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Antología de menciones a Orwell en Letras Libres

El buscador de Letras Libres devuelve más de trescientas menciones sobre “Orwell”, aparte de sus propios artículos. Las he revisado, he copiado las frases que me han parecido que definen mejor al autor, que reflejan el espíritu de Letras Libres o que me resultan útiles o irresistibles (que quizá es lo mismo). Algunas son de política, otras de escritura, aunque ambas confluyen pues él, como muestran varias menciones, solo las concebía unidas. He mantenido el orden cronológico. Me quedo con la pena de las citas que he podado para que el mapa no sea tan vasto como el territorio. Me ha resultado apasionante y angustioso (esto por el tiempo, que siempre tira, ya que no he sabido sustraerme a leer o releer muchos de los artículos, lo que certifica, en lo que a mí respecta, la vigencia de ambos, el autor y el archivo de esta revista). Espero que sea de utilidad. Gracias.

 

“En este país la cobardía intelectual es el peor enemigo al que un escritor o periodista deba enfrentarse, y no parece que el hecho se haya discutido como merece. […] En cualquier momento dado hay una ortodoxia, un conjunto de ideas que se supone que toda la gente sensata aceptará sin dudarlo. […] Quienquiera que desafíe la ortodoxia prevaleciente se encuentra silenciado con una eficacia asombrosa. […] Cambiar una ortodoxia por otra no es necesariamente un avance. […] Si algo quiere decir la libertad es el derecho a decirle a la gente lo que no quiere oír”.

Prefacio a Rebelión en la granja (1944). 30 de abril, 1996.Traducción Eurídice Aguirre.

“Un puñado de escritores contemporáneos suyos estuvieron, también, como Malraux, metidos hasta el tuétano en la historia viviente: Orwell, Koestler, T.E. Lawrence. Los tres escribieron admirables ensayos sobre esa actualidad trágica.”

La condición humana, de André Malraux”. Mario Vargas Llosa. 30 de abril, 1999

 

“George Orwell distinguía entre dos significados de la palabra democracia: una práctica electoral equitativa y transparente que conduce al gobierno de las mayorías, y una cultura de la convivencia y plena legalidad en la que se respeta al individuo y se ejercen las libertades políticas esenciales: expresión, pensamiento, organización.”

“La democracia adolescente”. Enrique Krauze. 31 de julio, 1999

 

“Algo que sucedió bastante rápidamente a principios de la década de 1990 es que la historia fue reescrita, no de la manera deliberada, orwelliana, de los estados comunistas, sino mediante los mecanismos más sutiles, espontáneos y potentes de la memoria humana. De pronto, los políticos occidentales ‘recordaron’ cómo habían predicho desde siempre el final del comunismo.”

“Diez años después: posdata a Nosotros el pueblo”. Por Timothy Garton Ash. 30 de noviembre, 1999. Traducción de Mónica Mansour

 

“Un rebelde [Camus] que, como el ensayista británico George Orwell, y en el mismo momento, no separa el antifascismo del antitotalitarismo, y proclama que el nazismo y el comunismo son los dos rostros del mismo fenómeno totalitario y concentracionario.”

“Albert Camus”. Jean Daniel. 29 de febrero, 2000. Traducción de Rossana Reyes.

 

“Por un lado Orwell, por el otro el maestro Nabokov. El primero: ‘Cuando faltaban motivaciones políticas, lo que escribí quedó como letra muerta y me perdí en fragmentos muy elegantes y vulgares...’ Y ahora Nabokov: ‘[…] y sostendré hasta ser fusilado que el arte, desde el momento en que entra en contacto con la política, se baja inevitablemente al nivel de cualquier pacotilla ideológica’.

“El último baluarte de la cordura”. Danilo Kis. 1 de marzo, 2000

(Milan Kundera cita a Danilo Kis acerca de este asunto crucial en su artículo La otra memoria, 31 de marzo, 2000.)

 

“El adjetivo orwelliano, primo hermano de kafkiano, alude a la angustia opresiva y a la sensación de absurdidad extrema que generan las dictaduras totalitarias del siglo XX, las más refinadas, crueles y absolutas de la historia, en su control de los actos, las psicologías y hasta los sueños de los miembros de una sociedad.

