios.

Coincido con Jose Angel, es preocupante que una multitud de "Universidades" privadas aparezcan como hongos a lo largo y ancho del pais.

Yo no creo, sin embargo, que sea la tarea de la UNAM tener un campus en cada estado, para hacerla realmente "Nacional". Que tiene que hacer la UNAM en Monterrey? No hay una o mas universidades publicas de talla importante en Nuevo Leon?

Por otro lado, las "Universidades" privadas han prosperado por dos razones. Una es que las universidades publicas han sido intencionalmente desatendidas, al igual que el resto del sistema educativo. La otra es que las escuelas privadas son un negocio y expander el negocio es lo que las anima. No hay ningun misterio en lo que estoy diciendo.

Finalmente, observese el caso de otros paises. En Estados Unidos, segun he podido observar, no hay una sola universidad que sea de "talla nacional", si eso se mide por el territorio que cubren. En Canada es lo mismo.

Concluyo de todo esto que el argumento de que la UNAM necesita crecer para todos lados es , a mi parecer, absurdo.

Aarón Rodríguez:

Tienes toda la razon, es un atrevimiento llamarle "pobre universidad".
Y por supuesto que me referia al hecho de que considero que estos grupos izquierdistas han manipulado a la universidad infestandola con politica.

Pero es insensato seguir permitiendo la proliferacion de izquierdistas, comunistas, marxistas, fidelistas y demas en esa universidad.

Lo cierto hoy en dia es que Fidel Castro, un tirano vejete, entraria como pedro en su casa a esa casa de estudios, mientras que el Presidente Felipe Calderon probablemente no podria hacerlo, amen de que los grupusculos radicales y violentos prefererian primero quemar la universidad antes que permitir otra expresion politica que no sea el socialismo.

La UNAM es hoy en dia, una universidad "defeña¨ a la que cada vez menos Mexicanos del norte y sur acuden por lo mismo.
Se ha enquistado un grupillo de academicos que les ha quedado grandisimas las botas, comenzando por de la fuente.
La UNAM no tiene presencia en Monterrey, ni en muchas otras ciudades del pais porque no le interesa. Mientras gasta nuestros impuestos para mantener un campus en San Antonio, Texas.

El ITESM continua expandiendose en toda la republica, ahora con el proyecto Milenio, ofreciendo una opcion a ciudadanos con menores ingresos. Es una Universidad de talla nacional. Ademas tambien invierte en investigacion y fue pionero en servidores raiz en internet en latinoamerica, y en incubacion de negocios. Otras universidades privadas tambien estan expandiendose en toda la republica.

La UNAM deberia ser una Universidad nacional representativa del debate politico nacional tambien y no de una sola corriente. Alli deberia darse un debate abierto y productivo entre izquierdas y derechas pero el dogmatismo violento de la izquierda nunca lo permitira.

Lei el Comentario de Jose Angel
de Monterrey, y estoy de acuerdo en que
muchas veces la UNAM se ha usado para
desatar luchar por interese políticos.

No obstante llamarla "Esa pobre Universidad"
me parace muy atrevido, a menos que lo haya
simplemente hecho con la intención de dejar al
descubierto lo sobreexplotada que esta
actualmente la máxima casa de estudios.

DRAMATIS PERSONAE/iii

El CGH-ismo al poder.
Advertencia al improbable lector: es largo.
Ofrecimiento. No CONTINUARA.

La antorcha ha pasado. El hijo de la Pita se incorpora a la luc-g-ha de sus progenitores y la confirma transgeneracional. Hay otro relevo filio-paternal, pero en sentido inverso. Al tomar la antorcha del CGH (de gran convicción académica, para los que no hayan logrado verla), Luis Felipe Garrido asume y prolonga las causas que se enderezaron contra su progenitor cuando éste era rector de la UNAM. En ese entonces el embate venía de las derechas; desde los años 60 las izquierdas le arrebataron la bandera y la antorcha a la derecha e hicieron suya la causa. A continuación refiero el relato a la nota del 29 de octubre de 2007 aparecida en la Crónica, titulada “Antidemocrática, la elección y de UNAM, Luis Javier Garrido”. La nota es continuación de la presentada por Sheridan.

