Tortas y tacos versus hamburguesas | Letras Libres
artículo no publicado

Tortas y tacos versus hamburguesas

Cuadro de Fernando Botero

La bien reconocida encuestadora doña María de las Heras, como para certificar el rango de Patrimonio de la Humanidad que la Unesco acaba de otorgar a la cocina mexicana, nos hace saber, en El País, que las tacos y las tortas (al modo de México) son menos engordadores que las hamburguesas, las cuales, así como las pizzas, los refrescos embotellados, los hotdogs y en fin, todos los elementos del fast food, resultan culpables de que un porcentaje cada vez mayor de mexicanos (y mexicanas), de la pequeña y la mediana clase media, sean cada vez más obesos (y obesas), mientras un ingente número de niños (y niñas) hacen los trayectos hogar-escuela-hogar rodando como coloridas pelotas que pueden ser causa de accidentes de tráfico o recibir bien intencionadas pero dolorosas patadas de los aficionados al futbol callejero.

Parece entonces prudente que, si no debe llegarse a exigir el cierre de establecimientos como los Burger King y los MacDonald, lo cual podría suscitar un iracundo levantamiento de la pequeña y la mediana clase media, al menos haya, bien visible sobre las envolturas de las hamburguesas, pizzas, hotdogs y vasos de refresco de tales marcas, el aviso ESTE PRODUCTO PUEDE RESULTAR ANTIESTÉTICO PARA SU FIGURA. Y quizá en las paredes de los lugares susodichos deberían exponerse, como ejemplos de las consecuencias de excederse en la gula de fast foods, grandes reproducciones de las familias retratadas por el gran artista Fernando Botero, el infatigable, el heroico, el famoso pintor de gordos...

Pero... no. Quizá esto último sea contraproducente: pues como se trata de obras de arte, los clientes de dichos locales podrían creer que el último grito de la moda, en cuanto a estética corporal, es parecerse a “los gorditos de Botero”... y tratar de parecérseles y aun de superarlos en su digamos esferificidad.