De la infancia | Letras Libres
artículo no publicado

De la infancia

5.

En el desierto donde todavía vives

Aparece intermitente la casa amarilla

ventanas grandes y puertas abiertas

simulan siempre

un jardín circular de cerezos

donde pájaros y aves de plumas rosas

a veces cantan para ti

 

(no es que las ventanas estén cerradas

es que el aire no entra ni sale)

 

no son mis piernas las que te llaman

es mi vientre

eje de mi cuerpo

                que me sostiene que te sostiene

en medio de un jardín que imaginábamos afuera

lejos verde también rojo a veces

lejos del desierto

 

Yo también escucho los rosarios demenciados

que todavía por las madrugadas te acosan

eco de un pasado que aún no termina

Enarbolan la torre, se enredan

como hiedra enferma

plaga casi invisible aprieta

imperceptiblemente aprieta ~