En memoria de Miguel León-Portilla | Letras Libres
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En memoria de Miguel León-Portilla

Para decirle adiós al tlamatini, recuperamos algunos artículos escritos por y sobre él que se publicaron en nuestras páginas.

Miguel León-Portilla murió el 1 de octubre de 2019. Fue historiador, filósofo, lingüista y antropólogo, creador de la escuela del indigenismo cultural, destacado heredero de la tradición cronística novohispana y promotor de los derechos de los pueblos indígenas dentro y fuera de la academia. Deja un lugar difícil de llenar como divulgador de la cultura y pensamiento de los pueblos indígenas. Con La visión de los vencidos expuso una versión de la historia de la conquista que hasta entonces estaba sumida en el olvido y con Trece poetas del mundo azteca y Antigua y nueva palabra hizo visible la literatura indígena prehispánica y contemporánea. A él se le debe que en 1992 no se celebrara el Descubrimiento de América, sino que se conmemorara el Encuentro de Dos Mundos, con una perspectiva más completa del proceso que inició con el desembarco de Colón en la isla de Guanahani.

Para decirle adiós al tlamatini, recuperamos algunos artículos escritos por y sobre él que se publicaron en las páginas de Letras Libres.

 

De los puentes que construía entre el pasado y el presente, destaca la manera en que Léon-Portilla actualizó el mito de la migración de los mexicas de y hacia Aztlán, aquella tierra fértil ubicada en el norte del país. En un ensayo publicado en 2005, rescata los siglos de ires y venires entre Mesoamérica y Aztlán.

 

Durante décadas, León-Portilla investigó los códices sobrevivientes a la Conquista y aquellos que se realizaron después de esta. Sus descubrimientos de la relación entre la escritura y los modos de ser de los indígenas quedaron plasmados en Códices. Los antiguos libros del Nuevo Mundo. Rodrigo Martínez Baracs reseñó su libro en junio de 2003.

 

Cuando se conmemoraron los cinco siglos del nacimiento de Fray Bernardino de Sahagún, León-Portilla escribió un perfil que recupera los aspectos más sobresalientes de la vida del precursor de la investigación antropológica.“Bernardino de Sahagún se nos presenta como un ejemplo digno no sólo de admiración sino de seguimiento. Con su magna aportación, demuestra que es posible el diálogo inter-étnico, es decir entre gente de lenguas y culturas radicalmente diferentes, y ello aun cuando había iniciado el diálogo para identificar idolatrías”, concluyó.

 

León-Portilla dedicó varios escritos a las incomprensiones entre españoles e indígenas durante la conquista y cómo estas evolucionaron hasta nuestros días. En 2006, el historiador se preguntó cuándo y cómo se inició la “larga historia de encuentros y desencuentros” de las relaciones entre México y España.

 

En 2010, a propósito de las conmemoraciones por el bicentenario del inicio de la Independencia y el centenario de la Revolución Mexicana, Christopher Domínguez Michael entrevistó al historiador. La conversación fue más que un repaso de la historia de los antiguos mexicanos y el trauma de la Conquista: fue una charla sobre el interés de León-Portilla en la actualidad cultural y política de los indígenas. Al recordar la frase que Manuel Gamio le repetía incansablemente –“¿Te interesa el indio muerto? No te fijes nomás en el indio muerto, chico, piensa en el indio vivo.”–, León-Portilla aceptó: “He procurado seguir siempre ese consejo, porque el indio vivo es el heredero primario de todo eso”.

 

Al cumplir 90 años, Bernat Hernández lo entrevistó para nuestra edición española. En aquella ocasión, el historiador destacó el papel de la historia y la utilidad de las humanidades: “La historia, como las artes y las grandes creaciones humanísticas, constituyen por sí mismas un valor permanente. Desde luego, no tienen una finalidad crematística, sino que son aquello mismo que enriquece al ser humano por su valor intrínseco. Pienso en un viajero en el mostrador de una aerolínea que no lleva boleto y que no sabe a dónde va ni de dónde viene. La persona que no tiene conciencia histórica, como ese viajero, está perdido. La crónica y la historia de vencedores y vencidos en América aportan lecciones de gran valor y su lectura ilumina la significación de experiencias contemporáneas”.