Se va la niña de mí dañada | Letras Libres
artículo no publicado

Se va la niña de mí dañada

Se va la niña de mí dañada

y soñará mares de sal amar,

ama, la sed es al amar,

¡dolida y sabia niña dañada!,

¡ya daña, de cerca crece dañina!

Y anulada, callé.

No creceré para perecer con ella,

como callada de lo sola,

como cada luna,

odio no crecer con aire:

sola, sin amor, aroma

ni sal, o seria, no crecer

con oído. Anulada,

¡cómo calo soledad allá!

¡cómo callé!, no creceré

para perecer con ella cada luna.

¡Ya, niña!, ¡de cerca crece, dañada!,

¡ya daña!, dañina ibas.

¡Ya dilo!, ¿drama

la sed es al amar?,

ama la sed ser, amar años.

Ya daña, dime, ¿dañina la ves? ~