Hombre-isla | Letras Libres
artículo no publicado

Hombre-isla

Isla: palabra tan delgada y sola

Emilio de Armas

Isleño soy.

En el principio

fue el horizonte: la llanura

verde en agosto, seca ya en noviembre.

Y luego el mar y su confín de niebla,

donde desaparecen las gaviotas

y empieza el más allá.

En tierra nunca firme,

en ese inquieto limbo cotidiano

que es el destierro, existo,

rodeado de fantasmas y despojos

de lo que un día fuera la esperanza.

Crece aún la hierba y rompe el oleaje

contra un dique de piedra

que vuelve irreal toda distancia.

En el principio,

bajo el lento holocausto de las nubes,

fue el horizonte.

ii

(Instantánea)

Adolescente niño

con la frente roza la ventanilla

del avión, ya muy lejos de la tierra;

solo, rumbo a un exilio

sin rostro. Y en la bruma del cristal

llora.

Del otro lado,

oscura y sola en el azul

la isla. ~