Un chemin en forêt / Un camino en el bosque (fragmentos) | Letras Libres
artículo no publicado

Un chemin en forêt / Un camino en el bosque (fragmentos)

2.

Son retour au même, sa couronne —
ronces brunes qui ne laissent pas
d’éraflures, mais le sang qui bat
dans les tempes (car les pas résonnent
de ce sang) leur a laissé figure
d’êtres qui ne sont, puisque ces pas
sont les tiens, que traces du combat
vers la rive, vers la ligne obscure,
meuble, sur laquelle tu tâtonnes,
incapable de dormir, creusant
l’air, non, pas de la sanie, du sang,
dans le cercle où tu ne vis qu’absent,
la mémoire que tu désordonnes,
sans limite, l’ombre de personne.

13-15 mai 2016

 

2.

Su regreso a lo mismo, su corona
esas zarzas oscuras que no dejan
ningún rasguño pero nunca cejan
de latir en las sienes que aprisionan;
pasos de sangre trazan la figura
de seres que no están porque esos pasos
son los tuyos, las huellas y repasos
del combate en la orilla, línea oscura,
el mueble que tanteas lentamente,
incapaz de dormir, atravesando
el aire; sin la sanie, pura sangre,
del círculo que solo ausente habitas,
memoria en la que no hay orden alguno,
sin límite, la sombra de ninguno.

13-15 de mayo de 2016

 

*   *   *

 

3.

Sans limite, l’ombre de personne,
sans les os creusés qui nous relient,
sans la craie, des deux côtés, le lit
de rivière où vont les cendres, père
revenu dès que tu te libères
de l’image, le marron poli
par le pouce contre la folie,
mais ta voix qui manque au téléphone,
le chemin vers toi et loin de toi,
glissement vers toi alors que tu
gardes le même âge, c’est le corps
qui n’est pas le tien, le maladroit,
et les yeux toujours aussi perdus
d’être en vie et de porter ce mort.

17-18 mai 16

 

3.

Sin límite, la sombra de ninguno,
sin los huesos cruzados que nos unen,
sin la creta, sus dos lados, el lecho
de ese río que guarda tus cenizas,
padre devuelto que te has liberado
de la imagen, la castaña pulida
por el pulgar que evita la locura,
pero falta tu voz en el teléfono,
el camino hacia ti, lejos de ti,
me deslizo hacia ti mientras conservas
una edad invariable en ese cuerpo,
que es tuyo sin ser tuyo, esa torpeza,
con la mirada siempre tan perdida
de estar vivo y cargar con ese muerto.

17-18 de mayo de 2016

 

*   *   *

 

15.

La première pour l’adolescence.
La forêt, à Pâques, sous la pluie
continue — tu glisses, je te suis,
je ne te distingue qu’au silence.
La terreur — traduis : l’indifférence
ou plutôt cette épaisseur de nuit,
le besoin des yeux et le «je suis
là», une autre forme de l’errance.
Aujourd’hui, si j’ai tenu le compte,
bienvenue à toi, ma double honte
d’être en vie et de porter ce mort
sans limite, l’ombre de personne,
son retour au même, sa couronne,
corps jeté parmi les autres corps.

3-6 mai 16

 

15.

La primera para la adolescencia.
El bosque, en Pascua, bajo la llovizna
continua: tú resbalas, yo te sigo,
el silencio proclama tu presencia.
El terror –traducido: indiferencia,
o este espesor nocturno de la nube,
necesitar los ojos, el “yo estuve
allí”, que es otra forma de la errancia.
Es hoy, si conseguí llevar la cuenta,
bienvenido a ti mismo, doble pena
de estar vivo y cargar con ese muerto
sin límite, la sombra de ninguno,
su regreso a lo mismo, su corona,
cuerpo arrojado entre los otros cuerpos.

3-6 de mayo de 2016

 

Versiones: Ernesto Hernández Busto

 

***

La legión de seguidores de André Markowicz en Facebook es un raro fenómeno de la literatura contemporánea y, en mi caso, una de las razones por las que aún frecuento esa red social. Markowicz, nacido en Praga en 1960, hijo de madre rusa y padre francés de origen polaco, es hoy uno de los mejores traductores franceses en activo (uno de los pocos en los que la erudición no está reñida con la virtud poética). Ha hecho versiones de Marlowe, Shakespeare, Strinberg, Catulo, poemas chinos de la era Tang y numerosos clásicos rusos (Pushkin, todo Dostoievski, Gogol, Chéjov, Mandelstam, Ajmátova, Brodsky...). Sus intereses son variados: la "escuela rusa de traducción", de la cual, gracias a su maestro Efim Etkind, se considera parte; el folklore bretón, el teatro, la cultura judía y la poesía rusa del XIX (a la que ha dedicado una antología indispensable editada por Acted Sud: Le soleil d’Alexandre). Otro libro indispensable, los dos tomos de Partages, recogen su diario de traductor y los comentarios de una vida dedicada a la escritura. Su obra más reciente es un relato autobiográfico: L'appartement (éd. Inculte, 2018). Tiene una web en construcción.

Como poeta (aunque en su caso habría que preguntarse si la distinción entre el traductor y el poeta sigue teniendo sentido), Markowicz ha publicado también Figures (Seuil, 2007), Les gens de cendre (2006), L’emportement (2009) y la plaquete Un chemin en fôret (Éditions Unes, 2017), de la cual he traducido estos tres fragmentos.

Se trata de una "corona de sonetos", que gira sobre la figura de su padre ausente. Esta forma de composición que surgió en Italia y se incorporó luego a la poesía española gracias varios escritores renacentistas está formada por 15 sonetos; el último verso del primer soneto es el primero del segundo, el último del segundo es el primero del tercero, y así sucesivamente. El primer verso del primer soneto acaba siendo el último del decimocuarto soneto. El decimoquinto soneto se compone del primer verso de cada uno de los catorce sonetos precedentes, y suele recibir el nombre de “soneto madre” o matrix. (EHB)