Si las mujeres no votaran

Noviembre 20, 2012 | Tags:

 

Gracias a las precisas encuestas de salida, pudo trazarse inmediatamente el perfil de los votantes que derrotaron al candidato republicano Mitt Romney en las recientes elecciones en los Estados Unidos. Se habla de una nueva alianza que orquestó el regreso de Barack Obama a la Casa Blanca y asegurará previsiblemente el dominio demócrata si el partido republicano sigue sirviendo a los intereses de su ala más conservadora. En esa alianza, los latinos ocupan un lugar de honor: desmintieron los cálculos republicanos que los desecharon bajo el supuesto de que los latinos no saldrían a votar en masa, porque nunca lo habían hecho, y le regalaron a Obama varios estados indecisos y sus votos electorales. Los jóvenes, los asiáticos y otras minorías se sumaron también a la nueva alianza demócrata.

Sin embargo, Obama nunca habría vuelto a la Casa Blanca si las mujeres no hubieran votado por él. El presidente ganó 36% más votos femeninos que Romney. La apuesta republicana suponía que a pesar de la guerra contra las mujeres que emprendieron muchos de sus candidatos –incluyendo a Paul Ryan, el compañero de fórmula de Mitt Romney– la religiosidad conservadora determinaría a fin de cuentas el voto femenino. Los republicanos se equivocaron: las mujeres votaron con conciencia de género y fueron votadas como pocas veces en la historia de ese país: 20 senadoras y 81 representantes formarán parte del nuevo congreso.

Para visualizar la abismal diferencia entre una democracia que incluye la voz y el voto de las mujeres y la democracia blanca y masculina que hubiera caracterizado el gobierno de Romney, basta remontarse al pasado relativamente reciente y viajar a Nueva York en el siglo XIX.* A pesar de que la ciudad era entonces, como ahora, la vanguardia financiera, industrial, cultural y política del país, ese Nueva York hubiera sido el sueño de Romney: una democracia de hombres blancos que ejercían el derecho a votar desde 1826. Los intereses de los trabajadores de la ciudad se habían colado lentamente en la agenda política, pero no es exagerado afirmar que durante casi todo el siglo XIX las leyes neoyorquinas reflejaron y protegieron los intereses de comerciantes, industriales y financieros y un orden económico de libre mercado que los favorecía a ellos y a nadie más.

Las mujeres no tenían ningún derecho –ni siquiera el de propiedad– y la igualdad política con los hombres era inimaginable. A pesar de que se organizaron una y otra vez para demandar el derecho al voto, tuvieron que esperar casi 100 años para obtenerlo. Con el correr del siglo XIX, las manifestaciones y demandas de los obreros derivaron en la formación de sindicatos, monopolios masculinos a pesar de las innumerables mujeres que trabajaban en industrias como la textil, en condiciones deplorables y a cambio de sueldos de hambre.

Las vibrantes instituciones educativas de la ciudad les negaron a las mujeres el acceso y la posibilidad de ejercer, con la excepción de alguna escuela de medicina. Pero la indignación de los doctores que tuvieron que tolerar a una que otra compañera de estudios, los llevó a emprender una campaña en contra del aborto, –el único método anticonceptivo que las mujeres tenían entonces a la mano– hasta que las autoridades de la ciudad adoptaron en 1845 una ley que criminalizaba el aborto después del tercer mes de embarazo. Años después, en 1872, Anthony Comstock –un fanático puritano como Ryan– logró que se aprobara una ley más draconiana, no sólo para quienes practicaran el aborto, sino para quienes compraran y distribuyeran novedosos aparatos anticonceptivos como el condón. (Los antiabortistas esgrimían argumentos tan curiosos, entonces como ahora: afirmaban, por ejemplo, que un feto no tenía vida hasta que empezaba a moverse y que las mujeres abortaban para evadir su única función en la sociedad –la maternidad– y dedicarse a la frivolidad). Como los hombres practicaban la pedofilia, la edad legal de “consentimiento” para las niñas que se vendían en calles y burdeles era de 10 años.