[…] el vocablo orwelliano sigue ahí, vigente, como recordatorio de una de las experiencias político-sociales más devastadoras sufridas por la civilización, y que las novelas y ensayos de George Orwell nos ayudaron a entender en sus mecanismos más recónditos.”

“Un mundo sin novelas”. . 31 de octubre, 2000

“El verdadero Orwell es una figura mucho más contradictoria y compleja de lo que aparenta ser en la imagen que ha prevalecido de él, y muy parecida a la de Albert Camus, a quien lo une, además del talento literario, la lucidez política y la valentía moral.”

“Extemporáneos: Socialista, libertario y anticomunista”. . 31 de diciembre, 2000

 

[…] “pero en su radical libertad, la literatura –sobre todo la de ficción– es, como decía Orwell, el preventivo natural contra la dictadura y algo peor, letal de hecho para los tiranos en sus ‘vastos reinos de pesadumbre’: la literatura, no el poder, suele tener la palabra final.”

“Historia de parricidios”. . 28 de febrero, 2002

 

“La lista de quienes, habiendo sido primero comunistas y luego víctimas personales del estalinismo, lo abandonaron y teorizaron su naturaleza a riesgo del ostracismo y la muerte, es menos reducida de lo que parece: Victor Serge, Boris Souvarine, Bruno Rizzi, Gaetano Salvemini, Ante Ciliga, Panait Istrati, para no hablar de los honorables compañeros de viaje defraudados: Gide, Breton, Orwell, Merleau-Ponty.”

Reseña de . Barcelona, Ediciones b, 2002.. 31 de agosto, 2002

“Se ha dicho que George Orwell colaboró con la cia (y se sigue diciendo, basta buscar en Google: ‘Orwell cia’, y en la primera entrada http://www.forum-global.de/soc/bibliot/varios/ciacult.htm se hace referencia a la relación de George Orwell con la agencia americana). George Orwell, o la distorsión de una de las ideas de su novela 1984, sirvió de inspiración a la productora de televisión Endemol para crear su más exitoso programa: Gran Hermano. El programa fue una conmoción cuando se estrenó en España en el año 2000.”

“Encerrados en un juguete”. Félix Romeo. 31 de enero, 2003

 

“¿A qué fueron los agentes enviados a España? Es evidente, según la documentación reunida por Ronald Radosh y sus colegas, que Orwell estaba en lo cierto. […] a la Unión Soviética le interesaba (de hecho, le obsesionaba) la contienda en el ámbito de la izquierda, contra los anarquistas, y especialmente contra los trotskistas del poum.

“Ensayo del mal”. . 31 de mayo, 2003

 

“George Orwell halló una explicación sencilla y la escribió en uno de sus maravillosos artículos de periódico. La situación es esta: al terminar la Segunda Guerra, Orwell viajó con otros periodistas por Alemania, y ahí tuvo ocasión de conversar con unos prisioneros acusados de crímenes de guerra. Era, sin duda, gente horrenda, nazis bestiales de los campos de exterminio. Orwell se preparó para eso, pero, dice, encontró solo un grupo de pobres diablos, gente infame, sin duda, pero común y corriente, que estaba ahí, esperando su destino.

Entonces formuló la observación que aquí nos interesa: al mirar a estos infelices, su apetito de retribución, de venganza, se adelgazó hasta casi desaparecer porque, y este es el punto, el deseo incontrolable de venganza nace de la falta de poder, de la impotencia. De hecho, consiste en eso: el vacío que sientes es el de tu impotencia. Si tienes poder suficiente, la pasión vengadora desaparece, como pasión, y queda ahí, desnuda, sin emoción, la parte de justicia que hay en la venganza.”

“Notas sobre la venganza”. Hugo Hiriart. 31 de mayo, 2003

 

“La nobleza de George Orwell (lo dijo Lionel Trilling) fue la de un hombre cuya soberbia inteligencia le permitió rehuir toda tentación de genialidad a cambio de una sátira moral que reveló, con una eficacia profética y una utilidad pública inmediata, el horror totalitario. Por más que se aleje el siglo XX, creo que incluso los espíritus poco religiosos seguirán encontrando en él la aureola del santo.”

