La otra biblioteca de Borges (notas de un postcentenario) | Letras Libres
artículo no publicado

La otra biblioteca de Borges (notas de un postcentenario)

1. Jorge Luis Borges, Los naipes del tahúr, prólogo de Noé Jitrik, epílogo de Alicia Borinsky, Emecé, Buenos Aires, 212 pp.

La noche del 22 de julio de 1921 el ejército español es aniquilado en Marruecos por los rifeños de Abdelkrim. Mueren 20 mil reclutas y su comandante, el general Fernández Silvestre. Mientras tanto, en Madrid, Luis Burgos, un joven rioplatense, pierde casi todo su dinero por obra de un tahúr que, para distraer a sus víctimas, imprime en sus naipes fotos de parejas en el coito. Las cartas, sin decirlo, prefiguran el destino de Burgos.
     Luis cae en manos del hampa literaria que merodea por la Puerta del Sol. En el burdel Casa Elena logra su primera experiencia con La Lolis, una joven y muy hermosa prostituta. Burgos se enamora de La Lolis y quiere llevársela consigo. La muchacha le pide que regrese al amanecer cuando termine su jornada en el prostíbulo.
     En la plaza de Santa Ana Burgos dialoga con dos personajes de la noche: Dorio de Gadix y Pedro Luis de Gálvez, un hampón y sablista de gran talento literario que escribe buenos sonetos y a quien se atribuye haber redactado, a sueldo del millonario argentino Enrique Larreta,La gloria de don Ramiro.
     Tras muchas peripecias en el Viaducto y en El Retiro, Burgos regresa a Casa Elena. La Lolis quiere irse con él pero su explotador, El Zurito, se lo impide y reta a Burgos. Mientras tanto, las primeras noticias del desastre de Annual causan revuelo entre las prostitutas y sus clientes. Burgos acepta el desafío y muere acuchillado por El Zurito. En su vertiginosa agonía piensa que es el general Fernández Silvestre y ha caído en África peleando contra los moros.
     La única novela de Borges, hecha hacia 1925 y extraviada durante más de setenta años, asombra por sus afinidades con Ulysses, Luces de bohemia y sobre todo con Las máscaras del héroe (1996), obra de Juan Manuel de Prada, que nació en 1970. Esta prosa del joven Borges no se parece a la de sus primeros ensayos y se muestra muy influida por Pío Baroja.

2. Fanny Ubeda, Todo al fuego: notas de lectura, tomo I: 1956-1966, prólogo y selección de Saúl Yurkievich, Planeta, Buenos Aires, 400 pp.

Confidente, mucama, enfermera y ocasional secretaria hasta su inexplicable despido en 1986, Fanny Ubeda tiene un lugar en la mitología literaria por haber arrojado al incinerador cerca de 15 mil libros que sus ingenuos autores enviaron a Borges. Pero nadie sabía que antes de echarlos a las llamas, Fanny redactaba agudas notas de lectura. Un solo ejemplo de su talante crítico: "La sangre de Medusa por J. E. Pacheco. ¡Pobre de El Señor con su cauda de imitadores lamentables! Estos cuentitos mexicanos me dieron la impresión de leer en voz alta la prosa de Borges con acento de Cantinflas."

3. Carlos Monsiváis, La Biblia en Borges: estudio y concordancias, Sociedades Bíblicas del Nuevo Milenio, México, 480 pp. (Libro más CD-ROM.)

No todos sus admiradores saben que Monsiváis es también la mayor figura intelectual del protestantismo mexicano y un scholar bíblico de reputación planetaria. En esta obra monumental, fruto de cuarenta años de trabajo, estudia la importancia decisiva que tuvo para la prosa y el verso de Borges la Biblia de Casiodoro de Reina y Cipriano de Valera. Señala, aclara, relaciona y comenta todas las citas y alusiones bíblicas que hay en Borges y las descubre en donde no están indicadas. Así, en "La casa de Asterión", un cuento de tema mitológico griego, el Minotauro dice: "Yo sé que mi redentor vive y al fin se levantará sobre el polvo." Monsiváis nos remite a la fuente: Job 19, 25.

4. Moonbeam, un soneto desconocido de Borges, dibujo de Juan Soriano, presentación de Christopher Domínguez Michael, Mata-Hari Ediciones, sin paginación.

