Primer soneto de Corona dedicada al amor | Letras Libres
artículo no publicado

Primer soneto de Corona dedicada al amor

¿De este atroz laberinto cómo huir?

Hay muchas sendas, mas ningún camino:

si giro a la derecha, ardo de amor;

permíteme avanzar hacia el peligro;

y si giro a la izquierda, el gozo cesa;

déjame retornar con mi inquietud,

aunque un beso traspase mi fortuna;

estar quieta es más cruel, de cierto lloro.

Así, déjame ir en cualquier sentido,

hacia el frente o atrás, o hacia mí misma,

debo aguantar las dudas sin descanso

y de ese modo hallar la mejor senda.

No obstante, lo más duro de este dédalo

es depender del hilo del amor. ~

 

Versión del inglés
de Víctor Manuel Mendiola.