Acuérdate de las enfermeras, no solo cuando hay pandemia | Letras Libres
artículo no publicado
Imagen: Florence Nightingale. Litografía a color. Wellcome Collection. Attribution 4.0 International (CC BY 4.0)

Acuérdate de las enfermeras, no solo cuando hay pandemia

En este Día Mundial de la Salud dedicado al personal de enfermería y partería, vale la pena reivindicar la importancia que estas profesiones tienen en todo momento, no solo cuando un virus prende las alertas en todo el mundo.

Hace poco más de dos años velaba, desde una destartalada e incómoda silla, el inquieto y afiebrado sueño de mi padre. Ese día le habían colocado un catéter peritoneal para comenzar una terapia de sustitución renal efectiva y yo pasé la noche con él en el hospital del IMSS en el que estaba internado.

Uno cree que leer a Philip Roth te prepara para esa mezcla de vulnerabilidad y frustración a la que nos enfrenta la miseria física de nuestros padres enfermos. Pero no todas las miserias son iguales. Así que ahí estaba yo, llorando en silencio al pie de la cama de mi padre, porque no lograba descifrar cómo darle la vuelta sin lastimarlo ni avergonzarlo, para que pudieran hacerle un procedimiento. En ese momento entró una enfermera, me saludó firme pero amablemente, y sin condescendencia me dijo: “Mira, te explico mis trucos”. Y me enseñó una serie de pases y ángulos que debía hacer con las sábanas para ir girando de poco a mi padre sin nunca dejarlo descubierto. Después me explico algunas cosas que ahora ya no recuerdo sobre el catéter y antes de seguir con su ronda me sugirió algunos ángulos para evitarme una torticolis durmiendo en la silla. Florence Nightingale solía decir que “la enfermería es la única profesión que es tanto arte como ciencia”. Esa noche me quedó claro a qué se refería. 

2020 fue designado por la Asamblea Mundial de la Salud como el Año Internacional de la Enfermería y la Partería.

¿Por qué? Déjenme enlistar solo algunas razones:

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Y hoy, 7 de abril, la conmemoración del Día Mundial de la Salud está enfocada en promover el apoyo al personal de enfermería y de partería.

En medio de una pandemia como la que atravesamos, este apoyo no se regatea, pero también debería servir para comprender que el personal de enfermería siempre es necesario, no solo cuando un virus prende las alertas sanitarias de todo el mundo.  

Las razones por las que pocas personas se decantan por estudiar o trabajar como personal de enfermería son estrés, agotamiento y la falta de un equilibrio saludable entre el trabajo y la vida personal. En México habría que sumar también el bajo salario.

De los países de la OCDE, México está entre los que menos personal de enfermería tiene. Y de acuerdo con el IMCO, entre 2013 y 2017 el número de enfermeras en el sector salud creció a una tasa promedio anual del 4.8%. A este ritmo, México necesitará 17 años para lograr el promedio de la OCDE.

 

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Fuente: OCDE.

Y aunque en la encuesta de 2017 sobre la Percepción Pública de la Ciencia y la Tecnología (ENPECYT) el porcentaje de personas que consideraba la enfermería una profesión “respetable” había pasado del 33.9% (de 2013) al 41.5%, sigue siendo una profesión ninguneada. No se termina de comprender que las enfermeras no son el “regalo de reyes para los pacientes” del que hablaba, en 1931, José Castro Villagrana, director del Hospital Juárez de México, cuando instituyó el Día de la Enfermera y Enfermero; ni tampoco el “más 1” del médico. No son “la enfermera del doctor”, son profesionales capacitados e independientes que no deben trabajar supeditadas a los médicos sino en colaboración con ellos. A las enfermeras el sistema de salud no les ofrece oportunidades de crecimiento. Por el contrario, les castiga el salario y las estanca, perdiendo con ello la oportunidad de mejorar la salud de la población, promover la igualdad de género y apoyar el crecimiento económico.

He leído montones de profecías respecto a cómo la Covid-19 va a transformar la manera en que trabajamos, usamos las TICs, e incluso entendemos la democracia. Pero si en lugar de todas esas transformaciones enormes solo se diera una, ojalá fuera la de comprender la importancia de las enfermeras como miembro activo de un equipo interprofesional de salud, que hoy mismo se está jugando la vida por nosotros.