La memoria minúscula de un gran escritor | Letras Libres
artículo no publicado

La memoria minúscula de un gran escritor

Un documental de audio sobre las últimas semanas del escritor inglés JG Farrell.

La memoria es poco confiable, pero no es mendaz. Se le conocen sus enredos, la facilidad que tiene para inventar y sustituir, para combinar y revolver de maneras tan sutiles que el pasado es más una especulación que un monumento. De esas especulaciones están hechos los recuerdos menudos que nos relatan las vidas que nos rodean. Los vecinos, los extraños en el transporte público, las personalidades anónimas que la historia, por azar o por designio, hacen visibles de repente, son un invento suyo y nuestro. El programa de radio documental Documentary on One, de Radio 1 en la radio pública irlandesa, tiene un archivo inmenso y disfrutable de programas que recorren todo el abanico de lo documental. Y entre su henchido archivero hay un pequeño episodio que relata una ausencia y la memoria de la presencia que ocupó, durante varias semanas, ese espacio vacío.

Después de treinta y seis minutos conocemos la cotidianidad de una persona que acaba de llegar a la localidad de Sheep’s Head en el Condado Cork al noreste de Irlanda. Vivió menos de cuatro meses y murió de modo inesperado, arrastrado por el agua mientras pescaba en unas rocas. Hasta ahí la anécdota que sintetiza el pequeño audio sin ambiciones exhaustivas. Y es que, más allá de una postura estética o de una convicción explícita puesta en voz en off dentro del audio, no hay en lo absoluto una preocupación por agotar la biografía del hombre muerto. Resulta, como un añadido, que el protagonista –la ausencia protagónica– es un escritor famoso. O fue. O una cosa de esas raras de la presencia y la ausencia.

Sin ingenuidad, es siempre revelador y agradable escuchar sobre un autor poco atendido, o bien conocido por todos menos por uno. Y, sin embargo, tampoco es que uno asista a la biografía condensada del JG Farrell, escritor. Y tampoco es que se trate de una vida anónima iluminada en sus últimas quince semanas. James Gordon Farrell, autor inglés de ascendencia irlandesa, murió el 11 de agosto de 1979. Ganó el Premio Booker y se le plantó en frente al legado colonial del país en la que nació con tres novelones que componen una trilogía sobre el imperio. De alguna manera, estas particularidades –estas cimas biográficas, por llamarlas de alguna manera– son poco importantes para el retrato que Ciaran Cassidy ofrece en su “JG Farrell: 149 Days in the Life of”. Lo que importa mucho más, por ejemplo, es que si bien la mudanza fue producto del éxito público, el destino resultó menos paradisiaco de lo que un escape a lo rural promete. Farrell no era un campirano en cuerpo urbano. Era nervioso con las cuestiones del campo, dice el hombre que le vendió la casa. Un enjambre de abejas en la pared despierta al escritor con sus zumbidos por la noche; una rata muerta lo desconcierta y la impericia para la pesca –qué presagio– lo perturba. Importa, en este audio, el testimonio de la existencia más menuda; si no la nadería diaria, por lo menos sí enfocada en el detalle, en lo anecdótico, en lo que niega toda proporción de gloria. Pierre Michon, con su libro Vidas minúsculas (1984) encumbra –y en un sentido da por terminado– el género del retablo diminuto; esta nueva propuesta de hacer de la memoria de un hombre que escribía libros y murió de repente al caer al mar revuelto es heredera de ese ánimo sensible a lo leve, a lo mínimo.

Cuando uno busca en internet la información biográfica de JG Farrell, se habla de una tormenta como la causa de su muerte: una ola que lo arrastró en una tormenta. Si uno sigue buscando más contexto, descubre que esa zona, la Bahía de Bantry en el Condado Cook, es conocida por las corrientes traicioneras y por los numerosos naufragios que ahora yacen esparcidos en sus fondos. Aún así, el testimonio de la mujer que lo miró hundirse es distinto. Esta mujer, cuyo recuerdo más punzante es la mirada final que Farrell le lanzó, como resignado, como sabiendo que era el fin, no habla de tormentas, dice otra cosa:  estaban él y su caña, solo, parado en la piedra que otro de los locales cuenta que le indicó era el mejor lugar para hallar la pesca diaria. En un momento estaba, en el otro en su lugar quedó el griterío. No cayó un escritor; un hombre ordinario cayó al agua y nadie lo pudo salvar.

 

Los datos técnicos:

Producido para el programa Documentary on One de la cadena RTÉ Radio 1 por Ciaran Cassidy y transmitido por primera vez en 2010. Duración: 36 minutos.
Disponible aquí.