Suposiciones sobre la delincuencia organizada | Letras Libres
artículo no publicado

Suposiciones sobre la delincuencia organizada

Lo que no queda del todo claro, siguiendo con el ejemplo de las muertes violentas, es que si hay por lo menos dos de esos patrones, ¿la víctima, en automático, está hipotéticamente vinculada con la delincuencia organizada?

El 12 de enero, Alejandro Poiré, secretario técnico del Consejo de Seguridad Nacional y vocero del Gobierno Federal en materia de seguridad, presentó la Base de datos de los homicidios presuntamente relacionados con la delincuencia organizada. Esta base de datos fue generada por un grupo integrado por la PGR (a través del Centro Nacional de Planeación, Análisis e Información para el Combate a la Delincuencia, CENAPI) y las secretarías de Defensa Nacional, Marina, Seguridad Pública Federal y Gobernación (a través del CISEN). Pero como el indicador de “homicidios presuntamente relacionados con la delincuencia organizada” es una categoría que jurídicamente no existe, la primera tarea de este grupo fue definirlo y clasificarlo.

Después de recopilar, seleccionar, procesar y validar casos, la taxonomía de estos homicidios (supuestamente relacionados con la delincuencia organizada) devino en tres grandes grupos:

1) Muerte violenta: cuando la víctima y/o victimario está presuntamente relacionada con la delincuencia organizada y “se localiza” decapitada, desmembrada, mutilada y/o calcinada.

2) Muertes relacionadas con enfrentamientos entre grupos de la delincuencia organizada o entre ellos y las autoridades.

3) Muertes relacionadas con agresiones en contra de la autoridad.

Cada uno de estos grupos tiene asignada una serie de características, circunstancias y consideraciones con las que debe cumplir para poder ser catalogado como tal. Por ejemplo: Una muerte violenta debe presentar por lo menos dos de los siguientes patrones de comportamiento:

a. La víctima presenta impactos de arma de fuego larga y/o corta de grueso calibre.

b. La víctima presenta huellas de tortura y lesiones severas.

c. Fue ultimado en el lugar del hallazgo o en lugar diferente al que fue encontrado o bien localizado al interior de un vehículo.

d. Empleo de materiales característicos del modus operandi de la delincuencia organizada como mordaza, cobijas, cinta adhesiva, etc.

Lo que no queda del todo claro, siguiendo con el ejemplo de las muertes violentas, es que si hay por lo menos dos de esos patrones, ¿la víctima, en automático, está hipotéticamente vinculada con la delincuencia organizada? ¿Sin investigaciones de por medio? ¿Acaso no existe la posibilidad de que alguna psicópata letrada lea estos requisitos de clasificación y mate a su esposo a quemarropa, lo encobije y sepa que su delito pasará a engrosar las estadísticas de homicidios probablemente relacionados con la delincuencia organizada? El multipublicitado modus operandi del narco es imitable.

La publicación de la base de datos de los homicidios presuntamente relacionados con la delincuencia organizada es un esfuerzo importante por transparentar las suposiciones del Gobierno Federal en torno a una elevada cifra de homicidios. Más importante será poder conocer la base de datos de los homicidios en los que, efectivamente, se ha confirmado un vínculo con la delincuencia organizada. Mientras eso no suceda, todos podemos morir presuntamente vinculados a la delincuencia organizada.