Viento de Ñielol | Letras Libres
artículo no publicado

Viento de Ñielol

El viento sopla
     sobre las palmeras y juníperos de Temuco
     y sube obediente
     hacia la frente despejada del Ñielol,
     hacia la infancia
     de un bosque fragante de pinos,
     hacia el pasado
     de un comienzo sin fin.

Escucha,
     escucha los pinos,
     escucha el viento entre los pinos,
     escucha el silencio detrás del viento entre los pinos.

Escucha
     y te darás cuenta
     de que ya has oído todo esto:
     ya has escuchado estas palabras antes.

Ya te has asomado,
     no a lo que dicen las palabras
     naciendo en el centro de la frente,
     sino a lo que nos hace decir las palabras
     que fluyen del manantial del entrecejo
     construyendo en el camino
     un mundo paralelo,
     un mundo de índices
     que apuntan a la luna
     pero que nunca son la luna,
     un universo de mapas
     que quiere mapear el universo.

El viento sopla
     sobre los avellanos y los olmos de Temuco
     y sube insumiso
     hacia el bosque de araucarias de la infancia,
     hacia el inicio,
     hacia la deslumbrante luz llena de pétalos
     y besos del follaje,
     hacia la frente perfecta y despejada del Ñielol. -