artículo no publicado
  • Hasta ahora, Hollywood ha optado por situar sus narrativas en una dimensión alterna donde la figura presidencial no guarda relación con la realidad. ¿Es sostenible esta fantasía?
  • La serie de televisión de Netflix está más emparentada con Never Let Me Go, Westworld y Blade Runner que con Downton Abbey.
  • Esperanzadora y dulce, Blue Jay vuelve a la obsesión central de la obra de Duplass: la nostalgia como catalizador de cambio.
  • Jim Jarmusch (Akron, Ohio, 1953) no sale sin su libreta negra. Anota películas, canciones, libros, pinturas, fotógrafos, calles o citas que le interesan. “Lo mejor que un director de cine puede hacer –me dijo a unas horas de su intervención en Tag CDMX, el festival de creatividad organizado por Arca– es interesarse por el mayor número de cosas.” Jarmusch es un icono del cine independiente estadounidense que se ha mantenido vigente durante más de tres décadas, de Vacaciones permanentes (1980), pasando por Extraños en el paraíso (1984), Bajo el peso de la ley (1986), El tren del misterio (1989), Hombre muerto (1995), Ghost Dog, el camino del samurái (1999) y Flores rotas (2005), hasta las dos cintas que estrenó este año, Paterson y Gimme danger, un documental sobre Iggy Pop y The Stooges. Durante esta conversación revisé que anotara correctamente los nombres de Fernando Eimbcke y Carlos Reygadas en su libreta.
  • Iconoclasta, incómoda y extrañamente optimista, Horace and Pete, la nueva serie de Louis C.K., redefine el modelo televisivo actual.
  • ¿A qué se debe la falta de éxito que ha tenido Vinyl, serie apadrinada por Martin Scorsese y Mick Jagger? Tal vez su visión del rock and roll no llegó en el momento cultural adecuado.