Letras Libres y Enrico Martínez | Letras Libres
artículo no publicado

Letras Libres y Enrico Martínez

Una decisión importante de toda revista que nace es la selección de su tipografía. Una revista como Letras Libres requería una tipografía clara, para lectores, no para consumidores; una tipografía con serifas o patines que permita la correcta diferencia entre las letras; una tipografía pulcra. Ante este reto, existían dos soluciones: irse al catálogo de tipografías existentes en el mercado o bien construir una propia. Optamos por la segunda solución, pese a los riesgos que entrañaba. (En mitad del primer cierre, la pregunta más dramática que recuerdo fue “¿ya llegaron las versales-versalitas? Me urgen para escribir ezln”.) Nuestras letras se llaman Letraslibres antigua y fueron diseñadas por David Berlow de la casa tipográfica Font Bureau de Roger Black, el diseñador de Rolling Stone, y socio de Eduardo Danilo, director de diseño de Letras Libres. Letraslibres antigua está inspirada en la tipografía de Enrico Martínez, cosmógrafo real, médico aficionado, intérprete del Santo Oficio, ingeniero e impresor de Nueva España. Enrico Martínez es conocido por haber sido el responsable del Tajo de Nochistongo, el intento colonial por crear un salida natural para las molestas aguas del Valle de México. Menos reconocida es su labor como editor, pese a ser el creador de la más relevante tipografía clásica de México que se conserva, según señala en su espléndido estudio Juan Pascoe (Cfr. La obra de Enrico Martínez, Taller del Martín Pescador). La forma en que Enrico Martínez se hizo de una imprenta es por demás curiosa (los interesados en seguir los avatares de esta historia rocambolesca pueden ir a Francisco de la Maza, Enrico Martínez, cosmógrafo e impresor de Nueva España). Martínez sirvió de intérprete, por su origen holandés, en el juicio con que la Inquisición despojó al flamenco Adriano Cornelio César, acusándolo de hereje, de la imprenta que poseía. Ante la negativa del editor Martín de Bribiesca por recibirla, la imprenta, con todos sus tipos e instrumentos, fue a caer en las manos del propio Enrico, quien se dedicó en cuerpo y cincel a construir una tipografía y a desarrollar toda una carrera como editor. La propuesta de Eduardo Danilo de crear una tipografía nueva inspirada en la de Enrico Martínez es una idea original del editor Gonzalo García Barcha. La generosidad de Gonzalo no se limitó únicamente a “soltar” la idea, sino que nos ayudó directamente en el empeño de seguir el rastro de Enrico Martínez. En menos de un mes, y con un trabajo intenso, Eduardo Danilo y David Berlow lograron el milagro de construir toda una familia tipográfica para Letras Libres. Su trabajo se distancia bastante del de García Barcha, quien tiene la idea de respetar el trazo original, aun en sus defectos e irregularidades, frente a la interpretación moderna que proponen Danilo y Berlow. De cualquier forma, y más allá de ser la primera revista mexicana que se imprime en un tipo no sólo propio sino inspirado en la tradición editorial y tipográfica del país, lo que de verdad queremos como editores es aspirar a la claridad. Parafraseando a Ortega y Gasset (“la claridad es la cortesía del filósofo”), la cortesía del editor es la tipografía. ~ — Ricardo Cayuela Gally