Soluciones policiacas | Letras Libres
artículo no publicado

Soluciones policiacas

Señor director:
     Quisiera hacer algunos comentarios sobre el artículo "Los pecados de Occidente" firmado por León Rodríguez Zahar, que contiene algunas afirmaciones sorprendentes por su ligereza.
     El articulista sostiene la tesis de que los atentados del 11 de septiembre se deben a descuidos policiacos de los gobiernos de "Occidente" (Estados Unidos y Europa), pero no concede importancia a causas políticas. Desde el principio, generaliza que el mundo occidental vive "una situación de enfrentamiento con el Islam". ¿Y los países musulmanes aliados a Estados Unidos? ¿Acaso no profesan el Islam?
     El artículo dice que "el mayor pecado occidental fue su complacencia ante el auge de movimientos fundamentalistas, que crecieron como cultivos de bacterias..." Sin embargo, nunca cuestiona por qué crecieron estos movimientos fundamentalistas. Si acaso, concede que "...el mundo mahometano ciertamente no simpatizaba con la monarquía kuwaití. Y tampoco perdonó la masacre de cien mil iraquíes". Del mismo modo, Palestina apenas merece un comentario superficial en su análisis. Ni una sola mención a la intifada ni a las políticas de represión selectiva del régimen de Sharon. Afirma que muchos mahometanos "detestan" los valores occidentales, pero incurre nuevamente en no sustentar las razones de su aserto.
     Para Rodríguez Zahar, la salida sólo consiste en medidas de corte policiaco. Pero ni siquiera él está convencido de sus propias sugerencias. Si recomienda que se les exija a los gobiernos árabes información de inteligencia, inmediatamente dice que sería una medida "difícil de aplicar". Si pide la excomunión de Bin Laden, aclara que sería inédito para el Islam "moderado y liberal" y que el resultado "sería ambiguo". Cuando pide controlar el capital musulmán, teme que, de imponerse controles, este capital podría retirarse de las arcas occidentales.
     Rodríguez Zahar cierra su artículo con una insinuación preocupante. En un descubrimiento peregrino, escribe que los profesores musulmanes en universidades occidentales "al margen de sus grados o méritos intelectuales, nunca dejan de ser musulmanes". Yo pregunto: Si Rodríguez Zahar diera clases en una universidad árabe, ¿dejaría de ser occidental? Llama la atención que acuse que estos profesores "nublen el juicio de sus colegas occidentales". Esta crítica la inserta dentro de su angustia por la "creciente penetración musulmana", que según él ha creado "tensiones sociales y tendencias xenófobas". En este último punto no se equivoca: la tendencia xenófoba aparece claramente en su artículo.
     Le escribo estas líneas esperando que en su revista, como ha sido hasta ahora, se privilegie la reflexión en soluciones políticas sobre soluciones policiacas. -