Junto con los derechos de las mujeres, desapareció la agenda que les preocupaba. Las autoridades se desentendieron de la educación, hasta que algunas mujeres abrieron escuelas para niños pobres; la salud del sótano de la sociedad no era prioridad de los gobernantes: fueron las mujeres las que abrieron instituciones para atender a niños abandonados o huérfanos, desnutridos y enfermos. Fueron también ellas las que construyeron,en los 1860, un hospital para que mujeres pobres y solteras dieran a luz en condiciones de higiene, y otros muchos –siempre insuficientes–, que dependían de su iniciativa y fondos privados.

Si las mujeres no votaran, las democracias perderían el escudo que protege  los derechos de los sectores más vulnerables de la población, apoya las funciones redistributivas del estado y sostiene los programas de salud y educación para todos. 

* Veáse, Edwin G. Burrows y Mike Wallace, Gotham. A History of New York City to 1898.

 

(Imagen)

(Publicado previamente en el periódico Reforma)

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"Los republicanos se equivocaron: las mujeres votaron con conciencia de género y fueron votadas como pocas veces en la historia de ese país."

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Comentarios (12)

Mostrando 12 comentarios.

Isabel,

 

El voto de las mujeres reflejó su claudicación en masa al feminismo radical.

El siglo XX fue decisivo para el avance de los derechos de la mujer. No solo obtuvieron, con sudor, lágrimas y una ardua persistencia, para que se reconociera su inherente derecho al voto. Con este avance, esta claro sin embargo, que en el siglo XXI todavía hay mucho por hacer para que las mujeres obtengan la ecuanimidad en el ámbito laboral y socio-cultural.

Con esto dicho, el voto masivo de mujeres por Obama es un detrimento para la causa de las mujeres. El feminismo radical, el cual se ha afianzado en el partido demócrata, se ha enfocado en reducir a las mujeres a ser meros objetos sexuales.

Para obtener el voto femenino, los demócratas enfatizaron que las mujeres tienen “derecho” a que sus empleadores –incluyendo instituciones religiosas- le paguen los contraceptivos (curiosamente esto no incluye contraceptivos para los hombres.) y medicina abortiva.  El mismo partido, irónicamente, asegura que el gobierno no se debe de entrometer en la vida reproductiva de las mujeres.

Una de las disyuntivas mas interesantes de la pasada campaña no fue, si la mujeres tienen derecho o no a abortar, sino que esto abortos sean subsidiados por el gobierno con dinero de contribuidores. El partido demócrata precisa, que es la responsabilidad de los contribuidores de subsidiar los abortos ya que un aborto (por cualquier razón y en cualquie etapa) es considerado como medicina preventiva.

La campana y actual plataforma demócrata implica que la dignidad de la mujer deriva estrictamente de su habilidad/libertad de hacer con sus hijos, lo que hacen los sicarios con sus enemigos, siempre y cuando se haga con sofisticación claro esta.

En conclusión, las pasadas elecciones mostraron una manipulación masiva y abuso de la ignorancia de muchas mujeres. El énfasis en crear “derechos” ficticios de las mujeres los cuales los demócratas (creadores de los mismos) prometen defender a toda costa.

Ultimadamente los “derechos” que no exigen responsabilidades son mas populares que los derechos legítimos, los cuales traen consigo una inherente responsabilidad personal.

+++

El voto irracional colectivo le dio la victoria a Obama:

Mas del 90% de los negros votaron por Obama aun cuando el desempleo en este grupo demográfico ha sido 70% mas alto que el promedio nacional.

Los latinos le dieron más del 70% del voto aun cuando no hubo la prometida reforma migratoria.

Las mujeres votaron por el partido que les promete cuidar de su libertad sexual  proporcionándoles contraceptivos y abortos para evitar que sufran las consecuencias de sus acciones.

