Cultura condensada | Letras Libres
artículo no publicado

Cultura condensada

Una mirada semanal a las noticias y debates que involucran a la cultura en sus distintas expresiones.

Al estilo de la RAE

La Real Academia Española, en conjunto con la Asociación de Academias de la Lengua Española (ASALE), publicó un manual de estilo para recomendar las prácticas correctas del uso del español en la era digital. Después de la polémica que se generó hace unos meses por su rechazo al lenguaje inclusivo, los académicos decidieron redactar un libro que despejara las dudas de los escritores digitales.

Durante la presentación, Víctor García de la Concha, director honorario de la RAE y coordinador de la obra, recordó que la lengua está en constante cambio y acusa la influencia de las nuevas tecnologías. Por lo tanto, el propósito del Libro de estilo de la lengua española según la norma panhispánica es “ayudar a mejorar, de una manera sencilla y cercana, el conocimiento de nuestro idioma y el estilo con el que hablamos y escribimos”.

Aunque se trata de un manual que estudia el uso correcto del español en los mensajes instantáneos, correos electrónicos y sitios web, hasta el momento solamente está disponible en versión impresa; se prevé que pronto llegue a los dispositivos electrónicos.

Algunas de los prácticas que el texto recoge son la castellanización de términos tecnológicos provenientes del inglés, como wasap, yutubero, tuit; la abreviatura ‘tqm’ para decir te quiero mucho, el uso de un asterisco junto a una palabra para corregir un error, el uso de más de un signo de interrogación o de admiración para dar énfasis, el aceptar que se puede prescindir de los signos de interrogación y admiración al inicio de una palabra o frase y el uso de emojis para reforzar los mensajes.

En el capítulo “Cuestiones gramaticales”, los miembros de las 23 instituciones que forman la ASALE se pronuncian respecto al lenguaje inclusivo. Si bien uno de los argumentos a favor de su uso es evitar la invisibilidad de las mujeres, los académicos explican que desde el punto de vista lingüístico el género masculino, “por ser el no marcado”, puede abarcar el femenino en ciertos contextos y se puede usar para referirse a ambos sexos. Además aclaran que aunque consideran innecesario el desdoblamiento de algunas palabras –como ciudadanos y ciudadanas–, su uso es una muestra de cortesía. Los académicos rechazan la modificación de algunas palabras mediante el uso de  “@”, “e” o “x” como marcador genérico, porque “contravienen las reglas gráficas y morfológicas del español”. Sin embargo, no rechazan el uso de una barra o paréntesis para incluir al género femenino dentro de la oración. Como expresó Francisco Javier Pérez, presidente de la ASALE, el manual “busca describir los usos pero no sancionarlos”.

La publicación volvió a generar críticas en redes sociales, donde calificaron a la institución de retrógrada y la acusaron de limitar las alternativas para que la lengua refleje los cambios que se están dando en la sociedad.

A lo que la RAE respondió desde  su cuenta de Twitter:

La lengua está en constante modificación y mientras más variados sean los hablantes, más diversas serán sus prácticas. Sonia Montes, doctora en Lenguas y literaturas hispánicas de la Universidad de California en Berkeley, sostiene que “han sido tantos siglos de subordinación de la mujer, que buscar un lenguaje inclusivo es un gesto que busca revertir esta condición, aunque sea de manera simbólica. Desafortunadamente, muchas de la propuestas de lenguaje inclusivo son, o poco naturales (ya que modifican palabras y partículas gramaticales del español) o torpes por redundantes (como la solución de especificar ‘alumnos y alumnas’)”. Por ahora, no parece que esté próximo un consenso sobre el uso del español dentro y fuera de la esfera digital.

 

¿Por qué no es buena idea que los museos regresen los tesoros nacionales a sus países de origen?

El año pasado, el presidente francés Emmanuel Macron comisionó a la historiadora del arte Bénédicte Savoy y al académico senegalés Felwine Sarr la realización de un estudio sobre el patrimonio extraído de África durante los años de la colonización francesa. Después de consultar a 150 expertos franceses y extranjeros, los comisionados dieron a conocer los resultados del estudio el viernes pasado. En este se insta a repatriar los artículos africanos reunidos mediante “robo, saqueo, despojo, engaño y consentimiento forzado”. Al inicio del documento se lee: “Tras la máscara de la belleza, la cuestión de la restitución nos invita a ir directo al corazón del sistema de apropiación y alienación, el sistema colonial, del cual algunos museos europeos son hoy en día, por derecho propio, archivos públicos”. Se espera que en cinco años se restituya de manera permanente o temporal el patrimonio africano resguardado en museos franceses.

La medida emprendida por el gobierno francés ha provocado reacciones en el mundo cultural, por las implicaciones que tendrá no solo en las instituciones francesas, sino en los museos occidentales que tienen en su acervo artículos de otras culturas.

Para Tiffany Jenkins, autora de Keeping their marbles: How the treasures of the past ended up in museums – and why they should stay there, “convertir el pasado en un teatro de moralidad, en el que políticos y académicos actúan como salvadores desde lo alto de una tribuna, puede tener consecuencias perjudiciales para el modo en que lo entendemos”. 

 Si bien algunos gobernantes actuales, como Macron, reconocen que el colonialismo es un episodio vergonzoso, es también parte de la historia del mundo. De acuerdo con la socióloga, la discusión se ha desviado del valor de los artículos a los errores y pecados del pasado: “Los artefactos antiguos nos iluminan acerca del mundo y sus habitantes del mundo. Ese es el objetivo de los museos, el cual muchas veces es olvidado por las batallas del día a día sobre los derechos e injusticias de la historia”.

En esta primera fase, el informe de Sarr y Savoy plantea que es necesario crear un marco legal que incluya acuerdos bilaterales y estipule cómo y en qué plazos se realizarán las restituciones. De aplicarse, sentaría un precedente al que otros países podrían recurrir. Por lo pronto, durante la presentación de la Coordinación Nacional de Memoria Histórica y Cultural de México, Andrés Manuel López Obrador anunció la posibilidad de que esta área a cargo de la Presidencia gestione la recuperación de tesoros nacionales que se encuentran en el extranjero, como el Penacho de Moctezuma y varias piezas prehispánicas.