Teoría de cuerdas (fragmento) | Letras Libres
artículo no publicado

Teoría de cuerdas (fragmento)

A veces, la rabia es elemental. No. Hay una ira sofisticada. Una elaboración de las emociones que no puede deslindarse de lo maniobrado, lo pensado por ella. Ella quiere ser primitiva, pero piensa demasiado en sí misma. ¿Quién era entonces? No. Este libro no te dará vida. Este libro no podrá devolvernos a ese sitio de ráfagas y descontentos. Este libro no remojará tu nombre. Este libro no te levantará de la tumba. Este libro no te sedimentará más. Este libro no te recreará. Este libro no te hará escapar de la angustia. Este libro no es para ti. Este libro no es. Este libro no. No. ¿Cuánto nos cuesta llevar a término una idea? ¿Cuánto nos cuesta terminar? “No dejes las cosas a medias”, me dijeron. Una resonancia en mi cabeza. Una exasperación. La estás interrumpiendo. “La melancolía es la dicha de estar triste.” Es una melancolía para los buenos. “Para los ángeles como ella que te están viendo desde el cielo.” Y tú y, y una tristeza sin causa. ¿La tristeza debe tener una lágrima? No hay lágrimas más desperdiciadas que las tuyas. No. “Escribirlo es derrotarla.” Reviso sus diarios. Una serie de anotaciones llaman mi atención. Están fechadas en octubre. Es un recuento de lágrimas. O de lo que quisieran llamar así. De esa manera para justificarse entre todos. No.

¿Cómo materializar una muerte?

¿Cómo decirle que no a una muerta? Pero sí. ~