1. Luis Garrido ocupó el cargo de rector de la UNAM de 1948 a 1953 y fue miembro de la Junta de Gobierno desde fines de los años 50. Se volvió rector después de la defenestración violenta del rector Salvador Zubirán. Ese movimiento fue contra el aumento de las cuotas, de 180, a 200 pesos (los mismos 200) y la Ley Orgánica Torres-Bodet, que no cumplía aún mil días; desconoció a la Junta de Gobierno y pidió su desaparición, exigió la destitución del director de Derecho y eligió rector por plebiscito (el ex zapatista Soto y Gama, quien dijo que anularía el artículo 3 de la Cnstitución y que traería a Dios a las aulas unamitas). Los grupos de choque utilizados contaban entre ellos a los tecos de Guadalajara, identificados por Agustín Yañez, profesor en la prepa de San Ildefonso de Luis Felipe Garrido. Entre los dirigentes del movimiento estaban Luis Farías, dirigente de la mayoría priísta de la Cámara de Diputados en 1968, y Xavier Olea Muñoz, procurador de Justicia en Gro. en diciembre de 1960 (y abogado del movimiento de 1966 al que más tarde hacemos referencia).

2. Al rector Garrido le tocó resistir los embates –“la ofensiva porrista” le llama Guitian Guerniser- de los “democráticos” de entonces para eliminar la Ley Orgánica (de 1945), suprimir la Junta de Gobierno y regresar a la Ley anterior (de 1933), en la que la potestad estaba en el Consejo Universitario y los estudiantes tenían injerencia en las decisiones que utilizaban para venderse al mejor postor. Esa ofensiva contra la LO-1945 de los democráticos fue encabezada por los herederos de “los conejos”, los estudiantes de filiación católica, que estaban bien financiados y ligados al Partido Acción Nacional: los nacional-católicos y sinarquistas. La derecha radical religiosa, pues, de corte antimoderno, antiliberal, ultranacionalista/xenófoba y antimarxista, como la define H. Campbell; y la cual no se aggiornó parcialmente sino hasta inicios de los años 60. Dominaban esos católicos democráticos, desde tiempos de la expulsión de Lombardo Toledano de la UNAM, el activismo estudiantil y la Confederación Nacional de Estudiantes. Y esta organización usó de ariete a las cuotas (entre otros temas) para atacar a la LO-1945. El año de 1953 fue clave en este proceso. La UNAM presidida por Garrido intentó aumentar las cuotas (la universidad estaba en la ruina), pero reconoció que eso serviría de combustible para la agitación contra la estructura constitutiva de la UNAM (esto es, la LO-1945). Entonces se inventó el expediente al cual se recurre hasta hoy: la…aportación de cuotas voluntarias. Esa oposición anti LLO-1945 también impidió, en los años inmediatamente posteriores, bajo el rectorado del Dr. Nabor Carrillo, la reforma del bachillerato (en el que estaba Luis Felipe Garrido). Fue precisamente Luis Garrido, en el año de 1953, quien planteó a la asociación nacional de universidades e institutos de educación superior, recién constituida, prolongar el bachillerato de 2 a tres años, algo que no se hizo sino hasta 1964-65. (Cuando se hizo, la fracción “alemanista” de la UNAM organizó en 1964 un movimiento estudiantil -de consuno con la izquierda- para oponerse a la medida que formaba parte de la reforma del bachillerato; pedir el pase automático y crear una vacante en la Rectoría. Luis Garrido se incorporó a la Junta de Gobierno a fines de los años los años 50, en lugar del Dr. Ignacio Chávez. En los años 60 se consideraba a Luis Garrido parte del “alemanismo”, el ala derecha y anticomunista del PRI en los años 60. Más aún, era el jefe del alemanismo en la UNAM, según crónicas de la época y testimonios más recientes (ver p.ej. Proceso, 22 de agosto de 2004). En enero de 1961 no votó a favor de quien acabó siendo designado rector. En enero de 1965 fue uno de los 3 miembros de la Junta de Gobierno que no votó a favor de redesignar a ese rector. El alemanismo estuvo detrás del movimiento de 1964; en el de 1966, también.)

