Precisiones puntuales | Letras Libres
artículo no publicado

Precisiones puntuales

Querido Enrique:
     En la carta que le escribí a Manuel Álvarez Bravo y que Letras Libres publicó el mes pasado los redactores se permitieron introducir algunas variaciones, sin duda con la idea de que me enmendaban la plana. Pero metieron la pata.
     En el cuarto párrafo, por ejemplo, jugué a acumular en una frase expresiones populares que a don Manuel le divierten y escribí: "¿O le parece que estoy agarrando el chirrión por el palito y parezco don Ferruco en la Alameda? Pues ya estará de Dios, el que nace pa maceta no sale del corredor, a eso vinimos y a lo que te truje, Chencha. ¿Cómo le quedó el ojo?" Lo que apareció publicado es otra cosa:"¿O le parece que estoy agarrando el chirrión por el palito y le doy un aire a don Ferruco en la Alameda? Pues ya estará de Dios: el que nace pa maceta no sale del corredor, a eso vinimos, y a lo que te truje, Chencha. ¿Cómo le quedó el ojo?" Me cambiaron una coma por dos puntos, añadieron una más y donde decía "parezco" pusieron "le doy un aire". Gramaticalmente, las dos maneras de puntuar son igualmente válidas, nomás que la original tenía una intención rítmica —que los redactores no entendieron, y no me voy a tomar el trabajo de explicarles— y, sobre todo, fue la que yo decidí. Lo grave está en eso de "le doy un aire", porque la frase hecha es "parece don Ferruco en la Alameda", y las citas no se corrigen. Tampoco las cartas, que son documentos.
     Hay más metidas de pata, pero ya qué remedio. Nomás les ruego a los redactores que la próxima vez pregunten antes de meter mano. A lo mejor es cola y pega, quién quita. Pero a lo mejor no y, francamente, no hay que ser. -