En 1969 una revista mexicana pidió a Borges un texto sobre el desembarco en la luna. Se dice que envió este soneto. cdm pone en duda la atribución y no encuentra en sus versos la fluidez ni la tersura habituales. Piensa que es un hoax imputable al sector local del Ta Li Po (Taller de Literatura Potencial). Juzgue quien lea:
Ariosto la soñó. También Cyrano.
Y con Verne y con Wells sus arenales
abandonaron mapas y manuales
para adentrarse en el afán humano.
Yo la he visto en Palermo y el lejano
mar de reflejos sobrenaturales.
Gallina de los campos celestiales,
dijo Gracián en rudo castellano.
Quien la mira la ve por vez primera.
Algún secreto horrible hay en la luna:
causa un horror sagrado que se aúna
a su cara de sombra verdadera.
Alta la dejo en su épico universo
y casi no tocada por mi verso.
5. Julio Ortega, Borges and the Lost Generation, Oxford University Press, 288 pp.

Un análisis muy amplio de las relaciones de Borges como autor, crítico y traductor con sus contemporáneos norteamericanos. Entre sus grandes hallazgos hay que celebrar dos cartas nunca antes publicadas. Conmueve la gentileza de Faulkner al enterarse de quién fue el hombre que tradujo Las palmeras salvajes e intentar escribir en un idioma que nunca había estudiado y tal vez ni siquiera escuchado:
Novembrie 1961

Qerido senior Borgess, habiendo leido in translaciones sus superbas cortas historias, yo hasta ora sabe usted mas 20 anyos atras hacio hispaniola version The Wild Palms. Mucho buena, todos diciendo. Soy proudo y gratefulo por haber un translador como tu. With my very best wishes, amigo de usted, Bill Faulkner.
Aun más asombrosa es la carta de Hemingway, escrita a lápiz bajo los efectos del ron y testimonio del momento en que su afán de competir empezó a transformarse en paranoia. A diferencia de Faulkner, Hemingway creía saber español y lo usaba como lengua oficial en su casa de Finca Vigía. Esta gratuita hostilidad explica por qué Borges lo consideró "un matón" y juzgó su obra un elogio de la crueldad.
Havana, March 13, 1950
Borge Luis Jorges
Buenos Aires, Brazil
Dear Jorges, my Cuban friend Lino Calvo gave me The Aleph, here in El Floridita, el Catedral del Daiquiri. Sure, dammed good book. They are saying around you are the best writer in Spanish, but you can kiss my ass and you never hit a ball out of the infield in your life.
     You took LITERATURE too solemnly. You discovered life late. You come down down here and fight for free with an old character like me, who is fifty years old and weighs 209 and thinks you are a shit, Jorges, and would knock you in your ass.
     HOW DO YOU LIKE IT NOW, GENTLEMEN?
     Viva El Torre Blanco.
     Yours sincerely,

Papá.

6. Borges y Reyes, Obras inconclusas en colaboración, recopiladas por Miguel Capistrán y Alfonso Rangel Guerra, El Colegio Nacional/era, 125 pp.

Se reúnen aquí fragmentos de la obra teatral La posada del mundo y del libro acerca del "guarango" y el alfeñique entre los poetas hispanoamericanos. Escrito a semejanza de las Vidas imaginarias, sobresale en él un retrato de José Santos Chocano y de cómo en un soneto acerca de Pizarro, Chocano describió anticipadamente su propio asesinato a bordo de un tranvía en Santiago de Chile. Pero lo más novedoso está en los desconocidos poemas "jitanjafóricos" compuestos a dos manos que se acercan a la poesía negrista muy practicada en los tiempos de esta colaboración (1929-1936). Por ejemplo,

No sé por qué ignoras tú
que vengo de Paysandú.
Si bien no toco el bongó,
milongas sí bailo yo.
Yamba, yamba, yambabé;
danza la luna en tu piel,
linda mulata, y aé,
yamba, yambó, yambabé,
     aé, aé.
7. Silas Haslam, History of the Land Called Uqbar and A General History of Labyrinths, edited and introduced by Hugo Verani, Viking/Penguin, New York, 384 pp.

Haslam nació en Masborough, Yorkshire, en 1815, el día de la victoria de Wellington sobre Napoleón en Waterloo, y murió en 1899. Estudió en Magdalen College, Oxford. Colaboró en Blackwood's y en Edinburgh Magazine. Amigo de Disraeli, trabajó con él cuando era primer ministro (1874-1880) y le sugirió convertir a la reina Victoria en emperatriz de la India. Ya en su vejez se enamoró de Emma Gifford, que lo rechazó para casarse con Thomas Hardy. Frecuentó círculos esotéricos. Su fervor le valió ser caricaturizado en Punch y en una opereta hoy olvidada de Gilbert y Sullivan, The Otherworldies. En su Historia dice que hubo tres laberintos: el de Creta que hizo Dédalo por mandato de Minos, el de Egipto que describió Pomponio Mela, y el que mandó a edificar el rey etrusco Porcena y le sirvió de sepulcro. Fanny, sobrina de Haslam, fue la abuela de Borges.

