En defensa del secreto profesional | Letras Libres
artículo no publicado

En defensa del secreto profesional

La cobertura noticiosa de Televisión Azteca del asesinato de Paco Stanley recibió la condena generalizada. Fue frívola, en el mejor de los casos; irresponsable, según muchas voces. Sin embargo, la respuesta de la PGJDF, a cargo del doctor Samuel del Villar, es francamente preocupante. Es necesario aclarar que la ley tiene, en las sociedades democráticas, dos intensidades: permite todo lo que no prohibe para los ciudadanos; prohibe todo lo que no permite para el gobierno.
     Bajo la cobertura moral de que sólo responde a una campaña de linchamiento, la PGJDF se ha permitido excesos imperdonables y ha defraudado a cientos de ciudadanos con su torpe actuar. El peor mal de México, la utilización política de la justicia, repetido por el primer gobierno democrático de la ciudad: para no creerse, sobre todo si se piensa que el desempeño del procurador en otros casos ha sido adecuado. Destaco dos perlas del collar de don Samuel en el caso Stanley: desoír una recomendación de la CDHDF sobre una madre joven presa con la prueba principal de las declaraciones de un mentiroso confeso (oximoron inmejorable) y el citatorio al periodista Sergio Sarmiento para que declare cómo consiguió una entrevista con Carlos Salinas de Gortari, en busca de una extraña conexión del caso Stanley. Desde estas páginas nuestra solidaridad con Sarmiento, quien, con gallardía y defendiendo el secreto profesional que a todos nos incumbe, se negó a responder al cuestionario de la PGJDF.
     Hoy, cuando todo parece indicar que la ciudad será nuevamente gobernada por el PRD, y después de que Andrés Manuel López Obrador ha repetido que propondrá la ratificación de Samuel del Villar, en lugar del fácil acomodo, hay que alzar la voz, con firmeza y claridad, para evitar seis años más de encono. El problema con Televisión Azteca es más sencillo: basta con apagar la televisión (y salir al mundo) o cambiarle de canal. -