Decirte pan | Letras Libres
artículo no publicado

Decirte pan

Yo solo quiero decirte algo y eso que quiero decirte es pájaro. Pájaro cabeza roja y que te prendas de un bello cardenal, posado en una reja rota, en una casona de Nueva Orleans. Decirte máquina y que se levante un ferrocarril de la nada, bufando con frenesí, tras su humareda blanca. Decirte piñata y que vieras a los críos dando de palos, caer cañas y cacahuates, jícamas y tejocotes, como seguro añoraste en alguno de tus cumpleaños. Decirte samba y que te sientas como una palmera de fresca, meciéndote a toda calma en una alberca, dando largos sorbos a tu coco con ginebra. Decirte marquesote y que bajara la miel a tapizar tu garganta, tan dulce como un elote, como un campo que se derrama. Decirte también banderilla y decirte luego cáspita, solo para ver qué pasa, si sacan chispas entre ambas. Decirte bombón porque suena un poco a trombón, decirte seguido barlovento o churumbel, algo así como palimpsesto o ciempiés. Decirte gracias y decirte cascada, para echar abajo falacias y clavarnos al agua, sentir que va bien la vida y no cederemos, por cosa malsana o cáscara de malilla. Decirte cualquier cosa como palíndromo, bruma o pasiflora, o cosas desastrosas como sándalo de penumbra, jacaranda sin sombra. Decirte anhelo de sangre y cielo abierto, decirte cuerpo y sábana, piernas y baba, decirte planisferio, mapa, rosa náutica. Decirte no sin pudor titipuchal de tragaldabas, ático de cachivaches, abecedario de pantuflas con máscaras. Decirte trompo y mecedora, xilófono y podadora, y crear así una obra maestra que nos destruya la cabeza. Decir huateque y machincuepa con la misma idea, o bien tejemaneje y jugarreta, pegar salsifíes con maravedíes, pegar doquier con chifonier, y que todo enloquezca en un santiamén. Decirte cosas de pompa como Mahabarata, Constantinopla o Ramayana, o cosas de menos garbo como chango, cucurucho o guachinango. Decirte cosas graves como diluvio, pirámide o era, disturbio, catástrofe o pantera, a ver si así se nos muestra la Historia con su cara verdadera. En fin, que yo solo quiero decirte algo y eso que quiero decirte es pájaro. Pájaro amarillo con azul y verde que también dice loro, decirte garganta, pecho y lágrimas, que son palabras que pesan sobre mi lomo. Decirte velas, ansias y venas, y decirte luego casi enfermo, voltea para verme de cuerpo entero. En fin, que eso es lo que te digo, eso es lo que he querido decirte casi como un hechizo, como decir sol, decir lluvia, decir corrijo: porque yo no quiero decir lluvia sino hacer llover, y con esa lluvia limpiar tu cara, cuando quieras salir de ti misma, de tu casa, a decirme ven conmigo, que tengo ganas de correr. ~