Curiosamente estos tres grupos que han luchado y sufrido por obtener el derecho al sufragio; el pasado seis de noviembre, esta coalición voto, en unisonó, por malbaratar el alto costo del mismo.  

 

Saludos,

Carlos Gamboa

Carlos,

 

Me conmueve y motiva su comentario, tan alejado de los clichés políticamente correctos y de una ideología tan hipócrita que por extendida parece invisible. Está muy clara la farsa de los derechos ficticios que después se "defienden", pero no muchos se animan a denunciarlo con nombre y apellido.

 

Me desalienta la agenda "feminista" actual, reducida al aborto y los derechos homosexuales. Si la "salud" fuera la preocupación real, la investigación de las causas, prevención y corrección de la creciente incidencia de quistes, tumores y cáncer en edades cada vez más tempranas, parece inaplazable. Pero no está en la agenda ni en ningún presupuesto que se pueda tomar con seriedad. Esto es sólo un ejemplo. La situación laboral de la mujer persiste como un problema inaplazable de extrema urgencia. 

 

Es escandaloso el asunto del subsidio al aborto, una desición privada, con recursos públicos, un subsidio indiferenciado. Mientras tanto, el cáncer de seno, ovarios y matriz, acaba con las vidas de las mujeres en proporciones epidémicas, sin ninguna asistencia médica. Ni siquiera una evaluación de los factores que han disparado la propagación de éstos graves problemas de salud en la población femenina.

 

Con respecto a sus últimas reflexiones, son innegables: Prevalece el voto irracional; lo han demostrado neurocientíficos, psicólogos y sociólogos. Obama lo ilustra a la perfección. 

 

Saludos.

Alrededor de su argumento hay muchas cosas:

1. No entrometerse en la vida privada de las mujeres es dejarlas elegir si practicarse o no una interrupción del embarazo.

2. El Estado debe proveer servicios de salud sexual y reproductiva entre esos abortos, porque es un procedimiento que muchas mujeres requiere, no sólo para evitar las consecuencias de sus actos sino para salvar su vida, du salud, su dignidad o su proyecto de vida.

3. El feminismo radical es el feminismo menos popular de todos, incluso dentro de las mismas radicales hay grandes diferencias y algunas están en contra del uso de métodos anticonceptivos (contraception en inglés) y del aborto por considerarlos como fuente de violencia contra la mujer, recuerde que el esquema feminista radical sitúa la opresión en el sexo y el aborto sería una forma más de opresión del cuerpo femenino administrado por hombres.

4. La dignidad de la mujer deriva de la libertad de hacer de su cuerpo lo que ella quiera, tal como los hombre lo hacen, no es como los sicarios con sus enemigos es lo que los varones hace con sus cuerpos, la maternidad no puede ser obligatoria. 

 

Alejandro,

Gracias por tu comentario. Permíteme hacer algunas precisiones (texto en Bold)

Tu dices:

1.      “No entrometerse en la vida privada de las mujeres es dejarlas elegir si practicarse o no una interrupción del embarazo.”

 

Si las mujeres tienen el derecho deshacerse de sus hijos; ¿por qué exigen, como lo hacen los demócratas, que usted y yo paguemos como contribuidores por estos abortos? ¿No ve lo ilógico de este argumento? ¿Qué hay de la responsabilidad personal?

 

2.      “El Estado debe proveer servicios de salud sexual y reproductiva entre esos abortos, porque es un procedimiento que muchas mujeres requiere, no sólo para evitar las consecuencias de sus actos sino para salvar su vida, du salud, su dignidad o su proyecto de vida.”

 

El estado debe de tomar la responsabilidad de muchas [mujeres] “para evitar las consecuencias de sus actos”  ¿Entonces es el deber y responsabilidad del estado de tomar responsabilidad por las acciones de los individuos?

