¿Y la chamba, Ezra? | Letras Libres
artículo no publicado

¿Y la chamba, Ezra?

No sólo de poesía vive el hombre. Los poetas velan necesariamente por sus necesidades mundanas.

En un prefacio rechazado a su gran Endymion, Keats declara el papel de la poesía en su vida. Haciendo referencia a Shakespeare, a quien llevaba leyendo exclusivamente un año entero, escribe:

                                   "En la oscura síncopa y abismo del tiempo--
Resulta que no puedo existir sin poesía -sin poesía eterna- medio día no es suficiente -todo el día- empecé con poquita, pero el hábito me ha convertido en un Leviatán".


El romanticismo requería una vida holgada que rechazar por la experiencia así como las revoluciones requerían pequeños burgueses que cobraran conciencia. De igual manera, el modernismo necesitaba de una mundana comodidad. Esto no es negar la tendencia de corte maldita, al poeta de la locura y la exuberancia ascética. Pero se prefería la estabilidad, mayor o menor, un estipendio que permitiera al genio creador divinar el mundo en su arte.

No sólo de poesía vive el hombre.  En nuestros días predomina aún la afición por la estabilidad socioeconómica del poeta. A no ser por los poetas que heróicamente se gastan el pellejo en el “VII Festival de Prosopopeya de la Pampa Ardiente” o “La Feria del libro hecho con papel reciclado”, la mayoría prefiere cobijarse en las becas, alguna oficina de gobierno, una casa de cultura y hasta las universidades. No es raro que un joven poeta tenga hipotecados hasta los dientes.

En el verano de 1920 Thomas Stearns Eliot, de treinta y dos años, llevaba un lustro casado con Vivienne Haigh-Wood y casi tres años trabajando cuentas foráneas en Lloyds Bank plc. de Londres. Ocasionalmente daba clase y cátedra en un par de colegios de la universidad. Su ego sobrevivía principalmente del renombre que le correspondió la Canción de amor de Alfred J. Prufrock. Con ese poema sobreviviría el ego de cualquiera. No obstante su amigo, Ezra Pound, llevaba algún tiempo tratando de convencerlo de que dejara el banco de modo que tuviera más tiempo para la escritura. A continuación la traducción de una carta de ese año en la cual Eliot responde a la incitación del amigo:


Querido Ez.,
Tengo tus 3 cartas a la mano, habiendo considerado su contenido seriamente. Debo ver a murry en la semana y me encargaré de guiarlo hacia los poemas que considero más apropiados para él. Tal vez te escriba una persona de nombre Boulestin para pedirte un poema para una antología anglo francesa que quiere publicar. Es gerente de una tienda de muebles pintados en [la esquina de] la calle George [y] portman square. No ofrece dinero pero si la publicidad de aparecer con tantos y tan distinguidos nombres anglo franceses. Lewis le prometió un dibujo y yo le prometí un poema si logro escribir uno antes de fin de mes, no es una promesa muy comprometida. edición en papel de vitela japonés precio dieciocho y seis ilustrado por gente como marie laurencin laboureur textos de max jacob giradoux salmon y tal aldington huxley sitwell.
Por favor escribe para decirme cuánto tiempo te quedarás en paris ya que vivien podría venir en julio. ¿estarás ahí hasta fin de mes?

Privado y confidencial:
Banco  500 Lst. incluyendo el bono
de lo demás no mucho de momento talvz. 50 Lst. p. a.
Quiero 800 Lst. al año por lo menos, debo proveer para mi vejez.
podría escribir por lo menos un artículo a la semana si no estuviera en el banco.
Dar cátedra (este año no daré ninguna) me causa mucha más fatiga que la labor bancaria en proporción al tiempo.
Obviamente me gustaría estar fuera 6 mes. Pero de cualquier manera tengo que tener un depa en Londres.
Saludos a Dorothy. Ahora no podré tomar vacaciones hasta agosto. ¿Alguna sugerencia de qué hacer con ellas?


Tuyo siempre,
T.

Cabe mencionar que ni Eliot ni Pound mandaron poemas, ni Lewis mandó un dibujo para The New Keepsake of the Year 1921 (1920), de Boulestin, la especie de almanaque artístico y literario al que hace referencia en la carta. Asimismo, Eliot no dejó su trabajo en el banco hasta 1925.