8. Caspar Cameranius, Poemas, traducción y prólogo de José María y Rafael Pérez Gay, Cal y Arena, México, 115 pp.

Lección de humildad para quienes confían en sobrevivir a nuestra época: de los 20 mil poetas europeos que escribieron en latín entre los siglos IV y XII, sólo quedaron Ausonio, Servasio, Aviano, Oriento, Walafrido Estrabón, Pedro Abelardo, El Archipoeta, el anónimo autor de Carmina Burana y Caspar Cameranius (Nuremberg, 1217-1278), probable introductor de la rima en la poesía de Europa. Cameranius fue un monje que, enloquecido de amor, abandonó el convento. La bellísima Matilde se convirtió en amante de Rodolfo I, que al vencer a Ottokar      de Bohemia en 1273 se coronó Deutscher Köning y fundó la dinastía de los Habsburgo. Cameranius murió en la batalla de Dürnkrut. De su obra permanece sólo un breve poema: "Yo, que tantos hombres he sido, no he sido nunca aquel en cuyo abrazo desfallecía Matilde Urbach."

9. La torre de marfil, número 1: Borges en su centenario, directores: Pablo Soler Frost e Ignacio Trejo Fuentes, 420 pp.

Con el título de la revista que publicaron en 1959 José Carlos Becerra y Gabriel Zaid, se presenta un número que en sí mismo es una biblioteca. Julio Trujillo escribe sobre los meses que Borges pasó en Portugal en 1923 y su amistad con Pessoa. Decidieron que, si uno siempre plagia, hay que expiar la culpa inventando textos que se atribuyan a otros autores.
     En "Soleares y otros poemas" Marco Antonio Campos ordena la obra española de Borges que anticipa la poesía de madurez ("Adentro de la vihuela/ caben la noche de fiesta/ y mi querer, noche negra") y los romances a la manera de Lugones sobre temas gitanos, línea interrumpida por el gran éxito de García Lorca.
     Miguel Covarrubias y Sergio Cordero hacen un erudito recorrido de la influencia de Borges en la narrativa francesa: desde Poncio Pilatos, la novela corta de Roger Caillois acerca de lo que hubiera pasado si el procurador de Judea libera a Jesucristo, hasta Le bouc émissaire de Luc Tassigny (1998), roman-fleuve en torno a cómo el mariscal Pétain, héroe de la Primera Guerra, eligió convertirse en traidor durante la Segunda para cumplir con su destino trágico.
     Por último, Vicente Quirarte y Arturo Trejo Villafuerte recobran la figura de Juan Suárez de Miranda (1616-1670), militar y explorador fracasado, que en pleno Desengaño español hizo un libro de crónicas imaginarias, Viajes de varones prudentes (Lérida, 1658). Hoy lo vemos como un curioso anticipo de Italo Calvino en Las ciudades invisibles.

10. Vivianna Galeotto, Cartas de Beatriz, Tusquets, Barcelona, 124 pp.

En Jane Eyre (1852) Charlotte Brontë menciona que la primera esposa de Mr Rochester vive oculta y demente en el interior de Thornfield. Jean Rhys en Wide Sargasso Sea (1966) imagina la historia de esta mujer, Antoinette Conway, nacida en Jamaica, y de las condiciones que la llevaron a la locura y el encierro. En varios de sus cuentos Borges se adelantó a la tendencia posmoderna de desarrollar novelísticamente lo que otros libros dejaron en esbozo.
     Con Cartas de Beatriz Vivianna Galeotto quedó finalista en el premio de novela erótica La Sonrisa Vertical. Nacida en Buenos Aires (1975), sus padres la llevaron al exilio en México, Francia y los Estados Unidos. Hoy vive en Los Ángeles donde trabaja como table dancer, actriz de películas underground y modelo de revistas masculinas. Ha publicado un libro de poemas en inglés: Leidy's Comb Jelly (Bat Star Press, 1996).
     Vivianna Galeotto muestra aquí algo que El Aleph sugiere tan sólo. La visión del universo que alcanza el personaje llamado "Borges" incluye descubrir "en un cajón del escritorio (y la letra me hizo temblar) cartas obscenas, increíbles, precisas que Beatriz había dirigido a Carlos Argentino."
     "El libro de esta joven escritora", ha dicho Ricardo Piglia, "es también obsceno, increíble y preciso. Pero gracias a su arte de prosista trasciende las limitaciones del género para convertirse en gran literatura". -