Declaración sobre los derechos humanos en Cuba | Letras Libres
artículo no publicado

Declaración sobre los derechos humanos en Cuba

Tres dependencias académicas de la Universidad de Harvard hacen un llamado a las autoridades cubanas para cesar la represión contra el Movimiento San Isidro, poner en libertad a los detenidos o encarcelados y atender los llamamientos a un diálogo nacional pacífico.

Declaración del Centro David Rockefeller de Estudios Latinoamericanos, el Centro Hutchins de Investigaciones Africanas y Afroamericanas y el Instituto de Investigaciones Afrolatinoamericanas de la Universidad de Harvard sobre los derechos humanos en Cuba.

 

Como unidades de investigación y docencia que mantienen relaciones de colaboración e intercambio de larga data con colegas e instituciones cubanas, queremos expresar nuestra enérgica condena a la reciente represión del gobierno cubano contra artistas y activistas que buscan la libertad artística y la libertad de expresión. Los activistas, incluidos artistas visitantes de Harvard como Tania Bruguera, están siendo desacreditados en los medios estatales cubanos como "mercenarios" o agentes de gobiernos y organizaciones extranjeras hostiles.

Entre los que sufren las formas más violentas de represión estatal destacan los miembros del Movimiento San Isidro. Un movimiento social creado en 2018 para protestar contra el Decreto 349 que criminaliza la creación artística independiente. Sus miembros son artistas visuales, músicos de rap, poetas, y jóvenes intelectuales que utilizan las artes para articular demandas de reconocimiento e inclusión. Su principal exigencia ha sido el diálogo con las autoridades. Como dice su Manifiesto fundador: "No estamos pidiendo anarquía o confrontación, queremos diálogo y comprensión".

Estos llamamientos se han enfrentado a una violenta represión estatal. El líder del movimiento, el artista y activista Luis Manuel Otero Alcántara, fue sacado por fuerzas policiales de su domicilio el 2 de mayo y estuvo detenido contra su voluntad, en un hospital de La Habana, sin acceso a familiares ni amigos, durante semanas. Sabíamos muy poco sobre este destino, su salud o su estado. Las fuerzas de seguridad del Estado cubano lo detuvieron sin el debido proceso. Amnistía Internacional declaró a Otero Alcántara preso de conciencia y exigió su liberación inmediata e incondicional.

Ese llamado debe hacerse extensivo a otros integrantes del Movimiento San Isidro, quienes están experimentando diversas formas de represión estatal. Muchos de ellos son jóvenes afrodescendientes, incluidos artistas como los raperos Denis Solís González, Maykel Castillo “Osorbo” y Eliecer Márquez Duany “El Funky”, quienes actualmente se encuentran presos o detenidos bajo dudosos cargos de “desacato” o “desobediencia” contra funcionarios públicos. San Isidro es un barrio pobre habitado mayoritariamente por afrodescendientes. La naturaleza, calidad e intensidad de la violencia estatal desatada contra sus residentes se asemeja a formas de violencia estatal racializada en otros países de América, incluido Estados Unidos, que también hemos denunciado enérgicamente desde nuestras plataformas. Las vidas de los negros cubanos también importan.

Hacemos un llamado respetuoso a las autoridades cubanas para que cesen esta represión, pongan en libertad de inmediato a los detenidos o encarcelados y atiendan los llamamientos del Movimiento de San Isidro a un diálogo nacional pacífico.

 

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