Poemas azules | Letras Libres
artículo no publicado

Poemas azules

XV

Ancho es el río, hondo, caudaloso,
es asombroso el río, turbio a veces,
a veces cristalino, generoso,
y tú y yo, balsas simples, raudos peces,
al agua íbamos de donde venimos
y el agua nos juntaron y las preces
de los muertos orando por racimos
en el cielo aleluyas refulgentes,
y tú y yo ríos en el río fuimos
y aguas chocaron y dientes;
ríos, un río fuimos en el llano,
fervientes nos mezclamos y dolientes,
nos dimos caudales de amor humano,
mas la gracia jamás suelta su mano,
lluvia, aguacero de aciertos nos dimos;
fuimos un río y ya no, aguas vivimos
aparte, ríos corriendo separados
hacia el mar, vamos a donde venimos
sin esperanza y tan esperanzados;
pródigo es el río y descomunal.

 

 

CVII

¿Adónde estás? Ya no puedo morderte
como si una fueras manzana dura,
ni escalar puedo de roca tu altura
para gozar el vértigo de verte,
ni puedo restregarme para olerte,
ostra y flor, ni navegar la finura
de tu voz con mi oído, ni premura,
mantón de seda, me urge a extenderte.
¿Adónde es que estás? Donde era yo, un hueco
dejaste lleno de sombra, aterido
me postraste y cohabito con el eco
que replica tu nombre sin sentido
por tu ausencia, en un paraje seco
donde pregunto por ti, a dónde has ido.