3.      “El feminismo radical es el feminismo menos popular de todos, incluso dentro de las mismas radicales hay grandes diferencias y algunas están en contra del uso de métodos anticonceptivos (contraception en inglés) y del aborto por considerarlos como fuente de violencia contra la mujer, recuerde que el esquema feminista radical sitúa la opresión en el sexo y el aborto sería una forma más de opresión del cuerpo femenino administrado por hombres.”

 

No estamos hablando mujeres que las obligan a prostituirse. La realidad es que la mayoría de embarazos que terminan en abortos son resultado de tener relaciones sexuales con fines recreativos y donde hay consentimiento mutuo. La razón de la mayoría de los abortos, no es por opresión, si no que por alguna razón u otra él bebe es un inconveniente para los padres.  El feminismo radical que describo en mi comentario es el que predomina en el partido demócrata; algo que se refleja en la agenda política del mismo.

 

4.      “La dignidad de la mujer deriva de la libertad de hacer de su cuerpo lo que ella quiera, tal como los hombre lo hacen, no es como los sicarios con sus enemigos es lo que los varones hace con sus cuerpos, la maternidad no puede ser obligatoria.”

 

¿Si? Las mujeres y hombres que se dedican, por gusto, a la prostitución o pornografía no diluyen su dignidad ya que están como tu dices “haciendo de su cuerpo lo que quieran” si de ahí es donde se deriva la dignidad como tu dices.

 

En suma, la premisa de tus argumentos se puede resumir en que el estado debe de tomar la responsabilidad de las acciones de los individuos. Tu razonamiento y hasta el lenguaje es análogo al el de los demócratas; no solo es ingenuo sino extremadamente ilógico, lo cual no es de sorprender ya que su propósito es el engaño.

 

Te invito que indagues un poco mas en los argumentos que propones, utilizando el rigor de la lógica y terminología sobria es absolutamente necesario en el desarrollo personal de convicciones de esta naturaleza. Un buen comienzo puede ser el llamarle a las cosas por su nombre, dejar de referirse a un aborto como “la interrupción de un embarazo”. Los sicarios no interrumpen la vida de sus enemigos: los matan!

 

Si después de todo decides apegarte a las mismas convicciones, el progreso es indudable.

.

 

Saludos,

 

Carlos Gamboa

 

La dignidad de la mujer y del hombre no "derivan" de nada; no se negocían, ni se otorgan ni se cancelan por decreto.

Hoy encontré a un hombre tirado en la banqueta; estaba semidesnudo... ¿Tienen más "dignidad" los señores que pasaban en sus coches, todos trajeados?  La corbata, el saco, el auto, los utilizamos como "señales" de dignidad, pero no la suplen.

Estamos en el siglo XXI, por fortuna. La pura discusión es nauseabunda, ¿se da cuenta? ¿Alguien discute hoy o defiende la dignidad de los negros o de los indios? Quizás los clichés feministas están tan extendidos, que se ha perdido la sensibilidad a lo ofensivos y absurdos que son.  

 

 

En general estoy de acuerdo, la dignidad es inherente a la persona humana, no es una semilla que haya que plantar y regar para que brinde sus frutos. También coincido en que la falta de sensibilidad lleva a extremos como si se tratara de una subasta, en la que pides 100 para obtener 80 y se raya en la vulgaridad y en el absurdo durante el proceso. El próximo año se cumplirán 60 años de que las mujeres "obtuvieron" el derecho a votar en México, apenas estamos iniciando el nuevo orden.

Saludos,

puros datos interesantes, gracias. lo unico es que la figura del parrafo final me regresa a la realidad. mujeres como escudos o el dia internacional de la mujer o los listones rosas de octubre o los festejos del 10 de mayo, pura condescendencia aun de su mismo genero de una inferioridad asumida. creo que exagero pero si me dejo ese gusto en la boca supongo que a otros lectores tambien

... ¿Y los HOMBRES por quién votaron?

Los hombres no importamos, cada vez somos más el sexo débil.

Sí, es que su debilidad son las mujeres...  : )

Touché

¡Por suerte!
Es de lo mejorcito de la vida, jé.

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