3. Esa ofensiva de los “democráticos” católicos duró hasta mediados de los años 60, ya en las manos violentas del Movimiento Unificado de Renovadora Orientación (MURO). Quien la impulsó y formalizó fue un estudiante de Derecho, ligado al Frente Universitario Anticomunista en los años 50 y los sinarquistas y el MURO en los años 60, y pronazi de hueso colorado según el testimonio de su patrocinador en lo años 60, Hugo Salinas Price. Ese personaje, Jorge Siegrist, surgió en 1948 e hizo su tesis en 1954 en la que exigía la devolución de la potestad al Consejo Universitario. Participó en el movimiento del IPN de 1956, fue arrestado en 1961 por ser dirigente de la rebelión gasquista (convocada en nombre de Dios), y financió y dirigió el movimiento preparatoriano de alemanistas e izquierdistas de 1964 en contra de la reforma del bachillerato y a favor del pase automático

4. Cuando Luis Felipe Garrido dice que “es ´antidemocrática’ la forma en que se eligen las autoridades universitarias, en la cual únicamente tienen voz y voto 15 notables de la Junta de Gobierno” y que “de nuestro lado está la razón y está toda una historia de lucha de la Universidad Nacional que avalan nuestra decisión hoy de enfrentar un proceso autoritario y antidemocrático, con una propuesta de corte muy distinto a la que tienen los candidatos oficiales", estamos escuchándolo hablar de la ”historia de lucha” recién descrita y abogar por la causa de Siegrist y del MURO expropiada por las izquierdas progres. El nexo genealógico es directo, por más que esté en otro ámbito ideológico. Siegrist en el movimiento preparatoriano de 1964 repitió verbatim pasajes de su tesis de 1954: “¡Universitarios, acabemos con el [ ] corrupto, inepto y dictatorial! ¡Acabemos con la mafia inmoral, inepta y dictatorial que nombra a los rectores y directores! ¡Recuperemos la autonomía universitaria y la libertad de cátedra! ¡La Universidad debe ser gobernada por universitarios y no por políticos! ¡Fuera la Junta de Gobierno! ¡Fuera Políticos de la Universidad! ¡Viva el Consejo Universitario Independiente y Auténtico! ¡Viva la Reforma Universitaria!”

Fue en ese mismo movimiento preparatoriano de 1964, el último suspiro de Siegrist, cuando izquierdas comienzan a pedir la desaparición de la LO-1945 para reinstaurar la de 1933 y la potestad del Consejo Universitairo y la alumnocracia. Cuando la izquierda lo pide, en el boletín de las células estudiantiles unamitas del Partido Comunista, el MURO comenta en su pasquín, Puño:

