Sloterdijk y la metafísica del deporte 2 | Letras Libres
artículo no publicado

Sloterdijk y la metafísica del deporte 2

Un simulacro de la mentira(1)

“La quimización de la sociedad es un fenómeno global, y, sobre todo, ha asimilado a la mayoría de la clase media. Acerca de esto hay que leer el libro No Limit, de Ines Geipel, otrora récord mundial en relevos por parte de la ex Alemania Oriental, en el que se muestra de qué modo las cosas que ocurrirán en Pekín (...) se encuentran empotradas dentro de una tendencia de alcance mundial. Mi entrenador me dijo ya hace algunos años que en casi ninguna disciplina es posible ir más allá siquiera del nivel regional sin recurrir al dopaje. Y todos lo tienen muy claro. Únicamente los hipócritas profesionales, como Rudolf Scharping(2), tuvieron que hacer como si se derrumbara el mundo cuando Jan Ullrich dejó que lo descubrieran. ¡Qué tontería! Desde hace mucho tiempo es claro para todos que un deportista profesional debe ejercer un segundo oficio: el de la encarnación de ejemplo a seguir. La profesionalización no retrocede ante la mentira. Quien no sabe simular, tampoco puede ser ciclista.”

Too fit or not too fit

“¿Pueden los entrenados llenar con desprecio la brecha que los separa de los desentrenados? Hay mucho que indica que sí. Siempre que un individuo sobresaliente deambula entre inútiles aparece una molesta discrepancia. Por ese motivo, los deportistas, junto a la mentira de no haberse dopado nunca, recurren a una segunda gazmoñería, y aseguran que para ellos lo más importante en el mundo es ser normales. Su segundo deporte adicional es la simulación de la normalidad. También los intelectuales comunistas incluían, en su tiempo, ese número en su repertorio.”

El muñón de la moral

“En los próximos cien años vamos a ser testigos crecientes del deporte doble. Primero, la competencia deportiva en sí y, después, la puesta al descubierto de los tramposos. De ese modo podemos disfrutar simultáneamente de dos programas. También por eso la situación del Partido Antidopaje se asemeja a la de los cristianos en la arena romana: se los siguen comiendo los leones, para deleite del público, pero del hocico del mejor de los leones cuelga un brazo con un dedo índice erguido —con un mensaje desagradable: Si lo que quieren ver es algo como esto, entonces, ¡están moralmente acabados!”

Dopaos los unos a los otros

“En principio no tendría ningún empacho (en doparme), pero soy partidario de la regulación interna. El cuerpo humano es una obra de arte endocrinológica total —es sólo cuestión de estimularlo adecuadamente y éste muestra su agradecimiento con una sinfonía de drogas endógenas.”

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(1)Pasajes de la entrevista realizada en julio de 2008 por el semanario alemán DER SPIEGEL. Traducción, subtítulos, omisiones, paréntesis y notas de Salomón Derreza.

(2)Presidente de la Federación Alemana de Ciclismo. Fue gobernador de Renania Palatinado y candidato a canciller antes de ser ministro de Defensa durante el gobierno de Gerhard Schröder.