Vanidad | Letras Libres
artículo no publicado

Vanidad

dos problemas con la adaptación de la novela decimonónica de Thackeray sobre alpinismo social: teatralidad y una puesta en escena que no escapan a la solemnidad. Tara frecuente del cine de época, esto no sería especialmente grave de no ser porque el blanco de la historia es la pretensión y el prejuicio. Reese Withespoon, en el papel de Becky Sharp, mantiene la película a flote gracias a su currículum de personajes ambiciosos y frívolos (Election, Legally Blonde); aun así se la ve coqueteando con la heroína trágica y la (anacrónica) mujer fatal. Al centro del desatino está el intento de la directora Mira Nair de volver a su protagonista una víctima de su situación. En típico autogol feminista, la drena de vitalidad cínica y le inyecta autocompasión. -