Cultura condensada: Del spanglish y galerías de arte | Letras Libres
artículo no publicado
Ilustración: Hugo González

Cultura condensada: Del spanglish y galerías de arte

En esta entrega, el uso literario del spanglish y el rol de las galerías dentro del mundo del arte.

La lengua que une dos fronteras

“Cuando tenía seis años encontré un beautiful dibujo en un book llamado True cuentos sobre una jungle. El book mostraba una boa constrictora tragándose un wild animal. Esta es la copia del dibujo.” Así inicia una versión en spanglish de El principito, el clásico de Antoine de Saint-Exupéry.

En El Little Príncipe –título más cercano al original que la versión cursi que los editores argentinos propusieron para su primera edición en español–, el traductor Ilan Stavans dota al piloto que narra la historia de una voz similar a la que se escucha en el sur de Estados Unidos. Su traducción pretendía mostrar la manera en que el spanglish se ha “normalizado” en el nuevo milenio. La versión no solo conjunta dos gramáticas, léxicos y sintaxis diferentes, sino que también actualiza la lectura de las aventuras del piloto y su amigo proveniente de otro planeta. “Mi traducción busca establecer ese espacio neutral y autónomo donde el español y el inglés dejan de actuar como idiomas coherentes estandarizados para donar su ADN a un nuevo niño”, escribió Stavans.

Si bien el spanglish no es reconocido como una lengua, es un híbrido entre el inglés y el español que muestra el proceso de adaptación de los migrantes que en casa aprendieron un idioma y en su entorno educativo y laboral emplean otro. Mientras que otras lenguas poseen una gramática y vocabulario homogéneos, el spanglish se adapta de acuerdo a las necesidades de sus hablantes y se difunde principalmente a través de los medios de comunicación.

Calcular el número de hablantes de spanglish es complicado porque no se trata de una lengua oficial y existen diferentes variantes dependiendo de la región. Por ejemplo, no se habla el mismo spanglish en Los Ángeles que en Miami. Sin embargo, es posible estimar su presencia, considerando que para el 1 de julio de 2017 habitaban Estados Unidos alrededor de 58.9 millones de personas de origen hispano y que de estos, el 72% hablaba otro idioma además del inglés. El español es la segunda lengua más utilizada, 41 millones de los residentes estadounidenses lo hablan en casa.

A pesar de que su popularidad es reciente, el propio Stavans, en su estudio Spanglish: The making of a new American language, rastreó su uso hasta el siglo XIX, poco después de la firma del Tratado Guadalupe Hidalgo, mediante el cual México cedió a su vecino del norte más de la mitad de su territorio. Sin embargo, el término se acuñó en 1948, cuando el periodista puertorriqueño Salvador Tió publicó su “Teoría de espanglish” en el Diario de Puerto Rico.

Desde entonces, las disputas en torno a su reconocimiento como lengua han surgido. Tal es el caso de algunos académicos que lo consideran una “amenaza al español”. Roberto González Echevarría lo describió como “un grave peligro para la cultura hispana y para el avance de los hispanos en la corriente hegemónica de la cultura estadounidense”. De acuerdo con el profesor de la Universidad de Yale, “La literatura en spanglish solo puede aspirar a una ingeniosidad de tintes rebeldes que se agota pronto. Aquellos que lo emplean están condenados a escribir, no una literatura de minorías, sino una literatura menor”.

Pese a estas críticas, el spanglish ha conquistado terreno en el mundo literario a lo largo de las últimas décadas. Además de traducciones a esta variedad lingüística, como las de Stavans de El principito, Don Quijote de la Mancha y Hamlet, otros escritores han mezclado el inglés y el español en sus obras, por ejemplo, Junot Díaz en The brief wondrous life of Oscar Wao o Sandra Cisneros en Caramelo. Incluso, varios títulos de literatura infantil y juvenil están apostando por lo que los lingüistas conocen como alternancia de código.

Además de capturar un modo de hablar vigente, el uso literario del spanglish contribuye a dejar un registro del sentido de pertenencia de quienes cruzan la frontera entre ambos idiomas. En su libro Living in Spanglish, Ed Morales defiende su uso: “Spanglish es lo que hablamos, pero también es quiénes somos los latinos, cómo actuamos y cómo percibimos el mundo”. De las traducciones a más de 230 idiomas y dialectos de El principito, la de Stavans nos recuerda que es el relato de un migrante que aprende a ver el mundo con otros ojos.

 

Fin de semana de galerías

Muchas veces invisibles, las galerías son figuras importantes dentro del mundo del arte. Aunque abarcan un amplio rango de actividades, desde la organización de eventos hasta la producción editorial, su trabajo, en pocas palabras, consiste en facilitarle a los artistas la producción de un gran trabajo en las mejores condiciones posibles.

Las galerías de arte subsisten en un panorama donde una parte importante de las ventas se realiza en ferias de arte internacionales que atraen a más compradores, y en el que el auge de las plataformas digitales pone las obras al alcance de los compradores sin necesidad de intermediarios. Moisés Pérez Albéniz, galerista madrileño, califica como una “perversión del sistema del arte” que los coleccionistas se hayan acostumbrado a hacer sus compras en ferias, reduciendo el número de visitas a las galerías donde se les puede “atender de una manera más ‘adecuada’ y no con las prisas y tensiones que generan este tipo de eventos”.

Para explorar otras rutas de contacto con los coleccionistas y entusiastas del arte surge Gallery Weekend, un evento anual en el que las galerías de 20 ciudades de todo el mundo organizan recorridos y exhibiciones para que el público conozca sus procesos curatoriales y la obra de los artistas que representan.

Desde 2013, la Ciudad de México se suma a la iniciativa con la finalidad de devolver protagonismo a los espacios de encuentro entre artistas y compradores. En entrevista a Reforma, Ricardo Perrero, fundador de la iniciativa, señaló que su misión es brindarle a las galerías “otras vías para conectar con su público, generar nuevas audiencias, presentar sus programas y ganar visibilidad”.

La edición de este año de Gallery Weekend tendrá lugar del 5 al 8 de septiembre y participarán 40 galerías y espacios independientes, como OMR, Kurimanzutto, Arróniz y Etra. A su vez, los días 7 y 8 de septiembre se realizará la feria de libros de arte Paperworks en la Escuela de la Paz.