“...De buenas a primeras algunas infanterías rojas han empezado a clamar reformas a la Ley Orgánica. Ellos saben… que el poder real de la UNAM lo detenta la izquierda y que por eso no conviene una reforma legal, porque como minorías que son les conviene que el poder se ejerza por minorías. Esa izquierda universitaria que ‘descubrió América’ sabe muy bien que la bandera de la reforma a la Ley Orgánica ha sido promovida por el MURO desde su fundación hace más de dos años. Y los rojos no ignoran que nuestra posición es real, no fingida. Hacemos del conocimiento de nuestros compañeros la nueva maniobra roja que trata de desvirtuar el clamor unánime del estudiantado que pide que la Ley Orgánica sea reformada para acabar así con las lacras y vicios que padece la Universidad [a raíz de su “comuni-z-ación”]".
Por eso García Cantú comentaría más tarde: “Curioso progresismo (el de la izquierda), proponer hoy lo mismo -[la alumnocracia y el asambleísmo, la abrogación del régimen de separación de poderes en la UNAM]- que los grupos conservadores de 1936 y 1947.” O una más dura, referida a los años 70 y 80: “Esta realidad -la demografía académica que ha trastornado a la Universidad: grupos de presión cotidiana, partidos políticos metiendo baza en lo que desconocen, arribistas y grupos de golpeadores que ofrecen su violencia al que pueda pagarle o para satisfacerse en los “deleites forajidos”; la conversión de la autonomía en territorio impune para los delincuentes juveniles; la imposible defensa que debe hacer el rector, carente de fuerza alguna distinta de la autoridad moral, del mínimo orden que requieren la investigación y el orden juveniles, (entre otras circunstancias)-….hace muy difícil la organización de la derecha y muy fácil la de las izquierdas, que han asimilado los argumentos de aquella contra la Ley Orgánica y la vida académica. No es necesario ahora fomentar la combatividad de grupos fascistas. La llamada izquierda, sin teoría ni práctica, la ha sustituido, reclamando los modos antiguos de la paridad en el supuesto gobierno académico. La reconquista del pasado es históricamente un imposible.”

4bis. García Cantú era brazo derecho de Barros Sierra. Este último fustigó en 1948 las pretensiones alumnocráticas de los democráticos tecos-católicos-sinarcas en un texto olvidado para conveniencia de los democratizadores. Y lo exhumó al llegar a la Rectoría, cuando la izquierda estudiantil le presentó las demandas de “democratización” (y lo ha seguido presentando, en 1972, 1986-87, 1999-2000 y ahora discursivamente con LP Garrido). En 1966: “…Es interesante hacer notar la ansiedad con que buscan fórmulas reformistas [como las planteadas por el movimiento de Córdoba, Argentina, de 1918, es decir electivas y alumnocráticas], entre ellas algunas que ya han sido ensayadas y desechadas, que produjeron experiencias negativas y cuya historia, especialmente la contemporánea, se conoce muy poco, lo que hace ver la realidad inaplazable de difundirla”. En post-68: “(Las demandas eran)…lo que ellos llamaban la democratización de la vida universitaria, es decir, la supresión de la Junta de Gobierno, y por cierto esta petición –hay que recordarlo- fue bandera de la extrema derecha en una época anterior a la Universidad; sin embargo, ahora era esgrimida por fuerzas completamente distintas; otra, la paridad de la representación estudiantil con las magisteriales en los Consejos Técnicos y el Consejo Universitario; también, por supuesto, la elección directa y democrática –decían ellos- de directores y autoridades, en el seno de asambleas generales, de los Consejos Técnicos y el propio Consejo Universitario, como era anteriormente en la Universidad, con resultados por cierto desastrosos.”

5. Como la izquierda, que nunca lo ha hecho, Luis Felipe Garrido no nos explica porqué, a nombre de la “democracia”, la dirección pedagógica de los centros escolares debe pasar de los enseñantes a los aprendices. En el planteamiento de la izquierda la escuela la dirigen no los que saben, sino los que ignoran.

Cuando Luis Felipe Garrido se declara candidato de los “compañeros estudiantes, profesores y trabajadores que participaron en la huelga de 1999", dice todo lo que tenemos que saber sobre sus inclinaciones académicas e institucionales. También fustiga a los aspirantes que se “manifiestan a favor de la universidad pública” pero “en el pasado estuvieron a favor del alza a las cuotas”. Ergo, en la Rectoría de Luis Garrido no se defendía la universidad pública. En ella se ideó lo de las aportaciones voluntarias que al CGH de 1999 le parecieron inaceptables y al hijo otro tanto. Y 18 años después de su anterior actualización de 1948, en 1966 el ex rector Garrido, miembro de la Junta de Gobierno, apoyó declarativamente (en noviembre de 1966) el intento de actualizar las colegiaturas que, caminito de la escuela hacia los acontecimientos de 68- la izquierda pecemista y trosko-espartaquista torpedeó con la violencia en octubre y noviembre.

