Un talk show para cada quien | Letras Libres
artículo no publicado

Un talk show para cada quien

¿Será cierto que llegará el día, como dice Carlos Monsiváis en su premiado Aires de familia, en que todos podremos ser famosos sin darnos cuenta? De lo que no cabe duda es de que la televisión, en unos minutos, ha hecho más conocido entre cientos de miles de personas a Monsiváis, por ejemplo, que todos los textos que a él se deben. Ahora que los talk shows inundan las programaciones, en emisiones destinadas a hispanohablantes, integrantes de vastas silenciosas mayorías pueden estar ante las cámaras, decir algo de la propia vida (o de la propia invención, según malas lenguas), escuchar a los prójimos tan agobiados como todos o casi, tomar partido en los no extintos pleitos de vecindad, acceder a temas antes prohibidos, ser parte del show del cuarto de hora de celebridad warholiana que a cada quien le toca, presenciar —en fin— el empobrecimiento de la cultura popular.-