“George Orwell”. Christopher Domínguez Michael. 30 de junio, 2003

“Por otra parte, asistimos a la desaparición del intelectual tradicional, creador de grandes diseños e ideas (del corte de Bertrand Russell, Ortega y Gasset, George Orwell, Isaiah Berlin, Karl Popper, Octavio Paz). ¿Qué queda? ¿Quién queda? [Mark] Lilla confía en la supervivencia de la ‘tenue corriente liberal’ asociada a Tocqueville: ‘Lo que marcó a esta asediada tradición liberal fue su lucidez frente a las pasiones políticas modernas y antimodernas que nacieron de la revolución, y su compromiso con una política de mejoras fragmentarias (meliorism) en una era poco menos que ideal.’”

“El intelectual filotiránico”. Enrique Krauze. 31 de marzo, 2004

 

“Los intelectuales también son (somos) responsables. George Orwell (escritor de izquierda liberal) señaló que el signo más sombrío del siglo XX era el desdén del intelectual por la verdad objetiva.”

“Para salir de Babel”. Enrique Krauze. 31 de mayo, 2004

 

“‘Cuando hay un abismo entre los propósitos reales y los declarados, se vuelven hacia palabras largas y modismos agotados, como un calamar que esparce su tinta’, en palabras de Orwell.”

“Las interfaces del poder”. José Antonio Millán. 30 de junio, 2004

 

“Ya anunció Orwell que el lenguaje que evoca imágenes muy crudas no es el adecuado para dirigirse a una población integrada por súbditos. Se trata, por el contrario, de narrar los hechos de manera indirecta, para que el público no los visualice en su mente ni, en consecuencia, los registre en su memoria”.

“El redactor Klemperer”. Llàtzer Moix. 30 de junio, 2004

 

“Un pequeño consejo: en general, es muy poco inteligente citar a Orwell si has perdido pie en el territorio de la equivalencia moral. Y es imprudente evocar a Orwell cuando se está empeñado en una reescritura infantiloide de la historia reciente.”

“Las mentiras de Michael Moore”. Christopher Hitchens. 30 de septiembre, 2004

 

“La responsabilidad intelectual tiene su precio, como supieron en su momento Orwell, Camus o Gide, pero estamos dispuestos a asumir ese riesgo con tal de seguir siendo un instrumento confiable de pensamiento contra la retórica de lo políticamente correcto, contra la enajenación ideológica y las verdades de conveniencia.

Seguiremos con nuestro empeño intelectual de construir un genuino diálogo trasatlántico, demostrando número a número que las fronteras no existen para el pensamiento crítico y la literatura de calidad.”

“Tres años de Letras Libres”. . 31 de octubre, 2004

“Quien haya leído Homenaje a Cataluña recordará que fue en las milicias de ese partido en las que George Orwell se alistó para combatir el fascismo. Uno se pregunta qué sabríamos de esa represión si el escritor británico no la hubiera sufrido en su propia carne y si poco después, al precio de ganarse la inquina de la izquierda ortodoxa, no se hubiera atrevido a publicar su testimonio.”

Reseña de En busca de Andreu Nin.. 31 de mayo, 2005

“La suya es la voz de la conciencia individual en un mundo regido por vastas fuerzas impersonales. Es verdad que algunos de los problemas de nuestro tiempo no apuntaban siquiera en el suyo (la vuelta del fundamentalismo religioso es el más obvio) pero la mayoría de los ‘ismos’ que lo ocuparon han sobrevivido (nacionalismo, imperialismo, socialismo, pacifismo, antisemitismo, comunismo, totalitarismo) y las observaciones de Orwell resultan tan pertinentes ahora como lo fueron en 1940: hasta el sonido de las palabras que terminan en ‘ismo’ parece traer consigo un olor a propaganda. Las lealtades de grupo son necesarias, pero, en la medida en que la literatura es obra de individuos, las lealtades envenenan a la literatura.”

“Vigencia de Orwell”. Enrique Krauze. 31 de agosto, 2006

 

“Apenas a finales del mes pasado, el Orwell Prize decidió publicar los diarios de George Orwell. A manera de celebración por el setenta aniversario de que fueron escritos, que irá consignando las entradas según las fechas que correspondan.”

“Obituario, conflicto y efeméride”. La redacción. 15 de agosto, 2008

 

“‘Orwell no era capaz de sonarse la nariz sin lamentar las condiciones de trabajo en la industria del pañuelo’. Cyril Connolly”.

“Colegas admirables”. Gabriel Zaid. 30 de junio, 2009

“Me encanta su hermoso manejo de la lengua inglesa: Orwell escribió una prosa clara y descriptiva, magníficamente controlada y modulada. Leerlo es como arrojarse a una piscina de agua limpia y fría: una experiencia tonificante.”

“La escritura detectable. Entrevista con Christopher Priest”. Mauricio Montiel Figueiras. 30 de septiembre, 2009

 

“Nadie lo puede explicar mejor que George Orwell: ‘Casi cualquier europeo entre 1890 y 1930 vivía en la creencia tácita de que la civilización duraría por siempre. […] En esa atmósfera, el desapego intelectual, e incluso el diletantismo, eran posibles. […] Sin embargo, desde 1930 ese sentimiento de seguridad no existe más. Hitler y la depresión se encargaron de destruirlo. […] En circunstancias semejantes el desapego es inviable. No puedes tener un interés puramente estético en una enfermedad de la que tú mismo estás muriendo.’”

“Francis Bacon: dicta y contradicta”. María Minera. 31 de octubre, 2009

 

“Amazon vende Kindle, una pantalla portátil conectada a su centro de servicio; y, aprovechando el acceso, suprimió dos libros (¡de Orwell, para mayor simbolismo Big Brother!), aunque bonificándolos, con el escándalo que es de suponerse. Bezos reconoció de inmediato que fue una arbitrariedad estúpida y aseguró que nunca volverá a suceder.”

“Todos los libros a la mano”. Gabriel Zaid. 31 de octubre, 2009

 

“Cualquier escritor que adopta el punto de vista totalitario –dijo George Orwell–, que consiente la falsificación de la realidad y las persecuciones, se destruye a sí mismo en ese instante.”

“Gabriel García Márquez. A la sombra del patriarca”. . 31 de octubre, 2009

Homenaje a Cataluña (1938), de George Orwell

“Muestra como nadie el aburrimiento de la Guerra Civil… en la que los leales a la República se asesinan entre ellos. La experiencia le obligó a renunciar a su ideología pesada y obsoleta como una coraza medieval y pensar que tenía que atreverse a estar solo.”

Hormigón (1982), de Thomas Bernhard

“Bernhard es un escritor español, como lo son Hemingway y Orwell. Como Francis Bacon es un pintor español. Esta novela, o relato autobiográfico, o lo que sea, mira un país de turistas como nadie lo ha hecho en las lenguas españolas.”

“España en cien libros” (Las dos menciones citadas son de la selección de Félix Romeo). Andrés Sánchez Robayna, ,,. 31 de enero, 2010

 

“En 1984, de George Orwell, el Ministerio de la Verdad opera reescribiendo y maquillando la historia a conveniencia de El Partido. El cine de alto presupuesto hollywoodense, de manera paulatina, se ha convertido en una instancia similar […].”

“Clash of the Titans”. . 6 de mayo, 2010

Sobre la decencia común es un libro utilísimo para entender a ese inmenso escritor que fue Orwell […]. Y en estas coordenadas se sitúa el libro de Bégout: en su defensa de la democracia, afirma, Orwell fue por encima de todo un defensor de la decencia común, esa cosa que, por suerte, las leyes no pueden sistematizar del todo, pero que es básica para una sociedad razonable.”

Sobre la decencia común. . 30 de septiembre, 2010

 

“Algo que, recordando su participación en la Guerra Civil, llamaba la atención de George Orwell: ‘Todo el mundo cree en las atrocidades del enemigo y descree de las propias, sin molestarse en examinar ninguna prueba.’”

“Las aguas tóxicas”. Manuel Arias Maldonado. 31 de octubre, 2010

“George Orwell escribió en El camino a Wigan Pier que, a pesar de que quizá la igualdad económica sea demasiado pedir, a él le gustaba la idea de un mundo en el que el hombre más rico lo fuera solo diez veces más que el más pobre.”

“A mí ni me miren”. David Bromwich. 31 de diciembre, 2010

“El elemento más llamativo contenía las notas de los investigadores sobre el propio Orwell (“Enric”, por Eric Blair, su verdadero nombre) y su esposa, Eileen Blair. En Homenaje a Cataluña, Orwell describió con cierta ligereza su persecución por parte de los agentes soviéticos en Barcelona. Pero el dossier revelaba que la investigación de los Blair era cualquier cosa menos inocua. […] La implicación es clara: Orwell era un objetivo importante y probablemente habría sido liquidado o secuestrado y enviado a Rusia si lo hubieran atrapado. El volumen, El proceso del poum (...) sigue siendo una fuente indispensable para los historiadores de la Guerra Civil y los biógrafos de Orwell.”

“Los archivos, la izquierda y la Guerra Civil”. . 31 de enero, 2011

“Popper fue el primero que me abrió los ojos. Y luego siguió Bertrand Russell, que escribió un libro tempranísimo contra la Revolución rusa. Más tarde vino Berlin y, en fin, ya una larga sucesión: Orwell, Koestler, el propio Paz, desde luego... todos críticos de la Revolución rusa.”

“XIII y última. Enrique Krauze: la conciencia liberal”. .28 de febrero, 2011

 

“Intuyo que tal vez ahí esté lo más peculiar de Orwell: esa capacidad de meterse hasta el tuétano dentro de cierta realidad, por lo general movido por la revuelta y con intención justiciera. Él mismo lo dice en su ensayo más revelador, Por qué escribo: ‘Mirando retrospectivamente mi obra, veo que de forma invariable fue cuando no había una intención política que escribí libros sin vida y me traicioné en pasajes grandilocuentes, frases sin significado, patrañas y adjetivos decorativos.’

Y luego, la caricaturización de Orwell por quienes pretenden convertirle en una suerte de campeón de la propaganda contra el estalinismo más ramplón. Algo un tanto melancólico si se piensa que Orwell hizo en Que no muera la aspidistra el retrato de la publicidad más lúcido y visionario que se recuerda, y no sin escalofrío fue comprobando que la industria copiaba sus magníficos sarcasmos, solo que proponiéndolos en serio. Eso le sucedería más de una vez. Es evidente que su retrato de la tiranía abarca mucho más, y una pista podría ser que cada vez usamos más expresiones que parecen el colmo del futurismo y que fueron acuñadas por él, como ‘policía del pensamiento’. No sin misterio, sus escritos ganan con el tiempo en actualidad y novedad.”

“Donde comienza Orwell”. Pedro Sorela. 11 de septiembre, 2011

“Tener a [Octavio] Paz de vuelta era como tener cerca a Orwell, Camus o Koestler, los antiguos hechizados, los grandes desencantados de la Revolución. Paz hizo entre nosotros lo que los disidentes del Este (Kolakowski, Havel, Sajarov) hacían en sus países: criticar a la izquierda totalitaria real desde la izquierda democrática posible.”

“Tierra de redentores”. Enrique Krauze. 3 de octubre, 2011

“‘Leer a George Orwell y escribir sobre él en 1986 posee una equívoca ironía’, dice Harold Bloom al inicio del artículo dedicado a la novela 1984, antes de declararse abrumado por una ‘mezcla antagónica de reacciones estéticas y morales’ y de asegurar que no hay nada intrínseco en el libro que asegure su importancia en el futuro. Sus dudas se extienden incluso al género del texto: ‘¿cómo definir este libro?, se pregunta, ¿se trata de una sátira o de una obra de ficción?, ¿es una distopía o un contramanifiesto?’, como si estas categorías fueran mutuamente excluyentes.”

“El canon imposible de Harold Bloom”. Jorge Téllez. 6 de junio, 2013

 

“George Orwell –que detestaba el nacionalismo aún en la inocua variante del fútbol– hizo la distinción entre patriotismo y nacionalismo: ‘Por patriotismo entiendo una devoción a un lugar particular o a una determinada forma de vida… El nacionalismo, en cambio, es inseparable de la voluntad de poder’”.

“El trauma nacionalista”. Enrique Krauze. 19 de septiembre, 2013

“Podríamos hacer un linaje de nuestros intelectuales preferidos del siglo XX. Seguramente estarían Camus, Orwell, Aron, Revel... Lo que esa gente tenía en común, básicamente, era que estaba enfrentada con lo que pensaba la mayoría de intelectuales de su época y país, y sobre todo con los de lo que parecería que es su propio bando, y que recibieron innumerables palos por ello.”

La crisis de los intelectuales”, Ramón González Férriz, ,,. 23 de enero, 2014

 

“George Orwell alcanzó fama mundial con sus novelas Rebelión en la granja y 1984, pero aunque no las hubiese escrito debería seguir siendo considerado uno de los escritores fundamentales del siglo XX, porque la carga que contienen los textos de sus ensayos y sus crónicas autobiográficas es de un calibre mayor. Si pasásemos a los escritores del siglo pasado por un cedazo y observásemos cuáles nos quedan sobre la malla después de la criba, ahí estaría sin duda Orwell. […] Porque no se me ocurre un ensayista mejor que él, en la medida en que fue capaz de contar el mundo que le tocó vivir y contarse a sí mismo.”

“La lengua de Orwell”. Ismael Grasa. 19 de marzo, 2014

 

“Simon Leys murió en Canberra el 11 de agosto de 2014. […] Y de Leys puede decirse, como de Orwell, que abrió los ojos a miles y miles de lectores ciegos o ignorantes o ilusos o malintencionados o biempensantes.”

“Pierre Ryckmans, alias Simon Leys”. Christopher Domínguez Michael, 12 de enero, 2015

“La influencia de Orwell ha sido absolutamente nociva. Orwell estuvo muy poco tiempo, en un frente donde apenas pasaba nada, el de Aragón. [… ] Pero el problema no es Orwell, sino su lector. ¿Debo leer el libro de Orwell? Sí, claro. Pero tienes que leer cincuenta más.”

“Entrevista con Paul Preston: ‘Franco no era fascista. Era algo peor’”. Daniel Gascón. 17 de noviembre, 2015

 

“En un artículo publicado en The Tribune en noviembre de 1946, George Orwell sugirió provocadoramente invitar a cien mil refugiados judíos que luchaban por llegar a Palestina a que se establecieran en Reino Unido. ¿Por qué no?, se preguntaba; el sionismo no es la solución, sino otro peligroso nacionalismo. Y ya que estamos, añadió, ‘¿por qué no ofrecer la ciudadanía británica al millón de personas desplazadas que languidece en los campos alemanes, dado que nadie más los acogerá?’ Orwell pensaba que el nacionalismo era el problema que había impedido a la gente responder al sufrimiento de los refugiados, una patología profundamente irracional que ni siquiera los mayores horrores del siglo habían conseguido desplazar.”

“Como en casa en ninguna parte”. Lyndsey Stonebridge. 16 de febrero, 2016

Traducción del inglés de Ricardo Dudda. Publicado en New Humanist. A través de Eurozine.

“Cuando entrevisté a Paul Preston hace unos meses le pregunté por George Orwell. Me sorprendió la visión tan negativa que el historiador británico tenía de uno de mis héroes. Se lo comenté al editor Miguel Aguilar, que me dijo: ‘Los historiadores suelen hablar mal de Orwell. Creen que lo suyo era intrusismo profesional’”.

“Pasarse al enemigo”. . 25 de marzo, 2016

 

“En su ya clásico Por qué Orwell es importante, recién reeditado en español por Página Indómita, Christopher Hitchens escribe: ‘No cabe duda de que Orwell tenía muchos instintos –por no decir prejuicios– conservadores. Como ya he argumentado, se pasó la vida tratando de vencerlos mediante la razón […] Su antinacionalismo, cosmopolitismo y desprecio por los valores victorianos parecían flaquear cuando aparecía su amor por la pequeña Inglaterra rural.

Tanto Hitchens como Orwell dieron bandazos en su vida. Cambiaron de opinión, se equivocaron, se radicalizaron o moderaron en algunos aspectos, pero se aferraron a unas pocas ideas irrenunciables: la oposición al totalitarismo, la libertad, la igualdad, la verdad. Más allá, eran flexibles y se autocuestionaban. Koestler decía de Orwell que era ‘implacable consigo mismo, y la extensión de esa implacabilidad [a los demás] era una especie de cumplido’”.

“Hitchens, Orwell y los que se equivocan”. Ricardo Dudda. 8 de junio, 2016

“1984, la novela de Orwell, incrementó sus ventas un 10.000% después de la llegada de Trump a la presidencia de Estados Unidos.”

