Pormenorizada crónica del recorrido de la luz

por Juan Cunha

La luz caída de lejos Exacta desde lo alto Baja y va de extremo a extremo Y a todo lo largo y ancho Posa o pasa su mano largamente tibia O no sé ligeramente fresca Que tiembla apenas o acaricia Y se estremece y se desliza   Se debe sin duda al diario fervor esclarecedor del alba Y al consecuente asiduo afán de sus manos cada vez Por lo menos desde sus pálidos inéditos dedos húmeda se la ve alzarse Y si un tanto algo indecisa en su principio al parecer Pues una vez dejado atrás el cric oscuro del grillo Y luego de trasponer el canto azulgrisrojizo del gallo Sale y sube con la mañana entre rocío y pájaros Que hacia pájaros y vientos salta y se abre inmensa   Y centellea y redondea mediodías altísimos Y se demora y madura y bordonea entre abejas Y anda y vuela y por fin declina inmensamente Cuando se acorta y lenta desfallece Porque es la tarde y para morir debe doblar a un lado dulce la cabeza   Es así que nace y crece como una espléndida araña blanca que trepa Y por las laderas suaves o abruptas de los cerros merodea y cuelga su tela O sea esa su dorada red extiende de la que salta algún elástico pez imprevisto Y de la que escapan mariposas moscas azules rápidos tábanos verdes luminosos insectos   De otro modo es la radiante vaca amarilla que viene y llega Y lame largo las lomas sus laderas como una vaca lame Como la vaca paciente lame y lame su ternero O como el manso buey que lame lento el cielo   De todos modos los más ligeros aires sobrevuela Las ilimitadas llanuras recorre sin tregua La móvil faz líquida de las aguas navega Y llega adonde quizás nunca nadie jamás llega Y las hojas de los árboles una por una toca Y retoca y repasa el color cálido de las flores Y si en algún rostro humano (humano más o menos) enrojece de vergüenza En la arisca pluma tornasol destella y huye Y aun en la rubia piel animal suave se irisa   Pero la luz pronto nos deja Pero la luz nos deja y se va lenta de prisa Pero pasorrepasó subió bajó las desgastadas gradas De tantas pobres sucias ciudades degradadas Se entró por calles puertas postigos ventanas Y si sorprendió caras y caras con sueño o tedio Dio con algún que otro rostro vivo recién despierto Donde de paso pudo acaso reconocerse verificarse   Y furtiva se asomó a quicios y resquicios Penetró traspasó grietas Cayó a zanjas saltó pozas Rodeó cloacas Y hasta rodó quién sabe distraída adentro de recién abiertas fosas No precisamente a ella destinadas Sino que a definitivas sombras ya adjudicadas   Y si se precipitó en fin precipicio abajo abajo Y si llegó verticalmente al mismo abismo algún momento También es cierto que estuvo allá en lo más alto de erguidas torres Tal en otras tantas inaccesibles salvajes cimas altísimas   Pero en los solitarios caminos cayó al fin sin aliento Cansada se agazapó se apagó se arrugó y no quedó nada ni rastro Pero en la corona del día Iba así desmedida Y así casi infinita   Pero lenta se fue lenta Si paso a paso aprisa Sí de prisa ~   © Vuelta...


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