A diferencia del hijo de la Pita Carrasco y sus progenitores, que son del mismo bando, de nuevo aquí Luis Felipe Garrido aparece en la acera opuesta, y en la de Pita Carrasco.
La lucha continúa; la farsa también.

Formidables aportaciones del visitante I. Chávez que, a lo que se mira, tiene un buen archivo sobre los personajes dramático-cómicos que usan a la UNAM como escenario. ¡Denle un blog!

Mal asunto cuando hechos académicos ocupan la seccion de política nacional.

Sin más derecho que el que me da el ser copartícipe involuntario del sostenimiento de la UNAM (vía mis impuestos) quisiera decir que lo mejor que le puede pasar a la UNAM es que sus procesos de elección de dirigentes fueran lo menos estruendosos posibles, aunque soy consciente de que, como lo señala el artículo de Gabriel Zaid este mes en la revista, la UNAM se asume además de institución educativa, como repositorio y fuente de poder político.

Esto ha generado una deformación que me parece muy nociva porque detrás de la academia trasmina un fondo de disputa política en una institución que debería estar regida con parámetros más racionales.

Y termino como comencé: mala cosa cuando un hecho académico ocupa la sección de política nacional.

EL CGH-ISMO AL PODER.
DRAMATIS PERSONAE- II. PLETORICOS DE MERITOS ACADEMICOS

sHeridan menciona a Alfredo Velarde. Alfredo Velarde se inscribió a inicios de los años 80 en Economía, en los mismos días que Mario Benítez. Participó en el movimiento de 1986-87 como dirigente de estudiantes, igual que Benítez. Escribía en las paredes: “ay José, cómo nos acordamos de ti en estas revueltas”. Durante el movimiento de 1999 volvió a hacer pinta con tan ingeniosa consigna y salió fotografiado en la portada de Proceso (hacia mayo o junio de 1999), fundido of course con las cegehacheras y fuenteovejúnicas masas. Cuando el Mosh y Mario Benítez invadieron el Periférico a mediados de octubre y fueron desalojados por la jefa RosarioRobles de gobierno enfrente de Televisa (no confundir con los acontecimientos del día 5 de noviembre, que fueron unos mil metros más adelante, en marcha encabezada por Benítez y Fernández. Ver DRAMATIS PERSONAE I) salió fotografiado en La Jornada condenando el desalojo de los carriles centrales del periférico, al lado de Roger Bartra. Cuando después del desalojo de febrero de 1999 Monsiváis lo choteó en Por Mi Madre Bohemios, salió a comentar que que bueno, que le gustaba ser mencionado en los medios aunque fuera como objeto de burla. Hace un par de años fue candidato a quién sabe que comicios internos en Economía. Su planilla: la “Marxista Sicodélica”. (Perdió). En eso quedó el joserevueltismo 68-ero en la UNAM. En eso y en las calcomanías que el CGH vende a un peso fuera del Che Guevara ocupado, en las que encapsula su interpretación sintética del joserevueltismo: “Autonomía, Autogestión, Anarquía”.
Fuera de esas instalaciones Velarde pone carteles en que invita al cineclub donde pasan películas del Che Guevara y del acorazado Poteomkin, etc.

CONTINUARA, con las causas que hicieron padecer al padre de Luis Javier Garrido cuando fue rector, las mismas que hoy defiende el hijo.

DRAMATIS PERSONAE/i PLETORICOS DE MERITOS ACADEMICOS

Sheridan se refiere, supongo, A la Pita Carrasco, la ceuísta- cegehachera del grupo de Mario Benítez, Javier Fernández (expulsado de la UNAM por agredir a fines de enero del 1978 por agredir a las autoridades, pero que allí sigue, dando clases) y otros. ¿Fue dirigente del 68?

