Tres canciones de Nosferatu | Letras Libres
artículo no publicado

Tres canciones de Nosferatu



1. EL SUEÑO DE ELLEN


A una mesa llegué para un festín dispuesta,

Adornada de plata y encaje delicado.

El cristal refulgía a la luz de las velas.

Rosas de talle esbelto cada lugar ornaban.

Pero estaban manchados y rotos los encajes.

Y las rosas quebradas, retorcidas caían.

Los platones vacíos. La habitación helada,

Y el único huésped allí eras tú.


Escuché la quietud de una ave capturada

Con las alas vencidas y el corazón batiendo.

A un pescador miré agarrar un cuchillo

Y cercenar de un tajo su pesca fulgurante.

A la araña observé ir tejiendo su tela,

Donde engarzado en cuentas el rocío brillaba.

Mas cuando la polilla quedó atrapada en ella,

La única presa que vi eras tú.


Bajé por la escalera a una puerta atrancada,

Toqué la cerradura y el pestillo cedió.

Me encontré en una vasta habitación sin sol.

De la que no podía salir aunque quisiera.

Y era una capilla alumbrada con velas,

Pero la cruz se había despedazado en dos.

Un cáliz de sangre el sacerdote alzaba

Y allí en el altar quien estaba... eras tú.



2. LA SERENATA DE NOSFERATU


Yo soy la imagen que tu espejo oscurece,

La sombra que cae dondequiera que pasas.

Yo soy el sueño que olvidar no podrás,

La cara que recuerdas y no viste jamás.


Yo soy la verdad que no debe ser dicha,

El voto a medianoche que no puede romperse.

Yo soy la campana que descuenta la hora.

El fuego que alumbra, calienta y devora.


Yo soy el hambre que tú has negado,

El deseo punzante que hiende tu costado.

Yo soy el pecado que nunca confesaste,

La mano prohibida que a tu seno acercaste.


Tú me has oído dentro, hablando en tus sueños,

Suspirando en el mar, murmurar en el río.

Yo soy el futuro que tú anhelas y temes.

Tú sabes lo que traigo. Y aquí hoy me tienes.



3. CANCIÓN LOCA


Zarpé en un navío

En el mar tormentoso,

Y todos se ahogaron

Excepto yo.

Nadé la noche entera

En las olas heladas.

Y oí a mis compañeros

En sus tumbas hundidas:

¡Buena suerte en tu vida,

muchacho, suerte en tu vida!


Fui a luchar en las guerras

A una tierra estéril,

Y de la ruda banda

Ya ninguno quedó.

En un campo de muertos

Sólo yo estuve libre.

Y desde un árbol seco

Un cuervo ciego rió:

¡Buena suerte en tu vida,

muchacho, suerte en tu vida!


Escalé una montaña

De hiriente y fría roca.

Otros se despeñaron

Y yo solo ascendí.

Cuando alcancé la cima

El viento era salvaje.

Pero un cráneo a mis pies

Volteó a verme sonriendo:

¡Buena suerte en tu vida,

muchacho, suerte en tu vida!~




Nota y traducción de Elsa Cross






A tono con ciertas vetas del gusto tenebrista contemporáneo, estas “Canciones de Nosferatu” pertenecen a un libreto de ópera escrito por Dana Gioia y con música de Alva Henderson, que se inspira en la antigua película de Murnau. Las Canciones, con resonancias de Lovecraft, logran crear la atmósfera de una angustia que va in crescendo, casi con ritmo de película de terror, hasta llegar a un clímax cuya revelación produce el mayor terror de todos: el espanto nos ha alcanzado ya, o peor aún, está en nosotros mismos. Las Canciones pertenecen a Interrogations at Noon, libro que obtuvo el American Book Award. El poeta norteamericano Dana Gioia, egresado de Stanford y Harvard, es autor de varios libros de poesía y ensayo. Actualmente preside el National Endowment for the Arts. La presente traducción intenta conservar al menos un ritmo en los poemas, que originalmente están escritos con rima y métrica regulares.


Tags: