Réplica y contrarréplica | Letras Libres
artículo no publicado

Réplica y contrarréplica

 

 

Estimado Sr. Krauze:

En referencia al artículo “El estado de las artes”, en la categoría referente a la música, publicado en la revista Letras Libres núm. 137, correspondiente al mes de mayo de 2010, escrito por Juan Carlos Reyna, me permito solicitarle atentamente hacer las siguientes aclaraciones:

 

1. La Orquesta de Baja California (OBC) es una organización que cuenta con 20 años de existencia y ha acumulado aprecio de la comunidad, por lo que las imprecisiones mencionadas por el escritor causan daño a esta y a sus integrantes.

 

2. El Sr. Reyna afirma en su artículo que el Director Musical anterior, Iván del Prado, fue destituido de su cargo sin explicación alguna. Esta aseveración es falsa. El Mtro. Del Prado cumplió con el contrato anual de prestación de servicios que tenía firmado con la OBC y este no le fue renovado por causas que se le hicieron saber con claridad y que posteriormente fueron del dominio público. Causas que no son mencionadas en el artículo de referencia.

 

3. El Patronato de la OBC recauda fondos. Los ingresos que integran su presupuesto anual son generados de la siguiente manera:

 

a) Venta de servicios a favor de Conaculta para programas de difusión musical = 8%

b) Intercambio de servicios al Instituto de Cultura de Baja California y a los gobiernos municipales = 46%

c) Venta de conciertos privados y otros servicios = 18%

d) Donativos de la iniciativa privada en efectivo y en especie = 28%

 

4. Desde hace tres años el Patronato publica sus estados financieros dictaminados en la página www.obc.org.mx, por lo que la información es transparente para quien desee consultarla.

 

5. La OBC no está en quiebra, como afirma el Sr. Reyna. Tiene resueltos sus pasivos fiscales históricos y se encuentra pagando impuestos federales, estatales y locales. De hecho, acaba de cambiar sede a su recién estrenado edificio (Centro de Artes Musicales) que alberga también su proyecto pedagógico, mismo que ya beneficia a cientos de estudiantes de música y que, por cierto, fue construido con recursos gestionados por el Patronato.

 

6. El Mtro. Eduardo García Barrios no tiene responsabilidad alguna en los hechos que le imputa falsamente el Sr. Reyna en su artículo, mismos que, en todo caso, hubieran impedido su regreso a la OBC. De hecho, desde el arribo de García Barrios como Director Musical los conciertos de la orquesta han mantenido llenos en todas sus funciones en el estado, lo que habla del aprecio que le manifiesta la comunidad.

 

7. La OBC no es “un puñado de músicos”, como afirma el reportero. Es un ensamble de 17 solistas nacionales y extranjeros de reconocida calidad profesional que alternan con músicos adicionales cuando el programa lo requiere. La OBC posee más de 230 arreglos hechos para su dotación artística; ha tocado en el Lincoln Center de Nueva York, en el Festival Cervantino, en el Palacio de Bellas Artes y en diversos escenarios de México y Estados Unidos; ha producido 12 discos, uno de los cuales fue nominado al Grammy en 2001; ha acompañado a Luciano Pavarotti, Eugenia León, Betsy Pecanins, Encarnación Vázquez, Lourdes Ambriz, César Olguín, entre otros. ~

 

Atentamente,

– Mtro. Alfredo Álvarez Cárdenas

Presidente del Patronato de la OBC

 

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Lic. Alfredo Álvarez Cárdenas:

La Orquesta de Baja California (OBC) es una organización que aprecio como tijuanense y profesional de la música. Estudié en su programa pedagógico y he tocado con ella. Mis críticas, preste mejor atención al texto, no “causan daño a esta y a sus integrantes”. Mis críticas no están dirigidas a los excelentes músicos que la integran, a los cuales respeto y admiro, sino a los administrativos que no han sabido capitalizar de mejor manera el futuro de la agrupación.

Iván del Prado fue destituido de su cargo sin una explicación que impidiera confusiones. Tan es así que medios locales (“Preocupa futuro de la OBC”, diario La-Ch, 2 de febrero de 2010, por mencionar un ejemplo) ventilaron cartas que exigían una explicación pública. Si el patronato de la obc, un organismo privado, sí recauda fondos, ¿por qué el número de sus integrantes disminuye año con año? ¿Por qué las renuncias de músicos, el retraso en la apertura del conservatorio que usted anuncia? Las respuestas a estas y otras preguntas no pudieron ser respondidas al revisar los estados financieros dictaminados en la página web www.obc.org.mx. Lo que sí es del dominio público son los muchos aprietos económicos en los que ha estado la obc a lo largo de su historia y que han orillado a cancelar presentaciones. Medios locales (“La OBC en quiebra”, semanario Zeta, núm. 1783, por mencionar un ejemplo) lo han advertido en reiteradas ocasiones, e incluso han responsabilizado al patronato que usted encabeza de ello. El 54% de sus recursos provienen del estado y no de la iniciativa privada: esto perpetúa una cultura de dependencia que critico, precisamente, en mi artículo. Eduardo García Barrios, un director musical excepcional, carismático y honesto, no cometió ningún fraude, como supongo que usted quiere leer en mi texto. Claramente lo responsabilizo de hacerse cargo durante años de un aspecto que, creo, debió haber recaído no en él sino en manos de administrativos con visión y eficacia. Usted mismo llegó a criticar el “proyecto unipersonal que genera desconfianza” en que se llegó a convertir la obc bajo su batuta (“La reestructuración de la OBC”, semanario Zeta, núm. 1785).

Escribo estas líneas horas después de haber visto a mi hermano gemelo tocar como solista junto a la OBC en uno de los mejores conciertos que he presenciado en años. Yo también he tocado junto a la obc, la última vez en octubre pasado como parte de mis funciones en el proyecto Nortec: Bostich + Fussible + Tijuana Sound Machine. Es por el apego que le tengo a la obc que pretendo, a través de mi crítica, alertar sobre la necesidad de rescatarla de las deficiencias administrativas que han impedido que la orquesta crezca y siga enorgulleciendo a quienes la hemos seguido desde sus inicios. ~

Respetuosamente,

– Juan Carlos Reyna