Terror en la Cámara (pasión en Los Cabos) | Letras Libres
artículo no publicado

Terror en la Cámara (pasión en Los Cabos)

La información sobre el manejo de los dineros dentro del grupo parlamentario del PRD en la Cámara de diputados, al que nos referimos ayer en este blog, sigue fluyendo.

Hoy dice aquí el diario que mejor conoce al PRD:

La esposa de Guadalupe Acosta Naranjo, la diputada perredista Sonia Ibarra, se negó a entregar a sus compañeros los números de cuentas bancarias, sus saldos actuales, el manejo de las chequeras y los nombres de las personas autorizadas para retiros del grupo parlamentario del PRD, lo cual acrecentó las dudas sobre el manejo de 800 millones de pesos de subvenciones que recibió la bancada durante tres años.

En una ríspida reunión en el salón Heberto Castillo, diputados del PRD confrontaron a su coordinador, Javier González Garza, quien no supo explicar la transferencia de recursos de la Cámara de Diputados al grupo. En el encuentro Ibarra fue arropada por Nueva Izquierda (NI), ya que el diputado David Mendoza Arellano, quien alentó el movimiento para aclarar el manejo del dinero, se dijo convencido de que las finanzas del grupo están en orden. Esa postura le mereció la siguiente pregunta de Efraín Morales: “mejor dinos, ¿cuánto te dieron?”

Ayer, luego de haber pasado un fin de semana con Acosta Naranjo en Los Cabos, Sonia Ibarra se sentó entre sus compañeros de NI, luego del acuerdo al que –revelaron diputados– llegaron en una reunión con el presidente del partido, Jesús Ortega, y el propio González Garza, para protegerla.

Desde el fin de semana, los diputados de la comisión que se integró para investigar el manejo de las finanzas del grupo encontraron inconsistencias entre el monto de las transferencias que la Cámara le hizo al PRD, por 800 millones de pesos de subvenciones, como se los demostró con documentos el secretario general, Guillermo Haro, y el argumento de González Garza en el sentido de que sólo había recibido 500 millones.

En medio de la discusión sobre el manejo de los remanentes, que al final de cada legislatura suelen repartirse entre los diputados, en montos a criterio de los coordinadores de todas las bancadas, González Garza y Mendoza Arellano desviaron el tema hacia las liquidaciones de los 408 trabajadores del grupo parlamentario, algunos con antigüedad hasta de 12 años.

El Güero González Garza aseguró que no había remanentes, porque se tuvo que hacer un ahorro para contar con recursos para la liquidación de los trabajadores que, de acuerdo con un proyecto de la Dirección de Recursos Humanos de la bancada, asciende a 44 millones 523 mil 969.97 pesos.

Sin embargo, la diputada por Tabasco Mónica Fernández Balboa le hizo ver que en la partida 1505-3, Prestaciones de retiro, hay un monto etiquetado por la Cámara, que se entrega cada año, para el pago de liquidaciones. “Ese dinero… ¡es ése!”, cantinfleó González Garza ante la pregunta que Fernández Balboa le hizo, respecto de por qué, si existe esa partida, el grupo debió hacer un ahorro para el pago a los trabajadores.

Aun en este rubro hay inconsistencias. A este mes, la Cámara le había transferido al grupo por concepto de liquidación 49 millones de pesos, pero en un documento que se les entregó a los diputados se dice que sólo hay 40 millones. Más aún, aunque en los documentos existe ese dinero, Sonia Ibarra sostuvo que sólo hay 20 millones, por lo que no se alcanzaría a cubrir a los trabajadores el bono de fin de legislatura y 20 días adicionales de salario por año trabajado.

Más aún, de acuerdo con información de la Cámara, todavía el jueves pasado la coordinación del grupo recibió una transferencia de 6 millones 30 mil 292.42 pesos, por concepto de “apoyo legislativo”, del que González Garza y Sonia Ibarra tampoco informaron a la bancada.

Seguiremos al pendiente.