artículo no publicado
  • La cultura francesa fue fundamental para definir la vocación literaria de Vargas Llosa. Una relación que comenzó con los libros juveniles y ha llegado a su punto más alto con la inclusión del peruano en la Pléiade.
  • En los sesenta Vargas Llosa empezó a experimentar un paulatino desencanto por la Revolución cubana. En estas cartas, incluso en aquellas favorables al movimiento, se distingue a un autor comprometido con la verdad política y la libertad de expresión.
  • La epidemia que invadió Florencia en 1348 hizo que un autor de élite cambiara por completo de registro y se interesara por narrar la vida de las personas comunes. El resultado fue el Decamerón, pilar indiscutible de la prosa en Occidente. En esta presentación de su obra teatral Los cuentos de la peste, Vargas Llosa argumenta por qué esos relatos tienen aún plena vigencia. 
  • Para Vargas Llosa, Octavio Paz dio en sus revistas voz al liberalismo en un momento en que la mayor parte de los intelectuales creía solo en la revolución. En esta entrevista recuerda al Paz polemista y crítico brillante, pero sobre todo al poeta y amigo.
  • Vargas Llosa rememora en este texto su larga amistad con Jorge Edwards: es un perfil, una relectura y el testimonio de una relación de cofradía hasta nuestros días que arrancó cuando se conocieron en París en los años sesenta.
  • El pasado mes de abril, Vargas Llosa honró su talante liberal al dialogar sobre su más reciente libro con el sociólogo francés Gilles Lipovetsky, con quien mantiene una lúcida discusión sobre la alta cultura frente a la cultura de masas. Bajo los auspicios del Instituto Cervantes y la moderación de su directora de Cultura, Montserrat Iglesias, presentamos una edición de este encuentro.
  • El último libro de Enrique Krauze explica la actualidad y las perspectivas de América Latina. Ya no es el continente de las oportunidades perdidas, sino que ha entrado en un rumbo de progreso