Dos poemas | Letras Libres
artículo no publicado

Dos poemas

Mi hermano

Mi hermano no oye nunca lo que digo.

Se precia de ser muy irreverente

y sin embargo siempre está conmigo.

 

Con él es como hablar con el ombligo.

No importa que se ría de repente,

mi hermano no oye nunca lo que digo.

 

Igual que Harpo a Groucho, lo persigo,

y somos dos sonrisas frente a frente.

Y sin embargo siempre está conmigo.

 

Con mis vacilaciones lo fatigo,

y pese a que me mira y me consiente,

mi hermano no oye nunca lo que digo.

 

Por más que lo pretenda, no consigo

ni siquiera ensayar lo que se siente,

y sin embargo siempre está conmigo:

 

de todas mis fisuras es testigo

pues lee mis labios muy atentamente:

mi hermano no oye nunca lo que digo

y sin embargo siempre está conmigo. ~

 

 

Instrucciones para pensar un átomo

Cierra los ojos.

El planetario sin asientos

y sin gente.

 

Sin proyector.

En su lugar, un diminuto

grano de arena.

 

Concéntrate.

Intuye a ras de la pantalla

las órbitas más próximas al centro.

 

Parpadea.

Permite que la bóveda

desaparezca.

 

Abre los ojos.

El vacío no puede imaginar

el vacío. ~