“¿1984 es una lectura pertinente para entender a Trump?” César Tejeda. 8 de febrero, 2017

 

“A veces aclararle al lector el punto de vista propio, lo que cabría denominar parcialidad transparente, puede ser más honrado que una imparcialidad fingida. El ejemplo clásico es Homenaje a Cataluña, de George Orwell, una de las mejores obras de periodismo político moderno. En el último capítulo, Orwell escribe: ‘Por si no lo he dicho antes en algún sitio del libro, lo diré ahora: desconfíen de mi parcialidad, de mis errores de hecho y de la distorsión inevitablemente provocada por haber visto solo un ángulo de los acontecimientos.’ En la práctica, dice ‘¡No me crean!’, y por eso le creemos.”

“¿En qué consiste el buen periodismo?” Timothy Garton Ash. 17 de abril, 2017

“Estoy a favor de un ministerio de la verdad. Orwell es uno de mis escritores más queridos y estaría de acuerdo conmigo, dispuesto a rectificarse… Creo que la verdad es como la sanidad y las cosas que pertenecen al dominio de lo público.”

“La verdad es un bien común y debe ser protegida. Entrevista a Arcadi Espada”. Daniel Gascón. 17 de abril, 2017

 

“‘La resistencia a la opresión comienza por cuestionar el constante uso de palabras de moda.’ Victor Klemperer esgrimió esta idea en su libro lti. La lengua en el Tercer Reich, publicado en 1947 y en el que analizó cómo el régimen nazi retorció la lengua alemana con fines propagandísticos. [...] Poco más de un año después George Orwell publicaba 1984, donde teorizaba sobre el concepto de la neolengua.”

“El lenguaje como arma arrojadiza”. Paula Corroto. 1 de febrero, 2019

 

“Ya se actualice a Canetti o se rescate a Orwell, son legión quienes añoran una esfera pública racional que, como señala el autor, constituye uno de los más arraigados mitos de nuestro tiempo.”

“Elogio de la nueva clase discutidora”. Manuel Arias Maldonado. 1 de abril, 2019

“Orwell da una advertencia sobre el presente: Esto está aquí, existe, es lo que podemos hacer, no debemos ir más allá en esta dirección. En cambio, Huxley hacía predicciones, y son predicciones que asustan. Es aterrador, preciso y realmente asombroso. Los dos convergen en la idea de la privacidad. La privacidad resulta un enemigo del Estado moderno que imaginan los dos.”

“Vivimos en una gran era de fortificaciones, fronteras y divisiones creadas recientemente. Entrevista a John Lanchester.” Daniel Gascón. 1 de septiembre, 2019

 

“Como escribió Orwell, ‘la reseña prolongada e indiscriminada de libros es un trabajo excepcionalmente desagradecido, irritante y agotador’”.

“Dos o tres cosas que sé sobre la crítica”. Aloma Rodríguez. 22 de noviembre, 2019

 

“Los escritores que más me importan y nunca me cansan son Shakespeare, Swift, Fielding, Dickens, Charles Reade, Samuel Butler, Zola, Flaubert y, entre los escritores modernos, James Joyce, T. S. Eliot y D. H. Lawrence. Pero creo que el escritor moderno que más me ha influido es Somerset Maugham, a quien admiro inmensamente por su capacidad de contar una historia francamente y sin florituras. Aparte de mi trabajo lo que más me preocupa es la jardinería, especialmente de hortalizas. Me gustan la cocina inglesa y la cerveza inglesa, los vinos tintos franceses, los vinos blancos españoles, el té indio, el tabaco fuerte, los fuegos de carbón, las velas y las sillas cómodas.”

“No sirve de nada multiplicar los ejemplos. La cuestión es que todos somos capaces de creer cosas que sabemos que son falsas, y luego, cuando finalmente demuestran que nos equivocamos, de retorcer sin pudor los hechos para mostrar que teníamos razón. Intelectualmente, es posible realizar este proceso durante un tiempo indefinido: la única pega es que tarde o temprano una creencia falsa choca con la dura realidad, normalmente en un campo de batalla.”

“Ver lo que tenemos delante de las narices requiere una lucha constante. Una forma de ayudar a hacerlo es llevar un diario, o, en todo caso, mantener algún tipo de registro de las opiniones que tenemos sobre acontecimientos importantes. De otro modo, cuando los acontecimientos destruyen una creencia particularmente absurda, uno puede simplemente olvidar que la tuvo.”

“George Orwell: fragmentos de una vida”. Daniel Gascón. 21 de enero, 2020 ~


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