Se refiere al hijo de ella. La hija de la Pita Carrasco tenía 13 años de edad cuando repartía propaganda del CGH en la secundaria en la que estaba inscrita, una del sur del DF, por los rumbos de la carretera vieja a Cuernavaca. Era la propaganda que los del CGH editaron muy al inicio del movimiento en forma de billete para oponerse a la actualización de las cutoas. Se la dieron a mi hija, que era su compañera. Fue a dar a mi archivo. Cuando hubo arrestados por la recuperación por la PFP de la Prepa 3 el 3 de febrero de 2000, su hija le hizo saber a la mía que la Pita estaba “muy preocupada por sus amigos”. Por “amigos se refería a los militantes cegehacheros detenidos. Eran chavos de 15-18 años de edad, un tercio de los que tenía ella entonces...La progenitora poniendo a su hija a repartir propaganda entre los párvulos que eran condiscípulos. La mentora mandando a sus bases adolescentes, a las que les triplica la edad, a la cárcel. Bumerang. Después del desalojo de febrero de 2000 un auto se le cerró al VW de la familia, golpearon al marido enfrente de la hija y ¿se llevaron a la Pita?
En 1986-87 fue dirigente estudiantil. Su expediente escolar fue uno de los que divulgó la UNAM durante el conflicto. Lo que recuerdo de ella es que se inscribió a 11 extraordinarios seguidos de una materia y nunca se presentó.
CONTINUARÁ CON AVELARDE.

El resto del pais ya estamos cansados del izquierdismo apestoso que se genera en la UNAM, casa hogar de grupusculos radicales y fosiles y fabrica de miles de desempleados que lo unico que aprenden en esa pobre universidad es a estirar la mano y demandar mas y mas subsidios gratis que le cuestan enormemente a la poblacion.

"Proyecto historico" de la UNAM, que ridiculos, en vez de ponerse a estudiar y producir, quieren mamar y dar tope.

Los que piden democracia son los mismos que "democráticamente" cerraron la UNAM un año en el 86 y otro año en el 99. Deberían tener un poquito de verguenza.

Vuelve el tema, vuelve el comentario.

La UNAM se entiende como una institución plural y, de alguna manera, autosuficiente y democrática en su dinámica para elegir a quien deba encabezarla.

Más allá de los que figuran como aspirantes a ese cargo, me pregunto por qué primeramente se analiza la procedencia política del potencial rector y sus declaraciones, en lugar de PRIVILEGIAR LA VALORACIÓN DEL MÉRITO ACADÉMICO de cada uno de los aspirantes.

Creo que De la Peña tendría, en una evaluación primaria de ese tipo, grandes probabilidades de pasar a finales en la carrera por la rectoría.

Por otra parte, me llama la atención la, para mí, inexplicable tendencia, durante los últimos cincuenta años, a que el Rector de la UNAM sea algún Médico Cirujano y Partero ( así se designaba antes a esa licenciatura para el ejercicio de la medicina, desconozco si ha sido modificado el término ).

Así, recuerdo a Chávez, Soberón, Rivero Serrano, De la Fuente y desde luego al obsesivo suspirante: NARRO.

En el segmento de los no médicos, me parece que brilla la memoria del ING. BARROS SIERRA, que fué aplaudible la gestión de Sarukhán y que habría que considerar como nada despreciable la buena fe, finalmente malograda, en la rectoría de Barnés.

Desde luego, también dentro de las rectorías de no médicos se dió la que, a mi parecer, fue la gris gestión de González Casanova y el nefasto cuanto efímero paso (en términos reales) de Carpizo.

