Visiones desde la cuarentena: Lyon (Tercera entrega) | Letras Libres
artículo no publicado
Foto: Richard Mouillaud/Maxppp via ZUMA Press

Visiones desde la cuarentena: Lyon (Tercera entrega)

Los primeros días todos intentan mantener la distancia entre las personas, pero después de una semana impera el olvido. Una serie que reúne reflexiones sobre la cuarentena más extensa de la historia.

Fue el final. El gobierno francés anunció que el día más esperado llegó y la cuarentena terminó el 11 de mayo. Vivo cerca de un centro comercial y vi cómo, rápidamente, la gente fue a hacer filas enormes para comprar su ropa favorita. Sigo debatiendo conmigo mismo si es útil volver a la vida normal con esta respuesta tan poco normal de los franceses. Dos días después ya había reuniones de amigos, de familias e incluso de parejas que no se veían desde hace meses, aunque el gobierno limitó las reuniones a un máximo de diez personas. Volvemos al saludo con beso. Yo, en los últimos días, solo vi a algunos amigos en privado y sentía como si regresara de un viaje muy largo en el cual, a su vez, te reencuentras con los amigos y notas ciertos cambios. La vida normal significa que en Lyon hay dos equipos de personas: aquellos para quienes no ha pasado nada, y los que desean a aprender a convivir con este virus. Los primeros días todos intentan mantener la distancia entre las personas, pero después de una semana impera el olvido.

La vigilancia del gobierno se vuelve tan poco atenta como cuando te piden vigilar a tu hermano pequeño y tú estás jugando videojuegos sin tener la mínima idea de lo que él está haciendo. Las mascarillas se han vuelven una broma. Hay quien se la pone expuesta su nariz o la lleva en la mano, mientras que los más precavidos la conservan en el cuello. Pero en general, la prisa por deshacerse de las mascarillas y de los guantes incita a temer una nueva cuarentena.

En el transporte público una mayoría de los usuarios toma las medidas de precaución; los peluqueros tienen una horda de clientes ansiosos de arreglarse con el nuevo estilo con el que soñaron durante meses y el uso de las bicicletas es altamente recomendado.

Lyon se despierta de un largo fin de semana como si nada hubiera pasado. Ojalá el covid–19 solo sea una pesadilla de la que nadie querrá acordarse.