Sobre “El horror a la Restauración”, de Christopher Domínguez Michael (núm. 164) | Letras Libres
artículo no publicado

Sobre “El horror a la Restauración”, de Christopher Domínguez Michael (núm. 164)

“El horror a la Restauración”, de Christopher Domínguez Michael, es un ejercicio de memoria histórica.

El crítico literario e historiador de las ideas Christopher Domínguez Michael ha publicado en Letras Libres  del mes de agosto un apasionado e irónico ensayo sobre la vida política del pri en paralelo con la historia de la restauración de la cultura política del antiguo régimen francés con la llegada al poder de Luis XVIII en 1814. En este ensayo, Domínguez Michael realiza una crítica ponderada sobre la metafísica de la historia del mal del PRI que se ha construido simbólicamente en las pancartas del movimiento 132.

El imaginario simbólico de la izquierda mexicana es el punto de ataque de los dardos irónicos de Domínguez Michael; ello es comprensible si entendemos que las claves de la izquierda ideológica las entiende cabalmente el crítico literario, un converso temprano a las claves del liberalismo y la democracia. El ensayo es inteligente, pues se posiciona a contracorriente de las “caricaturas de la redes sociales” que retratan la siniestra vida política del PRI. A la vez, con ceño fruncido e ironía sabrosa, Domínguez Michael asesta a la joven izquierda frases como “En vez de observar a los votantes del PRI, millones en todo el país, como miraban los científicos porfirianos a los peones acasillados, cuyo voto valía una jarrita de pulque y un taco, los estudiantes, muchos de ellos nuestros futuros científicos sociales, tendrán que indagar aquello que se oculta tras ese voto y por qué les es tan inaudito”. Curiosamente, los llamados “científicos sociales” son en su gran mayoría el personal burocrático que conforman la autoridad legal y racional de la que habló Weber y que elogia Domínguez en su ensayo para hablar de la ingeniería electoral. El ensayo de Domínguez se emparenta con Hora cumplida (1929-1985)  de Octavio Paz; la diferencia radica en el tono grave del poeta frente a la luminosidad irónica, que ciega por momentos, del crítico literario. ~