Dejando recuentos y tendencias, para regresar al fondo en el tema que vuelve a abordar Don Guillermo Sheridan, me atrevería a invitar a la Junta de Gobierno de la UNAM, a que una vez pasado el primer filtro de méritos académicos, se midiera OBJETIVAMENTE la capacidad y experiencia de cada finalista en la ADMINISTRACIÓN DE RECURSOS HUMANOS Y MATERIALES EN EL ÁMBITO ACADÉMICO, pues resulta evidente que un rector deberá ser persona integralmente capacitada para dirigir los destinos de la UNAM administrando eficientemente sus recursos; considero que en relación con dicha capacidad administrativa NO SE VALDRÍA SOSLAYAR NI PRETENDER IMPROVISAR.

Desde mi punto de vista, existe en la lista un aspirante que abarca tanto el mérito académico como la experiencia administrativa para acceder a la rectoría. Me refiero al Ing. Gerardo Ferrando Bravo, quien ha respondido con probada honestidad a las altas responsabilidades que se le han asignado tanto en la UNAM como en el sector público.

Como experiencias administrativas fuera de la UNAM dirigió el STC (Metro) de la Ciudad de México y fue Jefe Delegacional; considero que ambas experiencias tienen dimensión suficiente como referentes de su capacidad al respecto.

Y, en lo que más nos importa, su desempeño al interior de la UNAM, habrá que valorar su gestión como Director de la Facultad de Ingeniería, como Secretario General Administrativo y como Tesorero, posición desde la que identificó y persiguió CON ÉXITO a diversos malversadores del patrimonio universitario.

EL CEUISMO & CGH-ismo al poder. Primero Rosaura Ruiz y Garrido (desapareció la inserción en el blog La Lucha por la Rectoría). Luego Ordorika se apunta, para el futuro. La gorda de Copilco todo lo permite, todo lo olvida.

Arcaico, el proceso para designar al rector de la UNAM, afirma Ordorika
Imanol Ordorika Sacristán
La Jornada [2007-09-28]
A pesar de la apertura democrática que ha vivido México en años recientes, el sistema de elección de rector en la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) se mantiene como un arcaísmo con nulas posibilidades para la comunidad universitaria de incidir en la decisión, establece el investigador Imanol Ordorika. Por ello adopta esa comparación de que la Junta de Gobierno (JG) –el órgano encargado de designar al rector de la máxima casa de estudios– es como un consejo cardenalicio encargado que nombra al jefe de la Iglesia católica.
En la coyuntura de sucesión de rector en la UNAM, el autor de La disputa por el campus señala, de entrada, que en esta ocasión no pretende participar como aspirante al cargo. “No hay condiciones para una candidatura de izquierda”, argumenta.
Enseguida, y como actor y estudioso que ha sido del devenir de la universidad desde hace más de 20 años, ubica en José Narro Robles, director de la Facultad de Medicina, y en José Antonio de la Peña, funcionario del Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (Conacyt), a los dos universitarios con mayores posibilidades para relevar a Juan Ramón de la Fuente.
Sobre el primero opina que “no necesariamente es el candidato de la continuidad, aunque sí un hombre afín al proyecto de De la Fuente”. Y sobre el ex director del Instituto de Matemáticas, dice que: “tiene una visión elitista de la universidad; está ligado al grupo del ex rector José Sarukhán, y probablemente cuenta con mayor simpatía entre los panistas del gobierno federal”.

