Una americana (fragmento) | Letras Libres
artículo no publicado

Una americana (fragmento)

Ensayo 3

“Descubre en la choza de un hechicero toba un rollo de fotos, las últimas que tomara Crevaux, y en las que se reconoce al explorador fotografiando él mismo el poblado en que instaló su campamento”

describe un dispositivo imposible: el explorador no puede, en 1882 y al no poseer más que un único aparato, haberse fotografiado fotografiando el poblado y su campamento.

–Una foto de Cristóbal Colón no lo volvería para nosotros más real que los múltiples retratos que de su rostro imaginado han sido pintados.

Cristóbal Colón

–Crevaux se llama Jules, nació en 1847 en Lorquin en la Meurthe.

 

–Es un hombre bien hecho, parece (López, que toma el cliché, lo corta a la altura del pecho).

 

–Se ve el nacimiento de una corbata y la parte superior de un chaquetón.

 

–Lleva la barba bastante larga y recortada en rectángulo.

 

–Posa de tres cuartos fijando en el espacio un punto, permanece vago.

 

–En cuanto la realidad es representada, lleva la fecha del material utilizado.

 

–Crevaux fotografía la Guayana.

 

–Fotografía los lugares que descubre (las fuentes del Oyapoque).

 

–Se ve un hilillo de agua con una (especie de) catarina a la derecha.

 

–Fotografiado, descrito, dibujado, en cuanto ha sido descubierto.

–La representación carga de emoción toda copia incluso la más fría (escritura, foto, película).

 

–Crevaux da con un pueblo cruel (los tobas) al que ni siquiera le da tiempo de fotografiar.

 

–Él y su equipo se hacen cortar en pedazos y se pierden sus restos.

 

–Afortunadamente los tobas ni extravían ni destruyen la película.

 

Si produjeran más objetos, guardarían más.

 

Simplemente tienen otros métodos de archivo.

 

–La guardan.

 

–Llega Courteville.

 

–Pacificados son los indígenas.

 

–Es decir que entregan la película, si la paz consiste en sustituir dar por devolver.

 

–A la película, baños adecuados: es lo que hace inmediatamente Courteville, que ve a Crevaux, nacido en Lorquin en la Meurthe cien años antes, aparecérsele.

 

RECAPITULACIÓN

–Una cosa es segura: detrás de nosotros y delante, está la India.

 

–Una cosa es cierta: ya no subo a mi barco para verificar que he

bajado de él.

 

–Una cosa es segura: hay oro en esta arena (cf. arena dorada).

 

–Una cosa es cierta: el unicornio es un rinoceronte. ~

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Nathalie Quintane pertenece a una generación de poetas franceses –junto a Stéphane Bérard o Christophe Tarkos– que han desarrollado su obra próximos al performance y a la relevancia de la escritura como gesto: prima el ejercicio y las huellas de la observación por encima de la cristalización trascendental de lo observado. Autora de Remarques, Chaussure, Jeanne Darc y Saint-Tropez, entre otros títulos, próximamente el sello poblano cabezaprusia pondrá en circulación Una americana, la primera traducción de Quintane al español. Pero mejor dejar que la propia Quintane se presente, con el texto que habría querido que ocupara cada solapa o nota biográfica de sus libros y publicaciones:

Me llamo Nathalie Quintane / Hello my name is Na-tha-lie-quin-ta-ne / nací el 8-3-64 / I was born in 1964 in Paris, France / vivo en Digne-les-Bains / I live in the south near the Côte d’Azur / a menudo escribo frases simples / my style is simple, but sometimes complicated / publiqué mis primeros textos en revistas / I published my poems in avant-gardists, or less avant-gardists, reviews / hago lecturas en voz alta en bibliotecas o salas públicas / I can read on my lips or in my head if you want.

 

 

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Versión de Octavio Moreno Cabrera.