De la Fuente incumplió
Ex dirigente del Consejo Estudiantil Universitario (CEU) y doctor en ciencias sociales, resume: “la UNAM tiene hoy un rector con enorme fuerza, por la legitimidad que le da haber reubicado social y académicamente a la institución tras la huelga en 1999 y por su defensa de la educación pública”.
Sin embargo, acota, al interior de la universidad esa cualidad se ha traducido en un reforzamiento de prácticas autoritarias, donde no existe autocrítica. Lamenta que De la Fuente no cumplió con “el mandato” de transformar a la institución y convocar a un nuevo Congreso Universitario.
Desde su perspectiva, para el futuro inmediato, la UNAM deberá colocar de nuevo en el centro de su preocupación la formación estudiantil, reinventar las formas de elección de autoridades; fortalecer la labor docente; ir al rescate del carácter latinoamericano de la institución, y recuperar su compromiso como centro de reflexión y crítica de los problemas de México.
–¿Cómo observa el actual proceso de sucesión de rector?
–Habría que partir del elemento de continuidad que identifica a todos los acontecidos desde 1945, con mecanismos y procedimientos dictados desde la JG, que es el espacio donde se condensan las relaciones de poder entre los grupos dominantes de la universidad. Es ahí donde los diferentes agrupamientos profesionales y los grupos políticos universitarios están jugándose siempre el control de la institución.
–¿Se elige entre grupos o proyectos?
–Entre grupos. Estos pueden tener algunos matices de proyecto, pero hasta ahora no ha habido grandes diferencias entre los grupos participantes.
–¿Pesará en este caso el actual rector?
–Debe recordarse que los 15 integrantes de la JG son elegidos por el Consejo Universitario, y que éste, fundamentalmente, es controlado por el rector en turno. Las grandes dinastías universitarias se han construido a partir de la posibilidad de algunos rectores de ejercer una enorme influencia sobre ese órgano.
“En estos momentos, 13 integrantes de la JG fueron nombrados durante la rectoría de De la Fuente. Esto le da a él una enorme fuerza. Pero no todo está resuelto (en la decisión); no quiere decir que no habrá juego político.
“Para elegir, la JG no tiene más obligación que allegarse de la opinión de la comunidad con los mecanismos que considere pertinentes y dándole el peso que juzgue necesario. Podrían presentarse 100 mil firmas de universitarios apoyando a un candidato y eso para la junta puede valer exactamente lo mismo que la opinión de un profesor emérito.
“Es decir, no hay ningún criterio; además de que la JG opera completamente en el secreto: no se sabe cuáles son los argumentos o los proyectos que presentaron los candidatos y por el cual se decidió al final”.
–Esto parece un ejercicio apegado al más antiguo conservadurismo…
–Así es. La imagen más cercana es la de un conciliábulo cardenalicio a la hora de designar a un Papa. Hay otras instituciones académicas en todo el mundo, incluido México, en las que existe mayor apertura, sin llegar a la elección en asamblea.
“Eso no quiere decir que no se apeguen a la Ley Universitaria que data de 1945. Pero es una normativa que para el México contemporáneo está totalmente fuera de sintonía con los procesos, limitados o no, de democratización que ha vivido el país.
–¿Esta coyuntura da condiciones para un cambio en el método de elección?
–La ruptura del monopolio priísta no se ha traducido en una transformación de la universidad. Puede verse en el hecho de que en el actual proceso el debate prácticamente no existe en los medios de comunicación, versus el tiempo que se le concedió en otras ocasiones.
“Hay una política explícita de la rectoría para pedir, por ejemplo, en el Colegio de Directores, que no se abra el proceso hasta que no se emita la convocatoria. Y quienes no coinciden no hacen nada, porque me da la impresión de que no tienen condiciones políticas para abrir el juego. Uno esperaría que a menos de dos meses del nombramiento del rector, la UNAM pudiera estar discutiendo intensamente el tipo de proyectos, ideas conceptos que los candidatos manejan”.
Ordorika subraya que parte del problema del proceso de elección de rector es que “uno sólo sabe quiénes son los candidatos porque suenan”.
Y los define: “Rosaura Ruiz es una candidata interesante no sólo por ser mujer, sino porque es capaz y proviene de una de las izquierdas universitarias. Fernando Serrano Migallón es extremadamente conservador, con una óptica limitadísima de la universidad. De la Peña tiene una visión elitista y un profundo desconocimiento del resto de la institución. Narro viene de las facultades, conoce al sector científico y a los gremios universitarios, no es tanto un académico universitario, sino un político universitario, lo que no es un elemento negativo, pues entiende que la administración de la UNAM pasa por la acción política, como lo entendieron De la Fuente y Sarukhán.

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